La Experiencia Psicotomimética

Fuente: http://www.esnuestramusica.com/ezines/

Jesús Ignacio Pérez Perazzo es uno de los más destacados directores de orquesta de Venezuela con reconocida trayectoria mundial con las bandas (las de música). Se vio en la necesidad de crear su propia orquesta, cuando aún era un muchacho, porque era la única manera de dirigir para un joven, pues esa tarea estaba destinada únicamente para los mayores. Era una época en la que la juventud no tenía oportunidades. Creó con los músicos que tenía a mano la Venezuela Pop, orquesta que no contaba con las secciones completas, debido a la falta de confianza que había en el proyecto. Sin embargo se convirtió muy pronto en un punto de referencia y en la orquesta base de los grandes cantantes de los años 60. Pérez Perazzo, músico ante todo, fue quien un día decidió inventar La Experiencia Psicotomimética, evento que marcó parte de la historia musical venezolana.

En los años 60, en la concepción de la escuela de Sojo, le estaba vetado a los jóvenes dirigir una orquesta y ese precisamente era mi sueño. Así fue que tomé la decisión de crear mi propia orquesta. Era la época en que estaba de moda la música orquestada como la de Paul Muriat, Frank Pourcel y George Martin con el repertorio de Los Beatles.

Yo me hice el planteamiento de realizar algo similar pero incluyendo a los grupos. Esa era la época en que los 007 estaban pegadísimos con "El último beso", aquella de por qué se fue y por qué murió...". Yo había conocido en esos día a Nancy Ramos, quien andaba con Trino Mora. Carlos Moreán me consiguió a los Darts y otra gente como los Snob, que era un grupo nuevo, y Wendy. Por esos días estaba en Venezuela un grupo de Curazao que se llamaban los Onda. También estaban los Memphis y Tony Racal.

Con ese grupo de artistas logramos el 9 de diciembre de 1966 realizar el Primer Festival Pop de Venezuela, donde debuta mi orquesta, Venezuela Pop, acompañando a los distintos grupos y cantantes. A partir de allí la orquesta comenzó a consolidarse y a reunir éxitos y reconocimientos.

Un año después me llama José Antor, quien tenía la RCA Victor, y me pide que sustituya a Billo Frómeta, que era el encargado del sello Fonograma, debido a que las ventas de la empresa habían disminuido considerablemente.

En un acto muy bonito el maestro Billo, de manera muy comprensiva y amable me cedió la oficina. Una vez instalado en mi nueva oficina le dije a José Antor: "Bueno aquí estoy, pero tengo que inventar algo verdaderamente grande para justificar la salida de Billo...".

Esa noche me puse a pensar en qué iba a hacer. El proyecto que elaboré contemplaba la firma de varios artistas, pero no para grabar discos individuales sino incluir 1 ó 2 temas de ellos en cada L.P. La idea era crear un clan de artistas que grabaran juntos, se presentaran juntos, hasta que en una segunda etapa se les desarrollara una producción completa donde se estudiaría la imagen, el estilo, etc. para cada uno de ellos. La orquesta base para todos los artistas era la Venezuela Pop.

A los pocos días todo el talento joven había firmado contrato con Souvenir, distribuido por Fonograma. Además de los arriba mencionados también estaban Los Bonneville, Los Memphis y Love Depression entre otros.

Para apoyar el proyecto que yo había elaborado me propuse realizar un espectáculo que se apoderara del público (en esos tiempos yo estaba trabajando en una clínica siquiátrica con unos reconocidos sicólogos y siquiatras en un proyecto experimental de musicoterapia, trabajando sobre la influencia de la música en el ser humano). Lo primero que necesitaba para ese fin era lograr una desconexión del público entre si, que no se pudieran comunicar.

Empezamos a diseñar un sonido envolvente a altos niveles de volumen que rodeara a los asistentes. En esos días, y especialmente para este proyecto, se crea una compañía que se llamaba Los Cerebros Elásticos, quienes prepararon un proyecto de imagen y efectos visuales acorde a las expectativas que teníamos. Allí empezamos a utilizar colores que se movieran con la música, efectos para lograr reacciones en el público y cosas por el estilo.

Así fuimos cuadrando las características de un espectáculo que llevaría por nombre La Experiencia Psicotomimética, el cual se iba a presentar originalmente en la Concha Acústica de Bello Monte.

Faltando escasos días para el evento nos negaron el permiso para la Concha Acústica y tuvimos que mudarlo para el Teatro Caracas. Nosotros pensamos que con el cambio de lugar no tendríamos público ese día, pero la realidad fue otra.

La noche del 30 de abril de 1968 no cabía nadie más en las instalaciones del Teatro Caracas, había gente sentada hasta en los bordes de los balcones. Con las palabras de Cappy Donzella, que era uno de los involucrados y locutor, "Verde 68, amarillo 14, azulblanco 19... probando... en este momento nos hemos apoderado de sus mentes... van ustedes a vivir una experiencia psicotomimética...", se dic inicio al evento que fue todo un éxito, pues logramos nuestro objetivo y el impacto en el público caraqueño fue total.

Enseguida se planificó la II Experiencia, la cual debía ser en un sitio más grande. Así que la hicimos en el Aula Magna de la U.C.V. Pero allí se nos empezó a escapar todo de las manos. En la euforia de la gente por entrar a la sala rompieron 3 puertas y varias sillas. Además hubo sabotaje por parte de la Federación de Estudiantes, quienes consideraron que estábamos mancillando el sitio donde ellos se graduaban.

Posteriormente empezamos a presentar el evento en el Parque del Este, pero cada vez había más y más problemas. Hasta que me di cuenta que eso no era lo que yo quería hacer. También para evitar una tragedia decidí no continuar con la Experiencia.

Por lo general reseñan entre los logros más importantes de ese proceso que culminó en la Experiencia Psicotomimética, la proyección que se les dio a los artistas que participaron en el evento. Sin embargo pienso que lo más importante que sucedió allí fue que por primera vez en Venezuela se rompió la barrera entre lo académico y lo popular. Se dic un intercambio de información entre los que traíamos la formación de la sinfónica y los que sin conocimientos de teoría musical expresaban un lenguaje musical nuevo. Ese encuentro le amplió la visión del mundo de la música a todos los que participamos.

Otro elemento a destacar fue que demostramos que los jóvenes teníamos mucho que aportar. Una muestra de ellos es que al poco tiempo pudimos organizar el Primer Festival de Jóvenes Directores, a nivel de música académica. Los "muchachos" empezamos a ser tomados en cuenta.

Creo que es muy importante recordar estos hechos para entender la situación actual de la música en Venezuela y entender el proceso que se ha seguido para llegar a donde estamos.