POSESIONES DIABÓLICAS Y EXORCISMOS

ÍNDICE


Yo no creo en absoluto en las llamadas "enfermedades mentales", y por lo tanto creo menos en la "psiquiatría" y la "psicología", por lo menos, mientras no sean enfocadas bajo otra forma de ver estas supuestas "enfermedades". En lo que si creo firmemente, y no por el mero hecho de creer o no, sino en base a las investigaciones hechas a partir de los informes emanados de los testimonios de los libros considerados "sagrados", y usando la razón y la lógica para llegar a conclusiones definitivas y no basadas en el razonamiento de mi propia mente carnal, precisamente, es en las posesiones diabólicas o demoníacas. En Lucas 4:31-39 se nos relata uno de los hechos de exorcismo llevados a cabo por Jesucristo, expulsando fuera del cuerpo de un hombre, un demonio que le tenía poseído o dominado; ver también 8:1-3; en Mateo 8:28-34 y caso curioso, que el Cristo de Dios cohabitando en el mismo cuerpo de Jesús de Nazaret el Hijo del hombre, echara fuera a los ángeles inicuos que cohabitaban el cuerpo de cualquier otra persona, solamente con el poder o la autoridad de la orden dada con la expresión de la palabra. Pero lo que no se encuentra ni con lupa a lo largo del Nuevo Testamento, es que tanto Jesús como ninguno de sus discípulos, utilizaran para "exorcizar" a una persona poseída cosas o utensilios físicos de este mundo como "crucifijos", "talismanes", "escapularios", "aguas benditas", "misales", "estolas", "hisopos" y un largo etc. parafernálico.

Entonces, se preguntará el lector, ¿cómo se entiende que utilizando estos medios físicos religiosos, se ha logrado echar fuera demonios de personas poseídas?. Bien, yo estimado lector, no tengo ningún problema en responder a esa pregunta, y como siempre, con argumentos sólidamente asentados en la lógica y la razón. Si vamos al evangelio de Lucas 4:5-7 transcribimos lo que sigue: "El diablo le condujo a un "alto monte" (reino), y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra habitada, y le dijo el diablo: Te daré todo este poderío y la gloria de estos reinos, pues a mi me ha sido entregado, y se lo doy a quien quiero (o me obedece)". "Por lo tanto será tuyo". Compare esto con Juan 14:30 y 18:36; también con Isaías 14:12-23 y Ezequiel 28:12-19. Así que este ser que Ud. ha descubierto aquí; es el dueño y señor de este Universo, hace y deshace a su antojo y capricho, luego es un "dios" muy poderoso, que ha organizado todo el sistema mundial existente de religiones, sectas y sectillas, dentro y fuera de la "cristiandad", con el sólo objetivo de sembrar la confusión y el desconcierto del verdadero Pueblo espiritual del verdadero Dios. ¿Y qué mejor manera de seguir engañando a las naciones, que hacer que el "exorcismo" llevado a cabo por sus propios "sacerdotes" y "pastores" funcione? ¿Que cómo?. Simplemente ordenando a sus demonios que abandonen el cuerpo de la persona que está siendo sometida al "exorcismo", como también hacer que un cojo ande, o un mudo hable, o un drogadicto abandone las drogas; y así de esta manera, hace creer a los incautos que las religiones y sectas son de "Dios", por que si no, no podrían hacer "milagros" en su nombre.

¿Que cómo entonces podemos distinguir a los que sanan y echan demonios fuera en el nombre del dios verdadero?. Cuando Ud. vea o encuentre a alguien, sea hombre o mujer, que posea el don de la "videncia", "profecía", "enseñar o predicar el verdadero Evangelio de Cristo", "sanar" o "exorcisar", que no pertenezca o pretenda formar ninguna religión, secta o sectilla, que en su casa no tenga, ni sobre su cuerpo lleve ningún artilugio sea esotérico o religioso, ni los emplee para sanar física o espiritualmente a alguien que lo desee, sin percibir nada a cambio por su labor, sea dinero o cualquier otra prebenda anexa a su "servicio", y le deja después de esto en total y absoluta libertad. Tenga Ud. por seguro que es un enviado del dios de toda justicia y verdad. Todo lo que vaya más allá de esto viene del "dios" de la mentira. Vea Mateos 10:16-25, y verá cómo los que se comportan como nos dice en el versículo (23) no pueden, ni tienen tiempo, para medrar a costa de los demás.

Pero también, (como quiero estar para las verdes y para las maduras), y como quiero dejar claro todo lo referente a este tema, quiero tocar un texto que parece una contradicción con lo que acabo de exponer, pero verá Ud. cómo no es así; se encuentra en Mateo 12:22-37 donde (como en capítulos anteriores ya he aclarado) vemos en qué consiste la blasfemia contra el Cristo de Jesús de Nazaret, o Hijo del hombre; y esta blasfemia por extraño que parezca nunca las religiones y sectas han sabido explicar en qué consistía exactamente. La blasfemia en cuestión está concentrada en un versículo clave, y ese versículo es él (23). Y la blasfemia no consistía en el hecho de que los fariseos dijeran que Jesús echaba los demonios fuera por el poder o virtud de Satanás (Belcebú), no, Jesús les acusó de blasfemar porque leía o veía sus corazones y sabía que ellos (los fariseos) eran conscientes de que estaban mintiendo. Pero ¿por qué?, porque los fariseos de aquella época son ni más ni menos que los "papas", "cardenales", "obispos", "curas" y "sacerdotes" de la "Iglesia Satánica Romana" de hoy en día, y los saduceos era una secta emanada de la gran religión farisaica que adoraba a Satanás; y sus "pastores" no eran más que una fotocopia de los "pastores" y "dirigentes" de las sectas de hoy día. Y sus "exorcismos" para echar los demonios de los "poseídos" consistían en espectaculares ritos, rezos, sacrificios de animales, aplicación de pócimas haciéndoselas beber al "poseído", utilización de "símbolos" sagrados, etc. y el "demonio" salía, claro; ¡así salgo hasta yo!.

