CARLOS MOREÁN

Nombre completo: Carlos Roberto Moreán Corthie. Nació el 28 Julio 1947 en Ciudad de México, México. Cantante, músico, arreglista, compositor y director de orquesta.
Formo parte del grupo Los Darts desde 1964 hasta 1968, cuando debuta como solista. En 1968 grabo su primer LP. Ese mismo año participo en las Experiencias Psicotomiméticas. En 1969 participo en el III Festival de la Canción de Buenos Aires en Argentina. En 1970 forma el grupo La Maquina del Tiempo, alternando con varios artistas, como Lila Morillo, José Luis Rodríguez y Trino Mora. En 1971 con Pablo Schneider dirigió la Orquesta en el II Festival del Caribe en Coro (Edo Falcón). Participo en el Festival de la Canción de Portugal en Oporto con el tema Pensando En Ti. Ese mismo año obtiene el tercer lugar en el III Festival Internacional de Arequipa, en Perú, con el tema Solo Pido Paz y Amor. En 1972 forma su propio sello discográfico: Scorpio. Participo en el Primer Festival de la Canción Pop en Cumana (Estado Sucre) y en el II Festival Mundial de Onda Nueva en Caracas. En 1973 se va a Boston (Estados Unidos) a estudiar orquestación y dirección musical en el Berklee College of Music. Regresa a Venezuela en 1975 y es contratado por el Canal 8 de TV como Director de Orquesta hasta 1991. En 1974 obtiene el premio al mejor Arreglo Musical del tema Aquel, Lugar que canto José Luis Rodríguez en el XV Festival de Viña del Mar en Chile. Entre 1975 y 1979 formo el grupo Los Cuñaos. En 1977 compone la música para la película Los Tracaleros dirigida por Alfredo Lugo. Se dedica a grabar comerciales para la TV. En 1979 formo el grupo Medio-Evo. En 1981 formo el grupo Los Lobin Ejnay recordando la música de los años 60 y 70. Actualmente se dedica a la Publicidad. En 1992 regresa como cantante como CM y Sus Viejos Amigos reviviendo los éxitos de Los Darts, Los 007 y Los Claners.

Éxitos: Por Cuanto Tiempo Te Amare; Un Mundo De Palabras; Toca Tres Veces;
Al Despertar; Donde Tu Estés, Allí Estaré.

FUENTE: Felipe Doffiny
 
 
 
El grato sonido del recuerdo
 
Esta es una entrevista en tiempo pasado. Se trata de volver, cual Spielberg, a una época emocionante, a los días en que Los Beatles sacudieron al mundo. De encontrarnos con Los Darts y la vida de uno de sus protagonistas. La razón, muy simple, Carlos Moreán ha organizado una gira por todo el país para encontrarse con todos sus amigos, a gente que recuerda aquellos años como un momento feliz.
Carlos Moreán tiene 46 años. Nació el 28 de julio de 1947 en el Hospital Militar de la Ciudad de México.... “Soy venezolano. Soy hijo de padres venezolanos, presentado en el consulado y no tengo doble personalidad”.
 De astrología no sabe nada, ni siquiera su signo, pero en música es todo un General. De infante solía torturar a su abuela, rasgando un cuatro, con la intención de convencerla de que su destino era la música. Ella intentó disuadirlo de tal propósito insistiendo con un sólido argumento: “En este país los músicos se mueren de hambre”.
 Pero el que persevera vence... A los 14 años, la abuela tiró la toalla y le dio una tarjeta dirigida al Maestro Vicente Emilio Sojo en la que le solicita sus buenos oficios para que Carlos consiguiera su ingreso a la Escuela Superior de Música... “Estaba chorreado sólo pensar en la imagen del Maestro Sojo. Entré a su oficina y él estaba sentado con su bastoncito revisando algunos papeles. Mientras conversaba conmigo iba golpeando el bastón con cierta rítmica. De repente preguntó cuál era la canción que había interpretado a bastonazos. Le dije –Disculpe maestro, no me dí cuenta de que usted estaba tocando algo. Me respondió –“Si tú quieres ser músico tienes que estar pendiente de todo lo que suene”. Le pedí disculpas y seguimos hablando. Volvió a repetir el truco del bastoncito y otra vez me agarró desprevenido. Ya cansado sentenció... “¡Ah! No, usted no sirve para esto”.
Pero Sojo se peló. Carlos Moreán ha vivido y vive para la música.
 
