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COMISIÓN EUROPEA

DIRECCIÓN GENERAL DE SALUD Y PROTECCIÓN DEL CONSUMIDOR

Directorate C - Scientific Opinions

Unit C2 - Management of Scientific Committees; scientific co-operation and networks

Comité Científico de Toxicidad, Ecotoxicidad y Medio Ambiente

Bruselas,

C2/JCD/csteeop/EMF/RFF30102001/D(01)

COMITÉ CIENTÍFICO DE TOXICIDAD, ECOTOXICIDAD Y MEDIO AMBIENTE (CSTEE)

Opinión sobre los posibles efectos de los campos electromagnéticos (EMF), Campos de Radio Frecuencia (RF) y Radiación de Microondas sobre la salud humana.

Expresada en la 27th reunión plenaria del CSTEE

Bruselas, 30 Octubre 2001Bruselas, 30 Octubre 2001

 

Opinión/Conclusiones

Pregunta A:

Efectos no térmicos a largo plazo de la exposición a EMFs, referidos en particular a la evidencia epidemiológica y a la evidencia biofísica y biológica sobre efectos genéticos y cancerígenos, efectos sobre los sistemas inmunológico y circulatorio y efectos sobre el sistema nervioso que afecten a partes aisladas del cuerpo o al comportamiento general de la gente expuesta. La opinión deberá indicar si pueden hacerse nuevas recomendaciones para los límites de exposición.

 

Pregunta B:

Si tanto para efectos térmicos como no térmicos, el anexo técnico para la Recomendación del Consejo que fijaba las restricciones básicas y los niveles de referencia para limitar la exposición a la radiación no ionizante y que se basaba en las directrices publicadas por el ICNIRP, es aún la base científica apropiada para un sistema de protección de la salud contra los riesgos de la radiación no ionizante.

 

 

Respuesta a la pregunta A:

La información adicional a que hemos tenido acceso en los últimos años sobre carcinogénesis y otros efectos no térmicos de las radiofrecuencias y las frecuencias de raciación por microondas no justifican una revisión de los límites de exposición fijados por la Comisión en base a las conclusiones de la opinión del Comité Científico de 1998. En particular para los seres humanos, no se ha encontrado evidencia de carcinogénesis ni en niños ni en adultos en los estudios epidemiológicos (el tamaño de cuyas muestras era en ocasiones muy grande, aunque el periodo de observación no fue lo suficientemente largo como para permitir una aseveración definitiva). Una serie relativamente larga de estudios de laboratorio no han aportado evidencia de genotoxicidad. Los síntomas subjetivos que afectan a algunos individuos posiblemente existen, pero no hay suficiente información sobre: niveles de exposición que producen tales efectos, características presentes en la susceptibilidad individual, posibles mecanismos biológicos o prevalencia de individuos susceptibles en las diferentes poblaciones. Por tanto, el conocimiento actual es insuficiente para la implementación de medidas encaminadas a la identificación y protección de un subgrupo de población altamente sensitivo.

Con relación a los campos electromagnégticos de frecuencias extremadamente bajas, la CSTEE alcanzó las siguientes conclusiones:

- Los análisis combinados de estudios epidemiológicos sobre la asociación entre la exposición a ELF y leucemia infantil ha reforzado la evidencia de una asociación. No obstante, dadas algunas inconsistencias en las medidas de exposición y la ausencia de otros criterios usados normalmente para valorar las causas (particularmente una explicación plausible acerca de los mecanismos biológicos, véase más arriba), la asociación no reúne los criterios adecuados para ser considerada causal. Por tanto la evidencia global para los campos magnéticos de 50/60 Hz. de producir leucemia infantil debe ser considerada como limitada. (*).

- El efecto, caso de que haya alguno, parece estar limitado a exposiciones por encima de 0.4 FT. En los países europeos, la proporción de niños expuestos a tales niveles es menor del 1%. Asumiendo que el riesgo sea doble entre los expuestos, en la población general esto correspondería aproximadamente a un exceso de incidencia de menos del 1% de la leucemia infantil. Para situar esto en contexto, en los países europeos la incidencia de la leucemia es de unos 45 niños por millón (de edades de 0 a 14 años) al año.

- Si deberían recomendarse cambios de los límites de exposición recomendados sobre esta base es un problema de los gestores del riesgo, que rebasa las competencias de la CSTEE.

- No existe ninguna sugerencia convincente de ningún otro efecto carcinogénico de ELF sobre niños ni adultos. La información actual sobre este asunto no hace aportaciones para que se reconsideren los límites de exposición.

- Los informes sobre posibles individuos hipersensibles precisa confirmación y no supone una base para proponer cambios en los límites de exposición.

(*) Se usa este término según la definición dada por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer, i.e. "se ha observado una asociación positiva entre la exposición al agente... por la cual se considera ... creible una interpretación causal, pero no se puede descartar la casualidad, el sesgo o factores extraños con una confianza razonable. Ciertamente el CSTEE es consciente de que sobre estos términos el IARC ha evaluado recientemente que los campos magnéticos de frecuencias extemadamente bajas son posiblemente cancerígenos para los seres humanos (grupo 2B), basándose en la asociación de los campos magnéticos de frecuencias extremadamente bajas de alto nivel y el incremento del riesgo de leucemia infantil.

 

Respuesta a la pregunta B:

Basándonos en la información de que dispone el CSTEE al momento de responder a esta demanda de nuestra opinión, el comité tiene insuficiente evidencia científica, tanto sobre efectos térmicos como no térmicos, para proponer alternativas al anexo técnico para que la Recomendación del Consejo fije restricciones básicas y límites a los niveles de exposición de la radiación no ionizante, basado en las directrices publicadas por el ICNIRP.

Nota

El CSTEE hará las recomendaciones pertinentes sobre las prioridades de investigación que sean precisas para llenar los huecos críticos en el actual conocimiento que emana de la revisión presente.