Pero note en el versículo antes citado, que cuando Jesús sanaba al endemoniado, habían presenciando el hecho mucha gente que estaba atónita de la forma tan simple y sencilla con que el "Señor" ejecutaba tal obra, y no los complicados ritos diabólicos a los que los fariseos les tenían acostumbrados; y ¡claro!, el hecho de que aquella gente estuvieran despertando espiritualmente, y viendo donde estaba la Verdad, ya "era demasié par body de los faris", y en un arranque de ira mal contenida acusan no a Jesús, sino a Cristo su padre, de ser un embaucador por echar los demonios en virtud de Satanás, y al Padre Santo y eterno de ser el mismo Satanás, luego a Satanás que era el "dios" al que ellos adoraban y servían era el verdadero Dios, ¿se dan cuenta de las blasfemia?.

Antes de dar por concluido este tema tan importante, quisiera aclarar algo interesante. Una persona "poseída" es el ser espiritual que habita en un cuerpo carnal, pero que por las razones que sean, se han introducido dentro de ese cuerpo, traspasando la "puerta" desde la zona libre de nuestro cerebro a la zona que nosotros controlamos, una o más "entidades" que rara vez permiten que el verdadero "espíritu" que poseía ese cuerpo o "casa" se manifieste al exterior, pero cuando esas "entidades" permiten que se manifieste, es cuando a esa persona se la supone de "doble personalidad" o "psicópata".

Por otro lado es importante tener en cuenta, que Jesús el Cristo jamás sanó a nadie que no pusiera en él fe y se lo pidiera expresamente por el mismo, o a través de otra persona si el enfermo estaba imposibilitado para hablar, pero no debemos olvidar que Cristo leía en los corazones de los hombres lo mismo que en un libro abierto, luego a quién él sanase era por que ese era un hijo de Dios. Pero, ¿quién o quiénes son los que los creyentes de los fariseos, o sea, los hijos espirituales de Satanás, echaban los "demonios" fuera como vemos en el versículo 27? Pues, a cualquier "poseído" adorador de Satanás o no, que tuviera fe o no, y eso también ocurre hoy en día con las religiones y sectas, sobre todo la "Iglesia Satánica Romana", ya que tiene el cinismo de admitir que todos los hombres son hijos de Dios, contradiciendo lo que vemos en Mateo 25:31-46, donde claramente el señor de señores, apartará y pondrá a las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. ¡Señores!, si todos somos hijos de Dios según dice esta ramera, ¿por qué Cristo el Señor tiene que separarlos? Yo podría estar de acuerdo en que todos, incluso los animales, somos criaturas de Dios, pero hijos de Dios son solamente los que han creído en su nombre, 1ª de Juan 3:23,24 y ¿qué es creer en su nombre?, sencillamente hacer su voluntad, no practicar el pecado; ver 1ª Juan 3:1-23. Pero como resulta que no estamos hablando del mismo Dios, entonces si se entiende tamaño despropósito, porque como nos dice Juan 17:1-3. "La Vida Eterna consiste; en llegar a un total y pleno conocimiento de ti, el Único Dios Absoluto y Verdadero y a El Cristo en Jesús a quién has enviado". Luego, si el propósito de la reencarnación de Cristo en Jesús era la de darnos a conocer al Padre de los padres, al Dios y Creador Absoluto, Dios de dioses; a Cristo como nuestro dios y padre; y a Jesucristo como su enviado, entonces es que no conocíamos al dios verdadero, luego, ¿a quién puñetas estabamos adorando y sirviendo?. Pues al mismo que viste y calza, padre de todas las religiones y sectas; al "dios" que tiene madre que lo parió; al "dios" que dice que 1+1+1=1; al "dios" que fabrica "santos" y vírgenes en serie; al "dios" que coge una "mazurca" de "aquí te espero" con el olor fragante del sacrificio de las carnes quemándose a fuego lento de inocentes animales y niños de 7 días de nacidos, y para hacer bien la digestión, no le venían mal unas "copichuelas" de plasma sanguíneo con un alto contenido de hematíes pero bajo en hemoglobinas, para poder eructar mejor; al "dios" que dice que hay que confesar nuestros pecados, incluso los más íntimos, a hombres imperfectos y débiles como cualquiera de los humanos, que al menor atisbo de ..., se ponen a 145 Km/h; ver Romanos 14:11.; al "dios" que dice que hay que orarle en alta voz para oírnos mejor; al "dios" que dice que tenemos que hacerle imágenes de piedra, yeso o madera para verle mejor, Exodo 20:1-6.; al "dios" que ha convertido este mundo en un estercolero físico y espiritual; al "dios" que nos hace comulgar con piedras de molino; al "dios" que nos podemos comer en una "hostia" y beberlo en vino de garrafón, para después defecarlo al siguiente día convertido en KK y "piiiís"; ese "dios" no es mi dios, a ese "dios" ya hace tiempo que lo vomité de mí. 1ª Corintios 8:1-5.