CONVERSACIÓN EN TIEMPO PASADO
 
Carlos ha tenido todo tipo de relaciones con la música. Se dio a conocer con Los Darts, hace ya algunos años cantando, Tu la vas a perder. Ha dirigido orquestas, escrito piezas e interpretando un sinfín de canciones. Es el culpable de varios jingles de indudable éxito. Estuvo en Los Balzaguados, Los Cuñados y el Medioevo. Ahora ha vuelto detrás del sonido de sus primeros años. En una convocatoria de panas, ha reunido al tecladista Olegario Díaz (Eveva), al Baterista Frank Rojas de Los Claners, a Pedro Viela de Los Péndulos del Tiempo; Azúcar, Cacao y Leche y Daiquiri, y a Oswaldo de la Rosa (Pepe Grillo) de Los Claners, para revivir un grupo de melodías que le son familiares a la generación que hoy decide los destinos del país.
 
-¿Cómo llegaste a Los Darts?
-Yo iba a jugar maquinitas a casa de un amigo italiano, y como tocaba cuatro, me dijo: “Por allí hay unos tipos que están haciendo un conjunto. Si quieres te pongo en contacto con ellos”. Le insinué que no era ningún profesional del asunto y él me dio a entender que los otros estaban peor. Tenía 15 años. Empezamos a tocar en el apartamento de Augusto de Lima, con una guitarra eléctrica que no tenía amplificador. La pegábamos a la puerta del baño para que se oyera mejor. Teníamos una guitarra española y la batería era una servilleta de metal con unas cajas de cartón.
 
-¿Y qué es de la vida de tus antiguos compañeros?
-Augusto de Lima, el primer guitarrista, trabaja en la CANTV como ingeniero. Rafael Pimentel (Pajarito), el baterista, también tiene la misma profesión sólo que esta ubicado en la industria automotriz. Richard, el bajista es arquitecto. Es socio de mi hermano en una empresa. Claudio Gámez y yo somos los que seguimos tocando. El vive la mitad del año aquí y la otra en Brasil. Víctor Gámez, la voz principal del grupo murió hace años.
 
-¿Cómo fueron los inicios del conjunto?
-Un día estábamos ensayando y se acercó una señora para preguntarnos cuánto cobrábamos por tocar en una fiesta. Le pedimos 120 bolívares y nos contrató. Alquilamos una batería que costó 30. Pagamos algo parecido en taxis para subir y bajar del sitio. Total nos quedaron como 10 bolívares para cada uno. Tocamos 12 canciones esa noche, de grupos mexicanos, de Los Sonámbulos y de Los Locos del Ritmo. Había que tocar 6 sets. Así que alargamos y repetimos las canciones. No sabíamos más.
 
Después nos presentamos en un programa que se llamaba Al compás de lo nuevo en Tele 13 de Valencia, Un periodista del Diario La Verdad nos contrató para el Club Táchira y de allí pasamos a Ritmo y Juventud.
 
-¿Cuándo les llegó la fama?
-José Hernández y Richard Herd nos invitaron a grabar unas pruebas con una compañía disquera. Hicimos una versión de Tú la vas a perder de Los Beatles. Un día voy hacia el canal 8 y en la radio oigo la canción. Jamás imaginé que eso iba a llegar a la radio. Sin proponérnoslo obtuvimos un exitazo. Recuerdo que Oswaldo Díaz me comentó que eso de grabar una canción de Los Beatles era una locura, porque la gente siempre iba a preferir el original antes que una versión. Gracias a Dios no le hicimos caso.
 
