REPORTAJE - La Princesa Mononoke
 

La pelicula - Esta película ha sido, junto a Titanic, capaz de rebasar la cifra de ciento cincuenta millones de dólares en las taquillas japonesas. El film ha sido dirigido por el prestigioso jefe de animación japonés Hayao Miyazaki Basada en la tradición japonesa, La Princesa Mononoke es el relato animado de una joven criada por los lobos y un conflicto bélico entre una civilización invasora y los dioses del bosque, una guerra que amenaza con destruir el equilibrio que reina en las fuerzas de la naturaleza.

El argumento se sitúa en el Japón antiguo, en una época de rebeldía, guerreros samurais y pueblos separados por miles de kilómetros. Una guerra se desencadena en el campo. El clan Tatara, los fundidores de hierro, empiezan a arrasar los bosques. Entonces el Gran Dios del Bosque, una criatura mítica, concede a los dioses del bosque, que adoptan la forma de gigantescas bestias, el poder para proteger su tierra contra los humanos. En un pueblo lejano de las montañas, muy al norte de Japón, Ashitaka , el último joven guerrero del clan Emishi, a punto de extinguirse, se ve obligado a matar un monstruo para proteger su pueblo.

Al fin, aunque demasiado tarde, descubre que la criatura con forma de jabalí que acaba de matar es uno de los dioses protectores del bosque. Al matar al jabalí demoníaco, cae sobre Ashitaka una maldición, que adopta la forma de una cicatriz torcida en el brazo y que va extendiéndose poco a poco. Ashitaka emprende un viaje hacia las tierras del clan Tatara, donde espera poder comprender el origen de la misteriosa maldición antes de que se cobre su vida. Allí conoce a Lady Eboshi, una gran mujer y una auténtica líder. En el camino, se ve involucrado en una agria lucha entre dos pueblos en desacuerdo y en una pugna de las divinidades del bosque.

En una de estas batallas, Ashitaka conoce a San, La Princesa Mononoke, una joven criada por los lobos y dispuesta a morir para derrotar a los humanos. Contra su voluntad, Ashitaka se ve metido en la lucha entre el hombre y la naturaleza, e intenta convencer a ambas partes para que busquen una solución pacífica, que acabe con el círculo vicioso de matanzas. Lo que quiere encontrar es un terreno neutro, en el cual las criaturas del bosque y los humanos puedan convivir en un mundo pacífico.

Época - La leyenda de La Princesa Mononoke empieza durante la Era Muromachi de Japón (1392-1573). Según afirma Hayao Miyazaki no era muy diferente a la nuestra. Fue una era conflictiva en la que los seres humanos y la naturaleza se enfrentaban con la aparición de la Era del Hierro. Por primera vez, el equilibrio que existía entre los seres humanos y el bosque cambió de forma radical. Había que talar los árboles para alimentar los gigantescos hornos metalúrgicos. Pero también quedan muchas pruebas de que la época de La Princesa Mononoke fue un momento muy interesante de la historia de Japón, ya se produjeron grandes avances.

Las mujeres adquirieron una mayor libertad y la rígida estructura de clases todavía no había hecho mella en ese país. Los inventos y la creación artística se multiplicaron. Las mitologías animistas se mezclaban con las nuevas ideas. También vieron la luz nuevas armas: los "cañones de mano" o armas de fuego, fueron importadas por los portugueses en 1543. Y la guerra se convirtió en una forma habitual para resolver los conflictos. A pesar de que Hayao Miyazaki describe esta época absolutamente única en la historia de Japón, también aporta su desbordante imaginación, creando asi un mundo mítico absolutamente desconocido.

Así se hizo - Mononoke Hime exigió tres años completos de duro trabajo para ver la luz, y hubo que utilizar 144.000 unidades hechas a mano -además de las imágenes generadas por ordenador-, creando un nuevo estándar de relato visual para la animación japonesa, una industria muy popular omnipresente en el cine y la televisión. Aproximadamente el 10% del film Princesa Monoke ha sido creado por ordenador. Las anteriores películas de Miyazaki estaban hechas completamente a mano; cada unidad utilizada en la película había sido dibujada y pintada a mano por los artistas del estudio. Sin embargo, para esa nueva aventura, Miyazaki decidió sacar partido de las últimas tecnologías informáticas.

