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escribenos a: Conservación
de razas autóctonas: el Perro de Agua Español
Conservación de razas autóctonas: el Perro de Agua Español CONSERVACIÓN
DE LA RAZA
Conservación de razas autóctonas: el Perro de Agua Español B. Moreno-Arroyo, C. J. Barba Capote y E. Pulido Calmaestra
PERRO TURCO ANDALUZ 0 PERRO DE AGUAS ESPAÑOL Andrés J. Flores Alés (Publicado en "El Mundo del Perro", año IV, nº 41, agosto 1983, pág. 34-33)
Contribución
al estudio de algunos caracteres étnicos del Perro Turco Andaluz (* Publicado en 1º Symposium Nacional de las Razas Caninas Españolas. Universidad de Córdoba, 1º tomo, pág. 63-80. Córdoba. 1982)
Estado
actual y posibilidades del Turco o Perro de Agua Español (*Publicado en "Cañadas y Veredas", revista de la Sociedad Ecologista Ibérica para la protección, investigación y fomento de las razas españolas de perros de pastoreo y su entorno cultural. nº 4, octubre 1984, pág. 9-10)
Perro
turco andaluz alimentación, alojamiento, reproducción, contactos
Funcionalidad
del perro de aguas español (*Artículo publicado en "El Mundo del Perro", año IV, nº 41, agosto 1983, pág. 41-43)
Perro
turco andaluz. Descripción biométrica y fanerotípica
Conservación
de razas autóctonas: el Perro de Agua Español Aunque no con la fuerza que debiese, desde hace algunos años han comenzado a oirse, en los círculos medioambientalistas, voces en pro de la conservación de las razas autóctonas de animales domésticos. Las razones son obvias y están ligadas a lo denominado en los últimos años desarrollo sostenible o más recientemente desarrollo viable. Lo cual va relacionado con las adaptaciones de estas razas a su lugar de origen y con una mayor calidad de los productos y trabajos que ofrecen al hombre. Existe toda una serie de interrelaciones, en muchos casos positivas, de las razas autóctonas con las especies vegetales y animales silvestres. De tal forma, que han servido en tiempos pasados como fuente de alimento a diversas especies protegidas por la ley entre las que se encuentran las aves carroñeras como el buitre negro, buitre leonado, y otras, catalogadas como amenazadas por la legislación nacional e internacional. Favorecen además la proliferación y expansión de algunas especies como la garcilla bueyera (Bubulcus ibis), ligada a rebaños de vacuno. Hoy día, se perfilan, igualmente, en muchos otros casos, como beneficiosas para el medio natural, ya que, por ejemplo, un manejo adecuado del ganado puede ayudar a prevenir incendios forestales, si con ello se consigue la eliminación de combustibles herbáceos y arbustivos de especies colonizadoras o pioneras de escaso interés conservacionista. También, como manifestaron Joan Mayol y Jordi Sargatal, en el año 1995, estas razas pueden ser usadas como instrumento de conservación de humedales, gracias a la presión que ejercen algunos herbívoros domésticos sobre algunas plantas dominantes, logrando incrementar la diversidad vegetal y abrir lugares adecuados para multitud de aves acuáticas y ribereñas (2). Sin embargo, estos beneficios de las razas autóctonas hay que tomarlos con prudencia, pues, en algunas zonas, los perjuicios pueden ser muy graves, extinguiendo a especies vegetales de área de distribución muy restringida, o como todos sabemos, provocando que los pastores y cabreros incendien, como lo hicieron en el pasado, bosques para la creación de nuevos pastos para el ganado. Pues bien, partiendo de la base de una adecuada gestión de las razas autóctonas en el medio natural, la balanza se inclina hacia el lado positivo, y esto fue interpretado adecuadamente y puesto de manifiesto en los círculos conservacionistas por uno de los pioneros en este campo, Miguel Angel García Dory
Conservación
