Domingo 11º Tiempo Ordinario. Ciclo A

(12-6-2005). AÑO XXIV. Nº. 1488

 

Sugerencias y orientaciones para la celebración

  

ENTRADA

 

Cada Domingo, el Señor Resucitado nos convoca para celebrar su Pascua, su presencia viva entre nosotros.

Hoy nos invita personalmente, nos llama por nuestro nombre propio como llamó a sus primeros discípulos, para colaborar en la tarea más importante que Jesús confía hoy a los cristianos: Mostrar con señales claras, con obras de amor y servicio que el Reino de Dios está ya presente entre nosotros.

Aceptemos con corazón generoso la confianza que el Señor pone en nosotros y pongamos manos a la obra.

ACTO PENITENCIAL

 

Tú que has hecho con nosotros una Alianza de Amor. Señor, ten piedad.

Tú que en Jesús nos muestras el Camino para ser fieles a tu Alianza. Cristo, ten piedad.

Tú que derramas tu Espíritu de amor en nuestros corazones. Señor, ten piedad.

 

ORACIÓN

Oh Dios, fuerza de los que en ti esperan,

escucha nuestras súplicas,

y pues el hombre es frágil y sin ti nada puede,

concédenos la ayuda de tu gracia para guardar tus mandamientos

y agradarte con nuestras acciones y deseos.

Por nuestro Señor Jesucristo.

 

LECTURAS

 

1ª Lectura: (Ex 19, 2-6) La primera lectura que vamos a escuchar evoca la historia de amor que Dios ha sellado con su pueblo. Alianza de amor repleta de señales que garantizan la fidelidad de Dios hoy con nosotros.

Salmo responsorial (99): es una invitación a reconocer las acciones salvadoras de Dios en sus relaciones con los hombres, e incita a una respuesta de fe confesante y agradecida de nuestra parte.

2ª Lectura: ( Rm 5, 6-11) La segunda lectura canta la generosidad de Dios, manifestada sobre todo en la muerte de Cristo. Nada, ni nadie puede apagar la esperanza de quién vuelve su mirada y corazón al rostro de Cristo.

Evangelio: (Mt. 9, 36-10,8) El Evangelio nos muestra a Jesús preocupado por la situación de abandono y dispersión que vive el pueblo elegido. Por eso pide colaboradores que compartan su misma misión: hacer visible, con signos de amor, la presencia del Reino de Dios entre los hombres.

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

SACERDOTE: Conscientes de nuestra debilidad, pero convencidos de que nuestro Padre Dios es el protagonista en la construcción de su Reino, volvamos a Él nuestra súplica confiada.

LECTOR:

- Para que la Iglesia de Jesucristo, llena de los dones del Espíritu Santo, manifieste, con signos claros de amor a los hombres, que el Reino de Dios está entre nosotros. Roguemos al Señor.

- Para que Dios, Padre de todos, impulse a los gobernantes de los pueblos a trabajar sin descanso por la paz, en defensa de la vida y por la dignidad de toda persona, en especial por los más débiles. Roguemos al Señor.

- Para que nosotros, los discípulos de Jesús, curemos a los enfermos, levantemos la esperanza a los caídos y ayudemos a las víctimas de una sociedad egoísta. Roguemos al Señor.

- Para que todos nosotros, mientras cooperamos en la construcción de la ciudad terrena, trabajemos sin descanso por la llegada del Reino de Dios. Roguemos al Señor.

 

SACERDOTE: Atiende, Señor, la oración de tu pueblo, que necesita tu ayuda constante, para ser fiel en el servicio a los hermanos que más sufren en esta tierra. Por Jesucristo nuestro Señor.

 

Sugerimos prefacio dominical VII.

ORACIÓN DESPUÉS DE COMUNIÓN

 

Que esta comunión en tus misterios, Señor,

expresión de nuestra unión contigo,

realice la unidad de tu Iglesia.

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

DESPEDIDA

 

Hemos renovado la Alianza de amor de Dios con nosotros. Ahora el Señor nos envía a hacer presente su Reino de amor, de vida y perdón en nuestras familias, en los ambientes donde trabajamos y en el corazón de cada hombre que busca a Dios sin saberlo. ¡Gratis habéis recibido, dad gratis!

 

 

CANTOS

 

Entrada: Sálvanos, Señor Jesús (CEL); El auxilio me viene del Señor (Palazón); Venid juntos a la asamblea (Alcalde); Aclama al Señor, tierra entera (517); Alegría de vivir (A-3); En medio de nosotros (A-6); Peregrinos de la paz (Alcalde); La misa es una fiesta (Gabarain); Unidos en caridad (703); Venid, aclamemos al Señor (Erdozain). Salmo responsorial: L.S. 230/231; D-14; Aclama al Señor, tierra entera (517); El Señor es bueno (Palazón). Ofrendas: El alzar de mis manos (Palazón); Bendigamos a Dios (620). Comunión: Gustad y ved (O-30); Envía obreros (Mateu); En la fracción del pan (O-5); Pescador de hombres (407); Vosotros sois mis amigos (M. González); Pescador (405); Mi boca te cantará jubilosa (Deiss); A tus manos recurre cuanto vive (Aragüés); Tomad y comed (Velado-Jáuregui); Cristo, Luz de los pueblos (Estudillo-Castillo); Pescadores en el lago (Hnos. Bravo); Bendito serás (Gabarain). Final: Nos envías por el mundo (Gabarain); Ungidos para anunciar la Buena Nueva (A. Palacios); Ciudadanos del cielo (709); Hacen falta brazos en la mies (A. Luna); Anunciando tu venida (614).

 

 

 

Pascual Díez Escanciano. LEÓN