Sobre los Beats


sobre los beats



Un día, el famoso escritor norteamericano William S. Burroughs (conocido por sus inconformistas escritos y su adicción a toda clase de drogas), hablando con un amigo suyo (también escritor y, además, camello) le oyó a éste emplear la palabra "beat" (golpe) como un sinónimo de exhausto, cansado (¿baqueteado?)... Le habló de ella a un amigo suyo, un joven universitario, un tal Ginsberg, que por aquel entonces quería ser abogado laboralista, y a otro universitario que había cambiado el campus por la marina mercante al final de la 2ª gran guerra: Jack Kerouac; también por aquel entonces acababan de conocer a Neal Cassady, recién salido de la cárcel. Como siempre pasaba entre estos personajes, la discusión sobre el sentido de una frase derivaría en un delirio de iluminaciones y manifestaciones gloriosas, pero, al final, la palabreja quedaría, ya por siempre, como identificador de una generación que desde los 50 hasta ahora no ha dejado de influir -de muy diversas maneras, tanto positivas como negativas- en los modos culturales que después han ido surgiendo.

Los tres autores mencionados (Burroughs, Ginsberg y Kerouac) forman la trilogía indispensable de la generación beat y, que el campo de actuación de los tres haya sido la palabra impresa (los devaneos de Ginsberg con la música y de Burroughs con la pintura y el cine no pasaron de eso, devaneos) denota claramente que, ante todo, al considerar a los beat he de tener en cuenta que su "revolución" estética se dirigió en principio y fundamentalmente al campo de la literatura; Kerouac decía que se debía escribir "con excitación, a toda prisa, hasta sentir calambres, de acuerdo con las leyes del orgasmo"; como los músicos de jazz be-bop, como Dizzy Gillespie o Charlie Parker... era lo que llamaban "prosa espontánea" que surgía como un mantra de los labios de un gurú en éxtasis. Y es que, como todo creador, los beats no aspiraban más que a reflejar la vida en sus letras, pero la vida sin cortapisas: como el sólo de una batería desenfrenada en una "jam session" enloquecida, como la subida de una mezcla imposible de psicotrópicos y pastillas y opiáceos, como el punto clímax de un sucio orgasmo a toda prisa en la escalera de un motel...
Henry Miller dijo que "es posible que nuestra prosa no se recobre jamás de lo que le ha hecho Jack Kerouac"; y es que realmente es muy difícil y peligroso seguir los consejos del "gurú" Kerouac; las más de las veces el escritor no esta preparado (ni siquiera ellos) y quizá el resultado se diluya en una estética temeraria, demasiado espontánea y sincera como para conseguir sus resultados óptimos si tienes un grado menos de genio que el GENIO. Así que tiendo a pensar que quizá la trascendencia de la llamada "generación de los perdidos" (hijastros de la "generación perdida") no se deba a un cambio de hecho en los modos y maneras de la creación literaria o artística en general; si no más bien a su apunte de caminos a seguir; a una "huida hacia delante" que la convierte en la última "vanguardia" que ha conseguido influir en una especie de conciencia social (el movimiento hippie es un gran deudor de la mitología beat, así como los punk, grunges y otras tribus de hoy mismo), ser la primera que se podría calificar de "multimedia", pues su conexión con todas las manifestaciones artísticas modernas es clara y evidente (el be-bop y el free-jazz en música, Rauschenberg y Berman en el ensamblaje, las "perfomances" en el arte escénico, Dennis Hopper y Andy Warhol en el cine independiente, Pollock y Ed Ruscha en el campo de la pintura...) y conseguir, después de treinta y pico años de su "alumbramiento" y tener a todos sus "gurús" cumplidamente enterrados, el alimentar una aureola "políticamente incorrecta". Todo esto es una apreciación totalmente subjetiva, porque también hay quien claramente declara -quizá con toda la razón- que los beats estaban muertos desde el principio, que fueron "un montaje basado en el extraordinario don de Ginsberg para la publicidad" y que "Kerouac era estúpido" aunque, eso sí, "un espíritu libre"; no sé; ya digo, quizás tengan razón, quizás los beats estaban muertos (o deberían haberlo estado), los que si que se han muerto este año pasado fueron Ginsberg y Burroughs. Ellos son la razón.

Y es que, claro, a uno le afecta más la desaparición de un artista cuando no sólo ha experimentado placer al conocer su obra, además ha sido clara influencia en las ideas (ideales?) de uno cuando era jovencito... uno es más proclive a perdonar los supuestos defectos estilísticos que según parece pudieran tener... o las delirantes manifestaciones que pudieran apuntar... o las vidas disipadas de drogas, sexo y perversión que pudieran vivir... uno se queda con una obra, aún desgarrada, aún viva.