de razas autóctonas: el Perro de Agua Español B. Moreno-Arroyo, C. J. Barba Capote y E. Pulido Calmaestra Si pretendemos enfocar adecuadamente la conservación de esta raza, es necesario volver la mirada atrás para no perder la perspectiva, y no olvidar su principal función para la que muestra, además, unas habilidades y destrezas sobresalientes, la conducción y carea del ganado. En este sentido es necesario manifestar que actualmente se encuentra en una situación que podría ser trágica, ya que su potencialidad económica para determinados criadores y "comerciantes", hace que se seleccionen animales bellos y elegantes, de determinados colores, en detrimento notable de su capacidad de trabajo, que ni siquiera es tenida en cuenta. Una vez más estamos bajo el influjo pernicioso de la moda, y no de la funcionalidad y biología original de esta especie. Hay que decir, que los intereses económicos pueden modificar características que han permanecido en la raza durante cientos de años. En este mundo del perro, dichos intereses, pesan tanto, que algunas asociaciones y propietarios de perros o criadores, falsamente conservacionistas, con encubiertos intereses económicos, se profieren entre ellos insultos y descalificaciones, hasta en los medios de comunicación, en lugar de aunarse en pro de la conservación y seguir los criterios de los técnicos y científicos más que los de llenar sus bolsillos. Un hecho negativo para esta raza, es que se ha desechado de un plumazo uno de los colores de la capa, a nuestro juicio, más antiguos y ancestrales conocidos, el color orito (negro y fuego), de forma, que en el patrón oficial de la raza, este carácter es descalificatorio. Esto quiere decir que un perro de Agua Español que fuese de este color, ya no podría ser considerado como perteneciente a la raza oficial. Por tanto los criadores sacrificarían a estos perros o no les permitirían procrear, de forma que en breve plazo podía perderse esta ancestral característica genética. Llegados a este punto, queremos manifestar muy brevemente nuestra visión sobre la conservación de esta raza. En los últimos años, el término biodiversidad, y su conservación, está siendo enfocado desde una visión ecosistémica, lo cual es francamente acertado, y pensamos que de igual manera a los ecosistemas silvestres, debieran enfocarse la conservación de las razas autóctonas. Es decir, no estudiando a las diferentes razas y especies por separado, de forma aislada, sino integradas en su sistema original. En el caso del Perro de Agua Español, su sistema estaría compuesto por las diferentes razas de ganado autóctono (ovino, caprino, equino, vacuno, etc), los pastos, el ganadero y los cortijos. De esta forma, la conservación debiera ser globalizadora e integradora de la comunidad de razas autóctonas, potenciando sus interrelaciones. El perro de Agua Español, tiene fundamentalmente su razón de ser con el ganado, cumpliendo su misión, lo cual aún es posible en la ganadería extensiva de razas autóctonas de las dehesas y sierras, o en la denominada ganadería ecológica, o en la extensificación de la ganadería siguiendo los criterios de la PAC. Esto debiese ser potenciado en las áreas de economía deprimida, que además coinciden en gran medida con los Espacios Naturales Protegidos, donde los instrumentos de planificación debieran contemplar medidas de conservación de las razas autóctonas como patrimonio genético heredado desde la antigüedad. Ello significaría, además, un beneficio para el entorno natural, al ser la mayoría menos agresivas para el medio y concretamente para la vegetación silvestre. En definitiva, no podemos sacar al Perro de Agua Español de su contexto en el "antropoecosistema" ganadero, en plena naturaleza, donde puede continuar cumpliendo una importante labor para el hombre. No debemos perder sus características genéticas que le han hecho perdurar hasta nuestros días. Por ello planteamos una propuesta surgida de dos ONGs: ANASS (Asociación Naturalista de las Sierras Subbéticas) y ACAPA (Asociación de Criadores y Amigos para el Fomento y Selección del Perro de Agua Español). La propuesta consiste en proporcionar perros de agua gratuitamente a los ganaderos que los soliciten (siempre que se tengan en ese momento ejemplares) intentando favorecer no solo a la raza como está actualmente establecida, sino impidiendo la extinción de la capa orita y otras características intrínsecas como la capacidad original de trabajo. Bibliografía.-