El resultado es un movimiento mucho más realista y fluido que en las tradicionales películas de animación . Para los grandes saltos, los choques de espadas y los ruidosos galopes, la cámara adopta un movimiento dinámico que sólo se consigue con la animación a mano, mientras que las imágenes generadas por ordenador ofrecen una espontaneidad y una presencia que recuerda las películas de acción.

A pesar de todo, el utilizar imágenes generadas por ordenador no impidió que Miyazaki evocara con justeza y precisión las atmósferas y las emociones, gracias a los colores y los matices de sus dibujos. Para él, el bosque no es un fondo pintado entre otros muchos, sino un lugar repleto de vida, un lugar misterioso y profundo, de una belleza temible y a la vez apaciguadora. Es un sentimiento que Miyazaki ha conseguido plasmar en el bosque de los dioses con forma de animales, un bosque que existió hace muchos, muchos años ...

La extraordinaria atención prestada a cada detalle, con la textura y el peso de cada elemento cuidadosamente reproducidos, permiten a las imágenes de Miyazaki superar los límites habituales de la animación. Casi se puede tocar la humedad de la noche en los vallados de madera, sentir el calor del horno y husmear el humo que sale de la fábrica.

Neil Gaiman - El talento visceral de Miyazaki decidió al reputado guionista y escritor británico Neil Gaiman a participar en este film. Gaiman es conocido por sus evocaciones del mundo de los cuentos de hadas en sus novelas, como en Neverwhere, Stardust, o en la prestigiosa y emblemática serie de cómics para adultos The Sandman.

Sopresas de la vida, fue Quentin Tarantino quien recomendó a Gaiman a Harvey Weinstein, de Miramax. Gaiman voló desde su casa del Medio Oeste (recordemos que Gaiman se casó con una norteamericana y se ha afincado en los Estados Unidos) hasta Los Ángeles para ver la película con unos subtítulos muy abreviados. "Me encantó. Es una auténtica obra de arte", rememora Gaiman. "No se parece a ninguna otra película de animación, ni a nada que se haya visto antes. Tiene una belleza emocionante de verdad, unos colores tan bellos como una acuarela, y habla de un mundo sorprendente, lleno de demonios y de dioses que lo convierten todo en una fantasía mágica, insuperable".

Lleno de inspiración, Gaiman se retiró en su pequeño despacho de Minnesota, y estuvo viendo una y otra vez La Princesa Mononoke en vídeo hasta impregnarse a fondo del mundo imaginario de Miyazaki. También se puso a investigar un poco en la mitología nipona. "Estuve leyendo libros y libros del tipo de La historia de las tradiciones japonesas", explica Gaiman. "Quería entender a esos personajes, la mayoría de los cuales salían directamente de la imaginación de Miyazaki pero que en el fondo se inspiraban en la esencia de la mitología japonesa".

Una vez que dio por concluidas sus investigaciones, Gaiman se sintió preparado para adaptar esta obra a una mentalidad y lenguaje occidental. "Desde el principio -declara el británico-, sentí que mi trabajo consistía en conseguir que los diálogos sonaran naturales, fluyeran, y se parecieran al máximo a los diálogos de las películas contemporáneas". Además de conservar el sabor oriental único de la película, Gaiman también intentó crear voces distintas para cada uno de los personajes. "Miyazaki había creado unos personajes divertidos y relajados, que tienen un carácter intemporal y contemporáneo a la vez.

Las exigencias de la adaptación - Cada personaje tiene su propia forma de hablar, que revela su auténtica personalidad", observa Gaiman. "Ashitaka es un chico muy formal, que no utiliza para nada el argot. Se trata de un príncipe y tenía que hablar como tal. El monje Jigo, en cambio, tiene un habla muy crudo y, en lo filosófico, muy pragmático. Toki es exuberante y rebelde mientras que Lady Eboshi tiene un carácter auténticamente aristócrata". Además de conseguir que los diálogos se adaptaran a los personajes y al público actual, Gaiman aclaró algunas situaciones culturalmente inexplicables. Por ejemplo, en Japón todo el mundo sabe que cuando un guerrero como Ashitaka se corta el pelo, es que ha abandonado su tribu para siempre. No hacía falta ningún diálogo para explicar esa escena en Japón, pero Gaiman hubo de escribir algunas líneas para explicar cómo la acción de Ashitaka le lleva a "reunirse con los muertos". Gaiman también enfatizó el habla de Jigo, el monje al que Billy Bob Thornton presta su voz. "En la versión original japonesa", explica Gaiman, "Jigo habla bastante bien, teniendo en cuenta los estándares fuera del Japón. Cuando despotrica contra un cuenco de sopa, se conforma con decir que sabe a agua. En Japón es un insulto muy fuerte, pero para los demás suena muy flojo, así que hubo que subir un poco el diapasón para que el público se diera cuenta de que odia la sopa".

