CONCEPTOS BÁSICOS.

 

Campos eléctricos y magnéticos: El término "campo" expresa la posibilidad de manifestar una "fuerza" en un lugar determinado del espacio. Así, hablamos del campo gravitatorio de la Tierra relacionándolo con la fuerza de la gravedad.

De forma similar a como una piedra es atraída por la fuerza de la gravedad y cae al suelo, una carga eléctrica inmersa en un campo magnético está sometida a una fuerza y por ello, atraída o repelida si el signo de la carga y el de la que provoca el campo son contrarios o iguales.

Las cargas eléctricas crean campos eléctricos a su alrededor. La unidad de medida del campo eléctrico es el Kilovoltio por metro ( Kv. / m ). El campo eléctrico natural de la Tierra oscila entre los 0,1 y lo 25 KV/m.

Las cargas eléctricas en movimiento crean siempre un campo magnético, de tal manera que cuanto mayor sea la intensidad que recorre un conductor, es decir, la "cantidad " de cargas eléctricas que circulan, más elevado será el campo creado.

Por este hecho, las corrientes que recorren el núcleo de hierro fundido que existe en el interior de la Tierra genera el Campo Magnético Terrestre.

El campo magnético se mide usualmente en Teslas (T ) o sus fracciones como las microteslas ( mT) que representa una millonésima del Tesla. El campo magnético de la Tierra tiene una intensidad de unas 40 mT.

Corno sabemos, la corriente eléctrica puede circular por un conductor en forma de corriente continua o alterna.

La corriente continua no varia su sentido con el tiempo, por el contrario en la alterna. el sentido de la corriente oscila en el tiempo.

La red eléctrica que suministra corriente a industrias y casas es alterna y oscila en Europa, 50 veces por segundo. Cada oscilación se mide en una unidad denominada Hertzio ( Hz ). Por ello hablamos de corrientes de 50 Hz

 

Así sabemos que los campos electromagnéticos de la Tierra varían muy lentamente con el tiempo, el producidos por las instalaciones de potencia oscilan 50 veces por segundo y los de los sistemas de telecomunicaciones millones de veces.

Estos campos electromagnéticos de baja frecuencia, 50 HZ, son conocidos como radiación no ionizante, ya que la cantidad de energía en ellos está muy por debajo de la necesaria para romper enlaces moleculares como los del ADN, por ello, tratar de compararlos sus efectos con campos electromagnéticos de diferente frecuencia como los Rayos X o las microondas es un absoluto error.

Los campos electromagnéticos artificiales que generan los aparatos electrodomésticos de uso 'habitual son también alternos.

Siempre que una persona se encuentre cerca de un aparato o instalación que funcione con energía eléctrica, se hallará sometida a un campo eléctrico y un campo magnético

Generar una pantalla frente a un campo eléctrico es realmente sencillo. La estructura de una casa apantalla, en el interior, el 90 % del campo eléctrico generado por una línea de alta tensión muy cercana. Por el contrario, apantallar un campo magnético es prácticamente imposible. La estructura de la casa no evita la existencia del campo magnético terrestre, una brújula seguirá indicando el Norte tanto dentro de la casa como fuera. Por ello, las investigaciones que se desarrollan en este terreno se centran más en los efectos de los campos magnéticos que en los eléctricos.

El concepto de dosis representa la cantidad de un elemento que se recibe en un tiempo determinado.

En condiciones generales, se consigue el mismo efecto tomando una cantidad elevada de un medicamento cada ocho horas, que tomando una cantidad menor cada cuatro.

Con los campo magnéticos no ocurre esto. Este es uno de lo problemas principales que se plantean pues no se conocen exactamente las relaciones entre dosis y efectos si es que la hay.

Los efectos biológicos de los campos electromagnéticos se estudian basados en la constitución eléctrica de los seres vivos. EL cuerpo humano posee gran cantidad de cargas libres, gran parte de ella en los fluidos que contiene.

La exposición a un campo electromagnético hace que las cargas se muevan generando así corrientes eléctricas inducidas en el interior del organismo.

Son varios los factores de los que depende la intensidad de la corriente inducida en un cuerpo humano: la intensidad del campo al que se está expuesto, zona de influencia del campo, su orientación o la postura del cuerpo frente al campo.

Pese a estos factores variables, se puede calcular la magnitud de las corrientes inducidas por un campo electromagnético y sabemos que estas son bastante más bajas que las corrientes naturales generadas por el propio organismo debido a las transmisiones neuronales o los latidos del corazón.

La cuestión más problemática radica en que si bien no se ha encontrado una relación directa entre efectos biológicos nocivos y la exposición a campos electromagnéticos tampoco se ha demostrado lo contrario.

INFORME SOBRE LOS CAMPOS ELÉCTRICOS Y LOS CAMPOS MAGNÉTICOS.- Diputació de Barcelona. Servei del Medi Ambient