
A
principios de los años 70, ciertas "Semanas Culturales"
que se organizaron en Cartagena (recuerdo conciertos de grupos catalanes
en la Plaza S. Francisco, bandas de jazz en la Cuesta de la Baronesa y
pequeños conciertos en Maestría...) significaron el aporte
de elementos musicales nuevos que llegaban a la ciudad debido a la efervescencia
social y cultural que demandaban aquellos años. Por eso podemos
considerar que estos acontecimientos desembocaron en la organización
del primer Festival de Jazz en Cartagena en el año 1980.
El Café-Bar
"Arlequín" significó en la ciudad el lugar donde
amantes y conocedores de esta música podíamos satisfacer
nuestros deseos, y al mismo tiempo ser capaces de organizar algo, de ahí
que ese primer brote de amigos fueran los mismos que trabajasen y organizasen
más tarde los primeros festivales. Como lugares de concierto o "auditoriums",
la ciudad no tenía ninguno, se utilizó el Pabellón
Municipal y posteriormente cines y teatros de la ciudad; los grandes monstruos
de las cuerdas o el metal que saltaban el océano de América
a Europa, aterrizaban en Alicante y llegaban hasta Cartagena.

Portugal,
y mi nave almirante se llama MADREDEUS;
un grupo que no hace mucho que ha sacado al mercado su última grabación
"Ainda"; el señor Wim Wenders ha utilizado
esta música como banda sonora de su última película
"Lisbon Story", y dice de ella en el libreto del cd: "Cuando
vinieron de Londres, ellos no sólo habían grabado un gran
album (O espíritu da Paz), sino que traían consigo nueve
canciones más, grabadas específicamente pensando en la película,
dos de ellas instrumentales. Eran fantásticas, las nueve. Podía
sentir un gran comienzo: ¡Ni siquiera había empezado a filmar
y ya podía escuchar la banda sonora!. Pero no era "solamente"
la música de la película, se convirtió en una especie
de guía a través de la ciudad de Lisboa". Estas
nueve canciones (más un bonus con el tema "Maio, maduro maio",
un homenaje a José Afonso) son las que componen este trabajo.| Longe das aldeias, longe das casas Ouvimos cantar todas as fontes E na solidao dos velhos montes Beijamos as águas dos ribeiros. Mas de tudo ja esqueceste Neste mundo todo muda. Agora estou triste e sozinho Nesta cidade escura e fria Onde a vida é uma agonía Minha vida Vida A Cidade e os Campos |
Dicen que Os Días da Madredeus beben del fado, o de la
música y poesía popular portuguesa de los últimos
tiempos (claveles y movimiento, José Afonso y Pessoa...
Portugal,
ya sabes, ¿o no?) y de lo que quieras, lo que quieran; los han llamado
minimalistas, clásicos y modernos... pero creo que escuchando la
música de Madredeus el tema es trivial... lo que me vuelve loco
es la voz de Teresa, escucha como susurra...
Os Días da Madredeus (luego sólo "Madredeus")
nacieron en una iglesia lisboeta y tomaron su nombre de ella, son Pedro
Ayres, Teresa Salgueiro, Francisco Ribeiro, José
Peixoto, Carlos Trindade, Gabriel Gomes y, paralelamente, Rodrigo
Leâo; pero también son la ciudad.
| Quando Lisboa acordar Do sono antigo que é seu, Hei-de ser eu a cantar Que eu tenho um recado só meu. Céu da Mouraria... ouve, Vai chegar o dia novo! E o sol, das madrugadas todas, Névoa de um povo a sonhar, Os teus mistérios, Lisboa, Sâo, as pombas que ainda há... (Céu da Mouraria) |
Lisboa mirando al azul, despidiéndose del Occidente y supirando
por el Oriente... al otro lado. Pedro Ayres es la olla donde se cuece el
sentido y la música y la poesía del grupo, pero Teresa...
Teresa Salgueiro es una diosa cuando canta... y al final es lo que queda
del
grupo;
esa música, esa voz, esa... ¿saudade?... consiguen que el
efecto final sea algo más, es una consecuencia deseada y buscada;
el propio Pedro Ayres lo manifiesta así: "Nuestra música
tiene una dimensión primera en el sonido, otra segunda en las palabras,
una tercera que merece reflexión, donde no bastan los sentidos,
y otras muchas". Creo que lo ha expresado cláramente.
