Este texto es del biólogo molecular John Gofman, tomado de un artículo sobre productos químicos y cáncer de mama en http://www.rachel.org (...)Las razones para prohibir los químicos hormonalmente activos, las radiaciones electromagnéticas y carcinógenos, son éticas. John Gofman, biólogo molecular y médico, ha expresado su punto de vista: "Si usted contamina SIN SABER si existe una dosis segura, usted está llevando a cabo experimentación indebida en personas sin informarlas y sin su consentimiento... Si usted contamina SABIENDO que no existe una dosis segura con respecto a causar más casos de cánceres mortales de los que hay normalmente, entonces usted está cometiendo asesinatos aleatorios premeditados". De cualquier manera, nuestros derechos humanos están siendo violados por los contaminadores corporativos. Como un principio ético, las evidencias concernientes a la seguridad deberían ser desplazadas hacia el contaminador para que él demuestre -- ANTES de que comience la contaminación-- que los seres vivos no serán perjudicados. El cáncer --incluyendo el cáncer de seno-- es una enfermedad política. Las corporaciones han secuestrado nuestro poder soberano y lo están usando contra nosotros, contaminando nuestro aire, agua y alimentos con químicos bloqueadores de hormonas, causantes de cáncer y radiaciones electromagnéticas. Si queremos sobrevivir como especie, necesitaremos reivindicar el poder soberano de la gente para "promover el bienestar general" (como dice el preámbulo de nuestra Constitución). Nosotros simplemente no tenemos otra alternativa. --Peter Montague (National Writers Union, UAW Local