Escribir los diálogos para los personajes animales -el lobo Moro, por ejemplo-, fue otro de los retos a los que Gaiman tuvo que enfrentarse. "Los diálogos están completamente adaptados a la concepción que tiene Miyazaki de sus personajes. No hay en estos animales nada relamido, nada cursi, nada que recuerde a los tópicos dibujos animados", subraya Gaiman. "Son bestias peligrosas metidas en una guerra feroz. Hablan con elocuencia, algo propio de la sabiduría de los dioses, pero el lenguaje que usan también es crudo y refleja su naturaleza primaria".

Por último, a la hora de traducir los diálogos, Gaiman dio prioridad a los principales temas desarrollados por Miyazaki. "Las cuestiones fundamentales que se plantean en La Princesa Mononoke son las que han sacudido América durante décadas y décadas", precisa Gaiman. "Miyazaki no da ninguna respuesta, pero ofrece una visión de las cosas tal y como son. Por eso su mundo es tan distinto a lo que habíamos visto hasta ahora, porque no comunica ningún mensaje ecologista prefabricado. Nos muestra a las criaturas del bosque y a las personas que intentan destruir el bosque, y nos dice que cada uno de ellos tiene motivos para hacer lo que hace."

"En el fondo -apunta Gaiman-, los fundidores de hierro son buena gente. Son refugiados, no tienen ni casa ni pertenencias, y han acabado encontrando cobijo allí. Si Miyazaki comunica algún mensaje, es el de que la lucha es necesaria, y también la búsqueda de la armonía. Al final de la película, nace la esperanza de que quizás un día consigamos construir una ciudad más armoniosa y mantener vivo algo del espíritu del bosque". "Mi trabajo", añade, "consiste en crear cuentos de hadas. Intenté evocar siempre el mito de Mononoke, sin perder el lado entretenido y mágico de la historia de Miyazaki".

Los secretos - La Princesa Mononoke no sólo se distingue por la fuerza y profundidad de su historia sino también porque presenta una realidad sobrecogedoramente visceral caracterizada por los movimientos fluidos de sus personajes y por el dinamismo de sus escenas que van más allá de la animación y de la acción real. Hayao Miyazaki intenta evitar la delicada redondez de la mayoría de las películas de animación y crea un mundo imaginativamente naturalista en el que los animales, las montañas, los lagos y las praderas ofrecen una estética asombrosa y que en muchas ocasiones supera todo lo que pueda imaginar la mente humana. Para conseguir este aspecto, Miyazaki utilizó tanto las viñetas tradicionales pintadas a mano por las que es conocido como la animación generada por ordenador.

Es la primera vez que este cineasta ha utilizado de forma tan amplia la tecnología digital aportando una interesante renovación visual de su trabajo. Al colaborar estrechamente con Yoshinori Sugano, jefe del Departamento de CG de Studio Ghibli, el realizador utilizó ordenadores para crear secuencias en tres dimensiones como por ejemplo aquellas en las que zarcillos en forma serpientes emergen del Dios Demonio y otras en las que se relatan los grandiosos viajes del Gigante Sonámbulo. Miyazaki quería integrar íntimamente estas secuencias de alta tecnología con sus viñetas dibujadas a mano para que sus personajes tuvieran una apariencia casi humana.