Los autores.- Baldomero Moreno Arroyo, es Doctor en Biología, Máster en Medio Ambiente por la Universidad de Córdoba y colaborador Honorario del Departamento de Biología Vegetal y Ecología de la Facultad de Ciencias de la misma Universidad. Cecilio José Barba Capote es Licenciado en Veterinaria por la Universidad de Córdoba y pertenece al Departamento de Genética de dicha Facultad, siendo autor de un gran número de publicaciones sobre el Perro de Agua Español y otras razas autóctonas. Elena Pulido es Licenciada en Biología por la Universidad de Córdoba y propietaria de Perro de Agua Español. Dirección de contacto: Baldomero Moreno Arroyo Cecilio José Barba Capote C/ Alta, 15 Departamento de Genética 14800-Priego Facultad de Veterinaria (Univ. de Córdoba)
Conservación
de razas autóctonas: el Perro de Agua Español B. Moreno-Arroyo, C. J. Barba Capote y E. Pulido Calmaestra El Perro de Agua Español es una raza ancestral, con unas características morfológicas y etológicas importantes que avalan esta afirmación. Además de su aspecto general de raza ambiental, posee un claro dimorfismo sexual, como ocurre en otras especies que se desenvuelven en plena naturaleza, sin que haya intervenido la mano del hombre. Esas diferencias tan marcadas entre los machos y hembras de la raza, ofrecen a los primeros como animales más corpulentos y vigorosos, mientras que las hembras presentan menores tamaños, más propios, en mamíferos carnívoros, de su sexo. La presencia del espolón o sexta uña en una buena proporción de la población de esta raza, al igual que en la mayoría de perros pastores europeos, denota también el origen ancestral de este grupo. Por otra parte, la dentición que presentan estos animales es perfecta, y el tamaño del cráneo y mandíbulas, adecuado, como debiese ser en un cánido que no hubiese perdido sus características originales. Como características etológicas reseñables, destacamos principalmente la observación de algunos perros de agua regurgitando alimento a su prole, lo cual constituye un paso intermedio entre la lacatancia y la alimentación sólida, un proceso natural que se da en el antecesor del perro doméstico -el lobo-, así como en otro cánido salvaje -el dingo-. Este proceder en la alimentación, prepara fisiológicamente y de forma progresiva al organismo del cachorro para el cambio de dieta. Por tanto, se trata de una característica que apunta a su origen ancestral. Una raza antigua, debe ser rústica, resistente, poco delicada en la alimentación y adaptada a vivir a la interperie. No podría ser de otra forma en un tiempo diferente al actual donde los perros no tenían los "privilegios" de hoy en día y cumplían una función clara y práctica: cazar o trabajar (y minoritariamente la de compañía). Pues bien, la rusticidad de este perro es más que patente, su pelo largo y lanoso le hace resistente a las bajas temperaturas y condiciones en general digenésicas. Su alimentación es casi onnívora, como ocurre en otros cánidos silvestres. También apuntamos otras características de supervivencia tales como la de enterrar la comida sobrante abriendo un agujero con las extremidades anteriores y tapándolo con el hocico, y la de hacer madrigueras para cobijarse, que están en este perro muy acentuadas. Desde otro punto de vista, podemos avalar la ancestralidad del Perro de Agua Español basándonos en la escasa incidencia de presentación de trastornos o defectos hereditarios. Y esto se explica por una selección que tambiém podría denominarse de "natural", sobreviviendo aquellos ejemplares más vigorosos y mejor adaptados, los únicos que alcanzaban la edad de reproducción. En este sentido, la contrapartida serían aquellas