Allen Ginsberg, (1926-1997)
William Burroughs (1914-1997)




Pepe Corso


Allen Ginsberg

Wichita Vortex Sutra

(fragmento)


Muerte y Fama

(poema escrito el 22/2/97, poco antes de su muerte)



William Burroughs


El doctor Schafer "El Dedos", Niño de las Lobotomías, se pone en pie y dirige a los congresistas el frío impacto azul de su mirada:
- Señores, el sistema nervioso humano puede ser reducido a un bloque compacto de columna vertebral. El cerebro anterior y posterior ha de seguir a ganglios, muela del juicio, apéndice... Les presento mi obra maestra: El norteamericano desangustiado perfecto.

Clarines vibrantes: dos Porteadores Negros introducen al Hombre desnudo y loLa máquina del sueño dejan caer sobre el estrado con brutalidad animal, despectiva.. El Hombre se retuerce.. Su carne se convierte en una jalea viscosa, transparente, que se va evaporando en una bruma verde, dejando al descubierto un monstruoso ciempiés negro. Oleadas de un olor desconocido invaden la sala, chamuscan los pulmones, corroen el estómago.. Schafer se retuerce las manos sollozando:

- ¡Clarence! ¿Cómo podéis hacerme esto? ¡Ingratos son unos ingratos!

Los congresistas se echan para atrás entre murmullos consternados:

- Creo que Schafer ha ido demasiado lejos...
- Yo ya había avisado que...
- Schafer es un tipo brillante... pero..
- La gente hace lo que sea con tal de tener publicidad...
- Señores, esta innombrable criatura, ilegítima en todos los sentidos, hija del corrompido cerebro del doctor Schafer, no debe ver la luz... Nuestro deber hacia la especie humana está bien claro...
- Hombre que hizo ver luz -dice uno de los Porteadores negros.
- Hay que machacar a ese bicho antiamericano -dice un médico gordo del Sur con cara de sapo que bebía whisky de maíz en un tarro de mermelada, Se adelanta con andares de borracho y se para asustado por el tamaño impresionante y el amenazador aspecto del ciempiés-. ¡Que traigan gasolina! -vocifera- ¡Tenemos que quemar a ese hijo de puta como si fuera un negro chuleta!.
- Yo no quiero saber nada -dice un médico joven y progre que va colocado de LSD-25...- Cualquier fiscal un poco listo...

Fundido en negro

- ¡Orden en la sala!

Fiscal: - Señores del jurado, estos caballeros tan "cultos" pretenden que la inocente criatura humana que tan irreflexivamente sacrificaron se convirtió de repente en un enorme ciempiés negro y que fue "su deber hacia la especie humana" destruir aquel monstruo antes de que pudiese, por cualquier medio a su alcance, perpetuar su especie... ¿Vamos a tragarnos semejante pila de mierda? ¿Vamos a dejar que nos endilguen semejante camelo como, si fuéramos. tontos del culo? ¿Dónde está ese fantástico ciempiés? "Lo destruimos, dicen muy orgullosos... Pero yo quiero recordarles señores y hermafroditas del jurado, que esa Gran Bestia -señala al doctor Schafer-, ha comparecido ya en varias ocasiones ante este tribunal acusado del incalificable delito de violación de cerebros... dicho en cristiano -golpea con el puño la barandilla que le separa del jurado, su voz pasa a ser un grito-, dicho en cristiano, señores, lobotomía por la fuerza...
Los jurados se sofocan.. Uno se muere de un ataque cardíaco.. Otros tres caen al suelo retorciéndose en orgasmos de lascivia...
El Fiscal señala dramático:
Ahí está... El y no otro, es quien ha reducido provincias enteras de nuestro hermoso país a un estado próximo a la idiocia más absoluta... El es quién ha llenado almacenes enormes con filas y filas, hileras e hileras, de indefensas criaturas a cuyas más mínimas necesidades hay que proveer... "Zánganos", los llama con cínica sonrisa que refleja la maldad en estado puro del intelectual.. Señores, yo afirmo que el pérfido asesinato de Clarence Cowie no debe quedar sin castigo. ¡Los gritos de "Justicia" para crimen tan nefando resuenan al menos como los de un maricón herido!
El ciempiés se remueve, agitado.
- Hombre, el hijoputa este tiene hambre -grita uno de los Porteadores. - Yo me largo de aquí.
Una oleada de horror eléctrico atraviesa la sala... los congresistas se precipitan hacia las salidas , gritando y arañando...





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