La Tienda de los Osos
Música y Músicos


A principios de los años 70, ciertas "Semanas Culturales" que se organizaron en Cartagena (recuerdo conciertos de grupos catalanes en la Plaza S. Francisco, bandas de jazz en la Cuesta de la Baronesa y pequeños conciertos en Maestría...) significaron el aporte de elementos musicales nuevos que llegaban a la ciudad debido a la efervescencia social y cultural que demandaban aquellos años. Por eso podemos considerar que estos acontecimientos desembocaron en la organización del primer Festival de Jazz en Cartagena en el año 1980.
Personajes de todos los estilos, edades y formas, filibusteros de la calle, románticos marinos, negros-blancos que fumaban en saxofón, trepas de la política que estaban en el momento adecuado para organizar ellos "movida cultural", señoritas, parejas de enamorados y soledades densas de la noche; todos ellos acudíamos por aquel entonces con ganas de escuchar buena música y buenas bandas que aterrizaban (por fin) en la ciudad.
Siempre se ha de considerar que los buenos aficionados a esta música hemos existido antes (y existiremos después) de los festivales, de ahí que lo que en principio fue un Club de Jazz que se organizó en el Café Bar "Arlequín" y que tuvo alrededor de 200 socios, fuese el motor y la llama necesaria para realizar estos primeros festivales. El jazz, como fenómeno sociológico y expresión netamente musical de unas culturas, siempre ha calado en esta ciudad cercana al mar y a los marinos que de otras latitudes han traído sus gustos, sus modas y amores... Ya en los años 20 y 30, en el famoso Molinete de la ciudad, tocaban algunas bandas de músicos estilos de foxtrot, can-can e influencias novedosas de la época, posteriormente, en los años 60, hubieron algunos programas dedicados al jazz en Radio Nacional de España (Radio Juventud), realizados con voluntarismo e ilusión por algunos cartageneros aficionados.
El Café-Bar "Arlequín" significó en la ciudad el lugar donde amantes y conocedores de esta música podíamos satisfacer nuestros deseos, y al mismo tiempo ser capaces de organizar algo, de ahí que ese primer brote de amigos fueran los mismos que trabajasen y organizasen más tarde los primeros festivales. Como lugares de concierto o "auditoriums", la ciudad no tenía ninguno, se utilizó el Pabellón Municipal y posteriormente cines y teatros de la ciudad; los grandes monstruos de las cuerdas o el metal que saltaban el océano de América a Europa, aterrizaban en Alicante y llegaban hasta Cartagena.
Recuerdo excelentes y hermosos conciertos que crearon atmósfera y ambiente entre la gente. El jazz no es algo difícil ni extraño, sino una interpretación de la propia existencia, producto del siglo XX en el que nos movemos.
Kenny Burrell con Oliver Jackson marcaron con un compás de 3x4 una batería de 30 dólares en el Teatro Circo;Jean Luc Vallet interpretaba sus notas al piano en la explanada del puerto; la Mingus Dinasty tocaba con un trombón que había sido discípulo de Stravinsky. La gran cantante brasileña Leny Andrade nos envolvió a todos con su voz desgarrada y dulce en el Cine Principal y el gran mago onírico, Airto Moreira, nos transprotó a Brasil, aunque fuese en sueños... enumeraría a tantos otros artistas ygrandes bandas y orquestas, sobre todo españolas, que han hecho tanto por esta música y su fusión con otras como el flamenco y la clásica... tales como Carles Benavent, Jorge Pardo, Pedro Iturralde, Tete Montoliú, Santi Arisa, Max Suñé, Donna Hightower... de todos estos conciertos, muchos aficionados en la ciudad estaríamos gustosos verlos alguna vez publicados en alguna edición discográfica y que no se quedaran empolvados en las estanterías de cualquier concejalía de la ciudad.
Con el paso de los años (actualmente se ha celebrado ya la XVI edición) podemos asegurar que se ha consolidado plenamente como un atractivo más de la oferta cultural de la ciudad y además de destacar su excelente organización y apoyo del Ayuntamiento y entidades financieras (ya que sin éstas sería muy difícil cubrir al menos los gastos), ha existido una auténtica revolución musical y un prestigio ganado a base de pequeños aciertos que han significado el reconocimiento de Cartagena como una ciudad que se ha de tener en cuenta, junto a otros grandes festivales nacionales de jazz.
Yqué decir del público, excelente siempre donde los haya, aficionados nunca han faltado, otros han venido de otros lugares de la región; y de aquí también partió jazz para organizar posteriormente otros festivales en Lorca, Murcia... Una completa relación de la historia viviente de la música jazz ha pasado por nuestra ciudad, y lo que el Festival de Jazz de Cartagena es en noviembre a ésta, ojalá sea su gran complemento La Mar de Músicas, ese gran caleidoscópio de músicas étnicas que ha comenzado a marchar con buen pie en pleno ecuador del verano entre un marco decorado con sabor a sal y a sonidos de gaviotas por encima de nuestras cabezas.