razas donde el hombre ha permitido que sobrevivan, e incluso ha fomentado los animales que presentaban algunas taras genéticas. Por ejemplo, el pequinés, con dentición apelotonada y frecuentemente prognata (arcada dentaria inferior que sobresale de la superior) por la reducción sufrida en su hocico debida al fenómeno de acondroplasia; o también la selección de animales albinos en otras razas. Pues bien, esta ancestralidad de la raza, nos configura al Perro de Agua Español como el perro de agua más antiguo del mundo, derivando del él otras razas de agua. Se trata de un perro autóctono, sumamente versátil e inteligente. Su versatilidad se manifiesta en la infinidad de funciones y trabajos para el hombre que ha desempeñado: desde cazador en las marismas, pastor en las sierras y pescador en las costas españolas, hasta recadero, llevando mensajes entre los cortijos de las campiñas andaluzas o guardián en los mismos. Ya estaba con el hombre, careando ganado en época de la Mesta, a lo largo de las cañadas reales que atravesaban nuestro territorio, e incluso en tiempos anteriores. Y a pesar de su gran utilidad como auxiliar del hombre, en la década de los 80 era considerado como un "chucho" sin ningún reconocimiento oficial como raza, estando al borde de la extinción. En realidad, no fue hasta mayo del año 1985 cuando fue reconocida como raza por la Real Sociedad Central de fomento de Razas Caninas en España (R.S.C.F.R.C.E.). Desde entonces diversas asociaciones no gubernamentales y criadores se han preocupado por este perro, de manera que, en principio, su situación ya no es tan crítica. La raza "se ha ganado a pulso" su persistencia en el tiempo, y hoy, ha comenzado a adaptarse a nuevas funciones y trabajos a desempeñar para el hombre, de forma que ya se los puede ver en los aeropuertos en trabajos policiales de búsqueda de drogas, en las catástrofes naturales buscando heridos, y en las ciudades como perro de compañía.
PERRO TURCO ANDALUZ 0 PERRO DE AGUAS ESPAÑOL Andrés J. Flores Alés (Publicado en "El Mundo del Perro", año IV, nº 41, agosto 1983, pág. 34-33) El Perro Turco Andaluz es una de nuestras magníficas razas caninas autóctonas que, desde tiempo inmemorial, está prestando sus servicios en la vigilancia y conducción del ganado haciendo más llevadero con su compañía el trabajo de los ganaderos. El Turco es una subespecie muy familiar para los que desempeñamos nuestra profesión en el medio rural, pero prácticamente desconocida para el gran público de la ciudad. Nuestro primer contacto con esta raza data de 1973, cuando observamos admirados a varios ejemplares efectuar la correcta guía de 800 ovejas segureñas en una explotación agropecuaria de Morón de la Frontera (Sevilla). A raíz de la convocatoria del 1º Symposium Nacional de las Razas Caninas Españolas, nos propusimos iniciar una línea de investigación encaminada al estudio y divulgación de esta subespecie. Nuestro objetivo quedó materializado en la comunicación que con el título "Contribución al estudio de algunos caracteres étnicos del Perro Turco Andaluz", presentamos y defendimos en el Congreso Canino de la Universidad de Córdoba. Por primera vez, se ofrecía un estudio con método científico, basado en los datos recogidos en nuestra labor de campo. A nuestra aportación se unió la de otro aficionado a la raza, también de Málaga, titulada "Turcos o Perros de Agua". El coloquio que siguió a ambas comunicaciones fue fiel reflejo del vivo interés que la raza Turco Andaluz despertó entre los congresistas. Por ello creemos oportuno difundir, a través de las páginas de, "El Mundo del Perro", estas primeras conclusiones que pretendemos reflejen el actual estado de la raza. Orígenes, relaciones con otras razas y denominaciones Se piensa que el origen del Perro Turco es español, y más concretamente de Andalucía, desde donde se expandió al resto de la Península. Es probable que el actual Perro Turco sea la misma raza, aunque con la lógica evolución, del