|

|
Querid@ amig@ que te acercas a esta página. Te ruego que entres
despacio, con un infinito respeto, descálzate, como Moisés ante la zarza
ardiente, así sin nada, admira el misterio de unos rostros que te hablan,
que te miran. Si no eres capaz de pararte y aun mucho menos de descalzarte
pasa de largo, no ha llegado tu hora... puede que algún día, cuando llegue tu momento, recuerdes
que estoy aquí y entrarás y
te pondrás frente a los sagrados iconos y mirarás pero sobre todo te dejarás
mirar. Gracias amigo:
|