La finalidad de una red es que los usurarios de los sistemas informáticos de una organización puedan hacer un mejor uso de los mismos mejorando de este modo el rendimiento global de la organización. Para que todo esto sea posible, la red debe prestar una serie de servicios a sus usuarios, como son:
Para la prestación de los servicios de red se requiere que existan sistemas en la red con capacidad para actuar como servidores. Los servidores y servicios de red se basan en los sistemas operativos de red.
Un sistema operativo de red es un conjunto de programas que permiten y controlan el uso de dispositivos de red por múltiples usuarios. Según la forma de interacción de los programas en la red, existen dos formas de arquitectura lógica:
Cliente-servidor: Modelo de proceso en el que las tareas se reparten entre programas que se ejecutan en el servidor y otros en la estación de trabajo del usuario. Cualquier equipo puede ser el servidor o el cliente. El cliente es la entidad que solicita la realización de una tarea, el servidor es quien la realiza en nombre del cliente. En este tipo de redes, las estaciones no se comunican entre sí.
redes de pares (peer-to-peer): Este modelo permite la comunicación entre equipos directamente, sin tener que pasar por un equipo central para la transferencia.
Es el caballo de batalla de la red, el centro neurálgico que gestiona y soluciona la gran mayoría de las peticiones de servicios. Originalmente, estos equipos realizaban principalmente las funciones de servidor de ficheros e impresoras; los datos deberían estar almacenados en los discos duros del servidor y eran accesibles por los clientes de la red. Para imprimir, se enviaba el fichero al servidor y éste se encargaba de dialogar con la impresora como si fuera otro dispositivo de la red.