-¿Y después de Los Darts qué?
- Cuando me salgo de Los Darts, sigo estudiando música. Yo no sé hacer otra cosa que música, no sé si bien o mal pero no sé hacer otra cosa. Salí de Los Darts porque sentí que no avanzábamos. Había un desnivel, y el ambiente se había puesto muy tenso. Me salgo y comienzo a cantar. No pensé nunca pasar la vida como cantante pero fue lo que hice. No pegué nada importante. Creo que nunca le puse alma. Es que no quería hacer carrera como cantante. Quería ser músico.
 
-¿Te tocó morirte de hambre?
- Tenía 21 años, en el 69. Estaba recién casado, cuando mi esposa María me dijo que estaba embarazada. Sentí que había que trabajar en serio. Comencé con Alberto Naranjo. Tocábamos en El Show del bachiller, que era con el abuelo Cantarín; Abel Barrios. Ganaba 50 bolívares por programa. También tocaba en RCTV en El Café Cantante. La indumentaria era un paltó a rayas y un sombrerito de pajilla. En un principio aquello me parecía humillante. De sentirme una estrella con Los Darts a tocar en una orquesta de planta, con esa pinta, era una sensación terrible. Pero a medida que crecía la barriga los 50 bolívares me hicieron sentir cada vez mejor.
 
-¿Cuándo comenzaste a sentir que el Maestro Sojo se había equivocado?
- Cuando comencé a sentir que podía vivir de la música de verdad, que ese era mi oficio. En una de esas vueltas que da la vida comencé a ser arreglista, y el arreglista es una suerte de compositor. Sentí que la música era parte de mi corriente sanguínea. Ganamos un Festival de la OTI con una composición mía.
 
Yo canté en 2 festivales del niño que hacían las Primeras Damas. Fui atrilero, el primero en llegar y el ultimo en irse. Las he pasado difíciles, pero se aprende que a veces vas de mayor a menor y luego vuelves para abajo. Lo importante es estar siempre ahí.
 
-¿Tu formación es de puro oído?
- No, me devoraba los manuales de estudio, los libros y en tiempo record aprendí teoría y solfeo. También fui a los EE.UU. Estudié en Berkley, con un permiso remunerado que me dio el dueño del canal 8, Alberto Folver. Con ese dinero vivíamos María, los 2 muchachos y yo. Al regresar me incorporé otra vez al canal como Director Musical. Ganaba 2.500 bolívares. También hacía cuñas y tocaba de noche en lo que hoy en día es El Padrino.
 
-¿Cuándo te incorporas a Los Cuñados?
- Los Cuñados empezaron en el 74. Cuando regresé de los Estados Unidos escucho uno de sus discos. Me gustó tanto que me le pegué atrás a Alí Agüero para grabar con ellos. Se llamaban Los Cuñados porque todos éramos cantantes de cuñas. La primera cuña que grabé fue Cigarrillos Light. En el 76 salí del grupo. Seguí haciendo cuñas y dirigiendo la orquesta del canal 8. En las noches tocaba en La Cebra, el primer sitio donde entraban mujeres solas. Después vino el Medioevo, que fue todo un vacilón.
 
-¿Y eso de volver al pasado?
-Nunca he dejado de frecuentar a mis amigos. Esto de salir por todo el país con canciones de los 60 es una petición de mis hijos que insisten que vuelva a tocar. Les digo que estoy tranquilo con mis cuñas, pero ellos presionan. Al fin creo que me agrada la idea.
 
En un pequeño estudio detrás de Parque Cristal en Los Palos Grandes, un grupo de amigos se reúne para interpretar sus recuerdos. Disfrutan cantando La Plaga, Taxi, Tú la vas a perder y hasta entonan el legendario Pájaro bañista para reír un poco.
 
El regreso de Carlos Moreán es la permanencia de una vida aferrada a la música. El 8 de octubre estarán en el Eurobuilding en un concierto que significa una especie de reencuentro generacional que hará historia.
 
Francisco Bautista
Fuente de Información: Revista Feriado del Diario ‘El Nacional’-Venezuela, 03/10/1993