Juan Antonio Rubio



QUIZÁ una de las pocas cosas que le mantienen a uno todavía en movimiento son los pequeños descubrimientos que vas realizando, y más en estos tiempos de "nada nuevo bajo el sol"... y más en aspectos tan importantes para el que escribe como puede ser el arte, y más concretamente, la música. Y no hace más de dos años que vengo descubriendo Portugal, y mi nave almirante se llama MADREDEUS; un grupo que no hace mucho que ha sacado al mercado su última grabación "Ainda"; el señor Wim Wenders ha utilizado esta música como banda sonora de su última película "Lisbon Story", y dice de ella en el libreto del cd: "Cuando vinieron de Londres, ellos no sólo habían grabado un gran album (O espíritu da Paz), sino que traían consigo nueve canciones más, grabadas específicamente pensando en la película, dos de ellas instrumentales. Eran fantásticas, las nueve. Podía sentir un gran comienzo: ¡Ni siquiera había empezado a filmar y ya podía escuchar la banda sonora!. Pero no era "solamente" la música de la película, se convirtió en una especie de guía a través de la ciudad de Lisboa". Estas nueve canciones (más un bonus con el tema "Maio, maduro maio", un homenaje a José Afonso) son las que componen este trabajo.
Portugal... tengo una imagen de mar bravío relacionada con Portugal, uan emoción marinera y triste, de días grises y marea alta, de barcos que se alejan y saudade; cuando oigo sonar el idioma portugués creo que puedo experimentar lo que siente el entendimiento antes de comprender las palabras que oye, hay algo musical-cuasi-evidente en el idioma, para mí no llega a ser inteligible, pero tampoco cruza la barrera que lo convierte en indescifrable, es... triste, como la saudade otra vez, como la mar otra vez, como Madredeus... la música de Madredeus es azul y hermosa y lenta y portuguesa, a mí me da la sensación de teatros barrocos repletos y silenciosos, o de iglesias románticas, medioevo en el ambiente.

Longe das aldeias, longe das casas
Ouvimos cantar todas as fontes
E na solidao dos velhos montes
Beijamos as águas dos ribeiros.

Mas de tudo ja esqueceste
Neste mundo todo muda.

Agora estou triste e sozinho
Nesta cidade escura e fria
Onde a vida é uma agonía
Minha vida
Vida

A Cidade e os Campos



Dicen que Os Días da Madredeus beben del fado, o de la música y poesía popular portuguesa de los últimos tiempos (claveles y movimiento, José Afonso y Pessoa... Portugal, ya sabes, ¿o no?) y de lo que quieras, lo que quieran; los han llamado minimalistas, clásicos y modernos... pero creo que escuchando la música de Madredeus el tema es trivial... lo que me vuelve loco es la voz de Teresa, escucha como susurra...
Os Días da Madredeus (luego sólo "Madredeus") nacieron en una iglesia lisboeta y tomaron su nombre de ella, son Pedro Ayres, Teresa Salgueiro, Francisco Ribeiro, José Peixoto, Carlos Trindade, Gabriel Gomes y, paralelamente, Rodrigo Leâo; pero también son la ciudad.


Quando Lisboa acordar
Do sono antigo que é seu,
Hei-de ser eu a cantar
Que eu tenho um recado só meu.

Céu da Mouraria... ouve,
Vai chegar o dia novo!

E o sol, das madrugadas todas,
Névoa de um povo a sonhar,
Os teus mistérios, Lisboa,
Sâo, as pombas que ainda há...

(Céu da Mouraria)



Lisboa mirando al azul, despidiéndose del Occidente y supirando por el Oriente... al otro lado. Pedro Ayres es la olla donde se cuece el sentido y la música y la poesía del grupo, pero Teresa... Teresa Salgueiro es una diosa cuando canta... y al final es lo que queda del grupo; esa música, esa voz, esa... ¿saudade?... consiguen que el efecto final sea algo más, es una consecuencia deseada y buscada; el propio Pedro Ayres lo manifiesta así: "Nuestra música tiene una dimensión primera en el sonido, otra segunda en las palabras, una tercera que merece reflexión, donde no bastan los sentidos, y otras muchas". Creo que lo ha expresado cláramente.
Volvamos al principio, Portugal y el mar y la saudade una vez más la niebla del barrio viejo de Lisboa, temprano por la mañana, filtrando la luz del sol... la luz atlántica, Madredeus... tienes que escucharlos, tienes que escucharla...


Agora,
Que lembro,
As horas ao longo do tempo

Desejo,
Voltar,
Voltar a ti,
Desejo-te encontrar.

Esquecida
Em cada dia que passa,
Nunca mais senti a graça
Dos teus olhos
Que eu amei.

Má sorte
Foi amor que nâo retuve,
E se calhar distrai-me
-Qualquer coisa que encontrei.

