
Antonio Marín
Albalate
Polvo de Oro
CANCION TRISTE DE ANTONIO MARIN
Y no volver a tocar
Nunca más
Esos cuerpos de oro
Que se incendian con la tarde,
Sabiendo
Que ma va la vida en ello.
Dios,
Qué tragedia,
Haber perdido
Lo que tanto amo,
Tiempos de años de gloria,
Todo lo que alguna vez
Besaron
Estos
Locos
Labios
Míos.
PARA LAS NIÑAS Y EL CONDE DRACULA
Me pertenecen los corazones femeninos de la noche en sombra
Por donde levita una luna cómplice.
Llamadme facineroso.
Soy el viento vilano que hipnotiza a las niñas con su párpado
inmóvil.
Mi alma raptora de labios y sueños,
Es hermosa como la fascinación de contemplar
Al Conde Drácula succionando el cuello de una doncella.
* * *
POLVO DE ORO
Detenidas en el tiempo
Con sus miradas amarillas
De quince años.
Sagradas y prohibidas.
Son, el misterio hondo,
En el vértice del milagro.
La ternura y la belleza,
Y el agua de las estrellas.
Polvo de oro:
Ellas.
* * *
VOYEUR
Mi momento más erótico
Acontece en la calle,
Cuando, confabulado el aire
Con mi más íntimo deseo,
Levanta faldas adolescentes
Para que de nuevo me sorprenda
El ruido de unas piernas.
* * *
CUALQUIER MUCHACHA QUE SE LO PROPONGA PUEDE COMETER
UN CRIMEN A PLENA LUZ DEL DIA Y EN LA MAS ABSOLUTA IMPUNIDAD
Con minifalda seductora,
Tirándome su aroma animal:
Un cuerpo fresco de
muchacha
Pasa junto a mí.
Casi me mata.
* * *
HUMANAMENTE HABLANDO
Tú,
Grandísima puta.
Mi mejor manjar
Esta noche.
* * *
PARKING DEL AIRE
Estoy con el sol, en el corazón de la mañana,
Donde estallan amarillos los caballos de vapor
De unos ojos.
Este es mi sueño en connivencia con el viento.
Vengo de la noche pasada entre estrofas de amor
Y regaderas.
Dejo mi auto de escarcha, con su chasis brillante,
En el centro del aire.
* * *
FIGURAS
Saber que estáis ahí, oh púberes
Y amado cuerpos, indolentes y alegres
Como un tren expreso (precisamente) de
Vivos colores, quemando el tiempo
De un cigarro en vuestros labios, o
Chupando la mañana en un caramelo.
Saber que estáis ahí, en esos portales
Donde tiendo, sin vergüenza, mi sueño,
Parece que así, (geométricamente sentadas
Como tranquilas palomas cubistas
Desde cerca), os contemple a mi paso.
Despacio, muy despacio...
* * *
BELLEZA PROHIBIDA
Mira la tarde delgada y redonda
De sus rotos y ajustados jeans,
Por donde respira la carne
Sensual y palpitante.
Mira, hermano, esas formas rotundas
De adolescente fatal, y siente
Sobre tus ojos todo el peso
De su belleza prohibida.
* * *
LA MAÑANA
La mañana es un banco de piedra,
Con una muchacha sentada y cierta.
Unos ojos negros de fuego y de agua.
Una mirada fija que se clava.
La sospecha dura y clara
Del alma que, atormentada
Y sola, sabe que no es ella
A quien tan dulce dama espera.
antonio marín albalate (cartagena,
1955) · ha publicado, entre otros, los poemarios: "in memoriam",
"oscura voz", "la peligrosa magia de las nínfulas",
hasta encontrarme a mí..." y en otros libros de antologías
(sobre todo de la región) · también tiene varios poemas
dispersos en revistas como "azahara", "empireuma",
"agua", "los cuadernos del sonarbique" y, claro está,
"el confort del sur" · ha obtenido los premios: "murcia
joven" 1984, "ciudad de hellín" 1993 y "ernestina
de champourcín" 1995.