antiguo Perro de Aguas Español, del que existen referencias desde el siglo X, pues coincide bastante con la descripción, que otros autores efectúan de esa raza que sirvió de base genética para la creación de muchas razas europeas de caza y lujo, principalmente francesas e inglesas, como todos los Spaniels y Caniches, así como el Cao de Agua Portugués. ¿Desde cuándo el Perro Turco se convirtió en perro carea?. Es imposible determinarlo con la escasa documentación que poseemos, a pesar de que se barajan diversas hipótesis. Una de ellas se remonta a la dominación musulmana de la Península. Una segunda señala la época durante la exportación de ovejas merinas españolas a Australia, a finales del siglo XVIII y principios del XIX, por medio de barcos de nacionalidad turca, lo que explicaría el nombre con el que actualmente se designa a estos canes; para embarcar y alojar a las piaras se necesitaban colaboradores muy activos que fueran capaces de obligarlas a penetrar por puertas desconocidas, y con tamaño y agilidad adecuado para saltar por encima y entre las ovejas. Disponemos de testimonios fidedignos de que un perro extremadamente parecido a nuestros Turcos existe en la actualidad en las costas de Turquía. Hemos encontrado ejemplares de Perros Turcos en Málaga, Cádiz, Córdoba, Sevilla, Granada y Almería, teniendo referencias de su existencia en Jaén y Huelva. Esto justifica que le llamemos Perro Turco Andaluz, si bien es muy posible que se encuentra en otras regiones españolas, pues nosotros mismos pudimos comprobar personalmente en 1980 la existencia de tres ejemplares en Gijón (Oviedo), aunque allí no lo conocían como Turco, sino como Perro de Aguas. Con idéntico nombre hay una agrupación en la costa cantabra, del País Vasco y Santander, que, según opinión de CONTERA, se trata de la misma subespecie, opinión que compartimos, ya que los caracteres psicológicos y morfológicos de ambos núcleos son muy semejantes, además de que MONTESINOS afirma que los perros Turcos de ciertas zonas de Sevilla desempeñaban una función paralela a la de los Perros de Aguas del Norte de España. ¿Se trata de ecotipos dentro de la misma raza que han desarrollado con el tiempo distinta especialidad: ganadería y pesca?. Parece que sí, y será muy interesante confirmarlo mediante estudios comparativos. En cuanto al parecido con otras razas, es evidente que posee ciertos caracteres comunes al Barbet, Cao de Agua Portugués, Caniche, Pul= Húngaro y otros. Sin embargo, al estudiar detenidamente la descripción que distintos autores realizan de las mencionadas razas, comprobamos que existen rasgos muy significativos y diferenciales de los que obtuvimos en nuestro trabajo estadístico. Esto que escribimos es fácilmente demostrable, pues ni incluso el Caniche Francés, ni el Cao de Agua Portu gués pueden hoy día confundirse con el Turco, como tuvimos oportunidad de corroborar en conversación mantenida con los representantes oficiales de la Sociedad Canina Portuguesa al Symposium cordobés. No podemos aceptar tampoco la afirmación de VADILLO en lo que se refiere al Turco de Andalucía como una variedad del Gos d'Atura. En cuanto a la denominación Perro Turco o Turco es como se le conoce de siempre en Andalucía; por ello, Perro Turco Andaluz es el nombre adecuado. Las otras denominaciones son incorrectas y deben ser postergadas, ya que llamarlo "perro de aguas" o/y "perro de lanas" se presta a la confusión con otras subespecies que reciben los mismos apelativos; y los nombres de "perro pastor" y "perro carea" aluden sólo al trabajo que normalmente desempeña y que también es realizado por otras muchas razas y cruces. No obstante, en la costa Astur-Cantabra, tradicionalmente se les designa Perro de Aguas Español, por lo que Perro Turco Andaluz y Perro de Aguas Español podemos aceptarlo como sinónimos de esta raza autóctona, de tal manera que nos sirva para unificar criterios comunes a la vez que para diferenciar ambos ecotipos.
