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HOY FRENTE AL MUNDO Hoy frente al mundo no abro la tumba de mi voz para que no se paseen con aún más libertad cipreses y fantasmas. Me refugio en un andén en el que creo ver amantes fugitivos proyectos de lápida y malvas imitadores del padre comprensivo o trabajador intachable o poeta frustrado y abandono la impasibilidad de la tinta y me echo a vivir a la escasa llovizna de este mes. Pero cada una de esas gotas lleva el rumor de todos los pasos extraviados las sogas intactas las mentiras perpetuas las danzas extintas las cítaras rotas y me vuelvo al miedo del papel en blanco y a la sonrisa falsa. Porque es más cómodo el sudario propio que la resurrección ajena... Y es entonces cuando empiezo a hablar. LOS NOMBRES DE LOS DÍAS Los días también tienen su nombre y no es lunes o jueves o sábado o seis de Mayo o treinta y uno de Octubre; los nombres de los días son el fallecimiento de un abuelo, el primer beso que se disfraza de carnaval, una lágrima asomándose al acantilado del dolor... ... y es así como juegan los días -sempiternamente- con sus nombres: "beso", "muerte", "llanto" MEMORIA Y FUTURO La memoria amarilleará y no me recordaré envuelto bajo lonas isósceles en descansillos nocturnos o sobre mesas indefensas. y no me recordaré deshecho entre tu lengua y tu vientre La memoria amarilleará y el porvenir seguirá bajo aquel túmulo de mármol en el que me dejaste desamparado, indefenso y muerto de miedo frente al futuro, trapecio en el que la memoria, sin asideros materiales, no puede sobrevivir. No habrá nadie que vea caducamente inmortalizados y nadie querrá creerme -como nadie podrá creerme- y, en ese preciso instante, la memoria amarilleará como las fotografías que no tengo de ti. (a Ana Clara desde el principio, SEGUNDA ESCENA Siempre has sido tú y tus quejidos, mientras yo era yo y mis intentos fallidos de conseguir calma en un mar enbravecido con la ayuda de un minúsculo bote y el único remo de mis palabras. Siempre has sido tú y la distancia mínima de la barra de un bar, mientras yo era la cercanía de una frase a punto de saltar pero siempre ahogada en el minúsculo lago condensado de un café. Tú siempres has sido tú y un odio irreverente atenuando una sonrisa de carnaval. Yo siempre he sido yo y una multitud ingente de vocablos enterrados en unos labios cosidos. DIVERTIMENTO SACRO Qué suplicio recordarte sin tu presencia eternidad. Tú, que te hiciste hóstia viva, cuerpo ante mi lengua, entre mis manos, bajo mi sexo, dejándote masticar sin impedimentos y sin importarte mi tráquea o esófago; a ti, que te recuerdo uva sacra, vino sobre mis labios, por mi garganta, hacia mi estómago, recorriendo libre y sin preguntas mis arterias o venas. Y qué absurdo intentar relamer tus caducas migajas y gotas esparcidas por el tiempo. |
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