Esto necesitó la creación de un nuevo software que pudiera emular la densidad de los esmaltes, las líneas angulosas de los contornos y otras características de la animación tradicional. De esta forma, el abanico de formas de expresión se multiplica." Los realizadores de Princesa Mononoke utilizaron diferentes técnicas de animación para crear imágenes que no parecieran salidas del ordenador y que se describen con más detalle a continuación: (ver imagen)

Mapping es el proceso que integra un objeto tridimensional en un fondo y que da la ilusión de un movimiento de cámara. En la Princesa Mononoke, un buen ejemplo es cuando el zarcillo del Dios Demonio se superpone sobre el brazo de Ashitaka. No se trataba de componer dos imágenes juntas, lo que hubiera sido muy torpe, así que los realizadores utilizaron sofisticadas técnicas de mapping para ofrecer un acabado perfecto y una sensación de dibujo animado clásico. Tal y como explica Sugano: "En primer lugar, creamos en el ordenador una topografía tridimensional dentro de un marco. Después, unimos un fondo dibujado a la topografía. Después de eso, pegamos un viñeta con dibujos de personas y árboles sobre una hoja y colocamos la hoja entre la cámara y el dibujo del fondo." Al mover la cámara creamos la ilusión de un decorado cambiante. A este proceso se le denomina mapping.

Morphing es otra forma de mostrar movimiento durante un lapso de tiempo modificando o "morfeando" una imagen que ya existe en el ordenador. Un ejemplo de morphing en Princesa Mononoke es la escena en la que el cadáver del Dios Demonio se va descomponiendo trozo a trozo ante la mirada de la cámara. Mientras que la carne se desintegra y el cuerpo se va hundiendo la naturaleza intrínseca del objeto cambia. Otro ejemplo son las plantas jóvenes que crecen de forma instantánea y que florecen en presencia del Dios Ciervo.

La animación de partículas permite al ordenador animar objetos muy pequeños como por ejemplo partículas de luz. Un excelente ejemplo de esta técnica es el cuerpo del Sonámbulo que resplandece y se mueve como una fuerza de la naturaleza. Utilizando un modelo en tres dimensiones del Sonámbulo, el programa informático generó una serie de partículas de luz que pueden ser manipuladas una a una. También pueden introducirse en el ordenador, otro tipo de datos, como la fuerza de la gravedad, el movimiento del viento y la dirección de los remolinos. Luego se animan las partículas para parecen burbujas que surgen del interior de los cuerpos de criaturas místicas.

La Princesa Mononoke marca un hito en la historia de las técnicas de composición digital. Antes, las imágenes de la mayoría de las películas animadas por ordenador se componían ópticamente (en la cámara). Pero en la Princesa Mononoke, el fondo y los dibujos pintados escaneados se convierten en datos digitales y se recomponen dentro del ordenador. Esto permitió una gran creatividad en las imágenes finales. Tal y como explica el Jefe del Departamento de Cámaras Atsushi Okui: "El Sr. Miyazaki no paraba de preguntarnos si podíamos hacer esto o aquello, así que terminamos creando nuevas técnicas. Un buen ejemplo es el humo negro que sobrevuela las escenas de incendios y de batallas. En el proceso de revelado la película potencia los colores brillantes, así que no se pueden añadir exposiciones múltiples de humo negro en el fondo una vez que se ha realizado la fotografía. La única alternativa que nos quedaba era cepillar los elemento o realizar viñetas en la fase de post-producción. Pero lo que hicimos es rodar humo blanco y después componerlo de forma digital utilizando un negativo por detrás. Creo que hemos creado un humo negro que tiene un nivel de realismo que jamás se había visto en la pantalla."

La pintura digital es el procedimiento en el que se aplica color a las imágenes animadas con ayuda de un ordenador. La ventaja de la pintura digital es que el artista puede escoger entre 16,7 millones de tonos diferentes, lo que es prácticamente ilimitado. A pesar de que se ha convertido en una forma de expresión artística en sí misma, Hayao Miyazaki quería que la pintura digital de La Princesa Mononoke representara un desafío en su aspecto y en lo que transmite la animación digital. Lo que quería literalmente es que sus imágenes digitales parecieran pintadas. Así que los pintores digitales tuvieron que utilizar su tecnología para realizar figuras humanas que fueran lo más vívidas posible, y de esa forma atenuar la rigidez que suele caracterizar a la pintura digital. Tal y como dice Hiroaki Ishii, jefe del equipo de pintores digitales de La Princesa Mononoke: "La pintura digital es muy útil y ha dado origen a nuevas formas de expresión. Pero espero que a medida que vayamos perfeccionando la tecnología digital, no perdamos la belleza de la animación realizada a mano. Todo depende de que sepamos utilizar adecuadamente la tecnología."

Fuente: Buena Vista Internacional España

 

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Reportaje cortesia de www.dreamers.com