Volvamos al principio, Portugal y el mar y la saudade una vez más
la niebla del barrio viejo de Lisboa, temprano por la mañana, filtrando
la luz del sol... la luz atlántica, Madredeus... tienes que escucharlos,
tienes que escucharla...
| Agora, Que lembro, As horas ao longo do tempo Desejo, Voltar, Voltar a ti, Desejo-te encontrar. Esquecida Em cada dia que passa, Nunca mais senti a graça Dos teus olhos Que eu amei. Má sorte Foi amor que nâo retuve, E se calhar distrai-me -Qualquer coisa que encontrei. (Alfama) |
Confort del Sur:
¿Qué es para tí el
flamenco... crees que se va perdiendo lo popular en él?
El Rampa: Ahora es
más popular; pero antes, cuando existía el "Café
Cantante", la taberna; esa era la única forma de diversión,
y se aprendía más de lo popular. Hoy, por ejemplo, me ha
sorprendido que en locales de Andalucía se coloque el cartel de
"no se puede cantar", por otro lado yo he estado en pueblos
de Córdoba; Lucena, Bujalame... o sea, lugares de raíces
del flamenco, y no creas que hay mucha gente que profundiza en el tema.
El flamenco, por desgracia, siempre será para una minoría,
lo que pasa es que está despertando mucho y ahora sale mucha gente
joven que está cantando muy bien.
Confort: Háblanos un poco
de como empiezas una actuación... qué eliges para arrancar
tus cantes.
Rampa: Normalmente empiezo con
un palo y sigo con él, no quiero cambiar bruscamente... depende
un poco del tipo de público y el ambiente con el que me encuentre;
en recitales que he dado con público de mayoría joven, pues
empiezo con unas "alegrías", marcando palmas y ritmos...
cuando me hago con el público ya canto lo que me da la gana, "seguiriyas",
"tonás"... bueno, puede ser demasiao... yo tengo 12 o
14 palos, y cada palo tiene una gama extensísima... de Jerez o de
Cádiz, de los Puertos... o por palos personales de cantaores...
te puedo enumerar una serie de cantes por soleá y tirarme una o
dos horas cantando por ese palo; destacando matices... por ejemplo, decir
"esto es de Frijones", que hizo cuantro matices de cante por
soleá, o "de José Illanda", "Juanitín",
etc... Chacón llegó a crear siete estilos diferentes de cantes
por malagueñas.
Confort:
¿Crees que el flamenco tiene un cierto ambiente por aquí?
Rampa: El apoyo al flamenco, institucionalmente
hablando, es escaso; apenas hay peñas flamencas y lo que más
resalta es, una vez al año, el festival de La Unión, por
el que han pasado los mejores artistas del género. Yo tengo un gran
respeto por "El Pele" o el gran "Fosforito",
cantantes nuevos como José Heredia y mi colega de Sta. Lucía
"El Bongui", ganador también de "La Lámpara
Minera", que canta y se preocupa por los cantes, y consigue premios.
He cantado en diferentes tipos de ambiente, grandes festivales en Barcelona,
donde hay un público muy entendido, y en sus propios barrios organizan
excelentes veladas... En Murcia, en el "Café Latino",
en Jumilla, en Yecla, en muchas ciudades de la región y bastantes
de Andalucía.
Confort: ¿Algún consejo?
¿Cómo llenarías el aire de flamenco?
Rampa: Bueno, te diré que
hay que escuchar mucho flamenco, yo escucho bastante a los clásicos
de los años 20 y 30... también hay que cantar, cantar mucho
y ejercitar la voz; hay una serie de quiebros en la misma, y a veces algunos
se hacen con el estómago, con una serie de recursos que tienes que
introducir cuando cantas... como se suele decir: "meter la nariz".
Es también una forma de respirar, una especie de técnica
que sólo se adquiere cantando. La Niña de los Peines
decía: "Lo primero la cabeza y luego la voz". Escuchando
flamenco se va aprendiendo. Se va uno educando.
Hubiéramos seguido con Antonio Ayala "El Rampa", hasta
altas horas de la madrugada, que es cuando aparecen ciertos duendes, acompañados
de una voz rasgada en la noche, pero esos impedimentos físicos y
del tiempo nos hicieron dejarlo para otro momento. Musicalmente, "el
Rampa" está abierto a todo tipo de influencias y respetos por
la fusión en el flamenco, aunque Mairena, Chacón, el Tío
Borrico de Jerez, el Agujetas viejo... le recuerdan sus atardeceres en
la infancia, cuando ya de bien pequeño escuchaba flamenco en el
portal de la calle, mientras los amigos jugaban a la pelota en una plaza
con una fuente