(Alfama)
José Torres



EL RAMPA,LOCUAZ Y VIVO, con alma gitana en sus venas, artista elegante y discreto. Nacido en la "Cuesta de la Baronesa" de Cartagena, de abuelo cantaor, conocido como "el Rampa" e íntimo amigo de Manolo Caracol y otros grandes de la historia del flamenco. Cartagenero de callejuelas húmedas, despierto y pillo con la gente, que canta con amigos íntimos en hermosas veladas nocturnas. Todo lo que uno vive en la vida, rodeado de sentimientos, de "estar bien y querer darlo todo", así es Antonio Ayala "el rampa", así lo conocimos y vivimos con él una lejana noche, hablando de cante a la luz de una mesa.
Nuestro redactor, Juan Antonio Rubio, lo aborda en una ámplia entrevista de la que extraemos algunos fragmentos, haciendo un repaso por los rincones de su arte.

Confort del Sur: ¿Qué es para tí el flamenco... crees que se va perdiendo lo popular en él?

El Rampa: Ahora es más popular; pero antes, cuando existía el "Café Cantante", la taberna; esa era la única forma de diversión, y se aprendía más de lo popular. Hoy, por ejemplo, me ha sorprendido que en locales de Andalucía se coloque el cartel de "no se puede cantar", por otro lado yo he estado en pueblos de Córdoba; Lucena, Bujalame... o sea, lugares de raíces del flamenco, y no creas que hay mucha gente que profundiza en el tema. El flamenco, por desgracia, siempre será para una minoría, lo que pasa es que está despertando mucho y ahora sale mucha gente joven que está cantando muy bien.

Confort: Háblanos un poco de como empiezas una actuación... qué eliges para arrancar tus cantes.

Rampa: Normalmente empiezo con un palo y sigo con él, no quiero cambiar bruscamente... depende un poco del tipo de público y el ambiente con el que me encuentre; en recitales que he dado con público de mayoría joven, pues empiezo con unas "alegrías", marcando palmas y ritmos... cuando me hago con el público ya canto lo que me da la gana, "seguiriyas", "tonás"... bueno, puede ser demasiao... yo tengo 12 o 14 palos, y cada palo tiene una gama extensísima... de Jerez o de Cádiz, de los Puertos... o por palos personales de cantaores... te puedo enumerar una serie de cantes por soleá y tirarme una o dos horas cantando por ese palo; destacando matices... por ejemplo, decir "esto es de Frijones", que hizo cuantro matices de cante por soleá, o "de José Illanda", "Juanitín", etc... Chacón llegó a crear siete estilos diferentes de cantes por malagueñas
.

Confort: ¿Crees que el flamenco tiene un cierto ambiente por aquí?

Rampa: El apoyo al flamenco, institucionalmente hablando, es escaso; apenas hay peñas flamencas y lo que más resalta es, una vez al año, el festival de La Unión, por el que han pasado los mejores artistas del género. Yo tengo un gran respeto por "El Pele" o el gran "Fosforito", cantantes nuevos como José Heredia y mi colega de Sta. Lucía "El Bongui", ganador también de "La Lámpara Minera", que canta y se preocupa por los cantes, y consigue premios. He cantado en diferentes tipos de ambiente, grandes festivales en Barcelona, donde hay un público muy entendido, y en sus propios barrios organizan excelentes veladas... En Murcia, en el "Café Latino", en Jumilla, en Yecla, en muchas ciudades de la región y bastantes de Andalucía.

Confort: ¿Algún consejo? ¿Cómo llenarías el aire de flamenco?

Rampa: Bueno, te diré que hay que escuchar mucho flamenco, yo escucho bastante a los clásicos de los años 20 y 30... también hay que cantar, cantar mucho y ejercitar la voz; hay una serie de quiebros en la misma, y a veces algunos se hacen con el estómago, con una serie de recursos que tienes que introducir cuando cantas... como se suele decir: "meter la nariz". Es también una forma de respirar, una especie de técnica que sólo se adquiere cantando. La Niña de los Peines decía: "Lo primero la cabeza y luego la voz". Escuchando flamenco se va aprendiendo. Se va uno educando.

Hubiéramos seguido con Antonio Ayala "El Rampa", hasta altas horas de la madrugada, que es cuando aparecen ciertos duendes, acompañados de una voz rasgada en la noche, pero esos impedimentos físicos y del tiempo nos hicieron dejarlo para otro momento. Musicalmente, "el Rampa" está abierto a todo tipo de influencias y respetos por la fusión en el flamenco, aunque Mairena, Chacón, el Tío Borrico de Jerez, el Agujetas viejo... le recuerdan sus atardeceres en la infancia, cuando ya de bien pequeño escuchaba flamenco en el portal de la calle, mientras los amigos jugaban a la pelota en una plaza con una fuente

El Confort del Sur



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