Es el primer tramo del actual sistema
educativo. De caracter no obligatorio va dirigido a
los niños y niñas de edades comprendidas entre cero y seis
años. Su objetivo primordial es estimular el desarrollo de todas
las capacidades, tanto físicas, como afectivas, intelectuales y
sociales.
Actualmente, la educación infantil, está
experimentando importantes cambios. Tradicionalmente los primeros años
de escolarización eran considerados poco relevantes y se valoraba
más desde un punto de vista asistencial que formativo.
Esta etapa se divide en dos ciclos, el primero comprende
las edades de cero a tres años y el segundo de tres a seis.
Asegurar que las experiencias vividas en los primeros
años de la vida son de una gran importancia en el posterior desarrollo
de la persona, no es una frase vanal, sino un hecho constatado. Es en estos
primeros momentos de la existencia cuando se forman las estructuras neuronales,
se suceden los procesos de individualización y socialización,
se produce un crecimiento físico y un desarrollo psicomotor, perceptivo
e intelectual, que posibilita el desarrollo de las relaciones con el medio
y con sus iguales. Todo ello propiciará una serie de logros que
serán la estructura de las posteriores experiencias. Según
como se ordenen estas primeras experiencias, así se desarrollará
la formación de la personalidad, estableciéndose las bases
de las interacciónes que se efectúen en el futuro.