Dr. Andres J. Flores
Ales
Contribución al estudio de algunos caracteres étnicos del Perro Turco Andaluz Andrés J. Flores Alés (* Publicado en 1º Symposium Nacional de las Razas Caninas Españolas. Universidad de Córdoba, 1º tomo, pág. 63-80. Córdoba. 1982) INTRODUCCION A raíz de la convocatoria del 1º Symposium Nacional de las Razas Caninas Españolas, nos propusimos iniciar una línea de investigación encaminada al estudio y divulgación de una subespecie canina española para muchos desconocida: el PERRO TURCO ANDALUZ. En el transcurso de la I Exposición Nacional Canina organizada por la Sociedad Canina Costa del Sol y celebrada en San Pedro de Alcántara, Marbella (Málaga), el día 24.05.1981, se presentó a los aficionados varios ejemplares de perros Turcos, siendo esta fecha tal vez histórica por ser la primera vez que fueron exhibidos en un certamen cinófilo. Nuestro primer contacto con esta raza data de 1973, cuando observamos admirados a varios ejemplares efectuar la correcta conducción de 800 ovejas segureñas en una explotación agropecuaria de Morón de la Frontera (Sevilla). El origen del perro Turco es imposible de determinar en estos momentos, a pesar de que se barajan diversas hipótesis al respecto. Una de ellas se remonta a la época de la dominación musulmana de la Península. Una segunda, más digna de crédito a nuestro parecer, señala su introducción por medio de barcos de nacionalidad turca durante la exportación de ovejas merinas españolas a Australia, a finales del siglo XVIII y principios del XIX, lo que explicaría el nombre con el que actualmente se designa a estos canes. Las otras denominaciones con las que también se conoce son incorrectas y deben ser postergadas; ya que llamarlo "perro de agua" o/y "perro de lanas" se presta a la confusión con otras subespecies que reciben los mismos apelativos; el nombre de "perro pastor" y "perro carea", alude sólo al trabajo que normalmente desempeña y que también es realizado por otras muchas razas y cruces. Hemos encontrado ejemplares de perros Turcos en Málaga, Cádiz, Córdoba, Sevilla, Granada y Almería, teniendo referencias de su existencia en Jaén y Huelva. Esto justifica que le llamamos PERRO TURCO ANDALUZ, si bien no desechamos la posibilidad de que se encuentre en otras regiones españolas. En cuanto al parecido con otras razas, es evidente que posee ciertos caracteres semejantes al Perro de Aguas Español descrito por HERAKLES (1969), Barbet, Cao de Agua Portugués, Caniche, Pull Húngaro y otros. Sin embargo, al estudiar detenidamente la descripción que distintos autores (FERNANDEZ LATORRE, 1932-, SARAZA ORTIZ, 1963; SCHNEIDER-LEYER, 1965: HUMEL, 1970; TARAGANO DE AZAR, 1971; WILLEMON y Col., 1978; WILLENAVE y Col., 1971-, ROBERTI, 1972; LEN y WHITNEY, 1974, FIORONE. 1980 y WINTZELL y BENGTSON, 1975). realízan de las mencionadas razas, comprobamos que existen rasgos muy significativos y diferenciales de los que hemos obtenido en el presente trabajo. MATERIAL Y METODO Este estudio se ha basado exclusivamente en los datos recogidos en nuestra labor de campo en la provincia de Málaga, a la que, y para mayor facilidad, hemos dividido en seis zonas o comarcas agro-pecuarias según el criterio del Consejo Económico Sindical de la Penibética (1967), modificado en el Informe sobre el Análisis Económico y Social del Sector Ganadero de la provincia de Málaga (1972). Exceptuando una parte de la Comarca de Ronda y, de la Costa Occidental, hemos recorrido toda la provincia malagueña. La recopilación de datos se ha efectuado por medio de fichas y fotografías en color individuales, en función del estudio de tres grupos de caracteres: fanerópticos, zoométricos y, productivos e higiénico-sanitarios. Fanerópticos Se han controlado algunos caracteres fanerópticos en 70 ejemplares. Las 35 hembras y los 35 machos que componen la muestra son animales calificados por nosotros y por las personas que tradicionalmente se han preocupado de criarlos utilizarlos como Turcos legítimos, sin ningún tipo de cruce. Corresponden a los siguientes términos municipales de Málaga: Alameda (5), Alora (4), Antequera (22), Ardales (1), Archidona (2), Cártama (2), Casabermeja (1), Casarabonela (2), Colmenar (1), Coín (1), El Burgo (2), Fuente de Piedra (3), Guaro (2), Humilladero (2), Málaga (15), Mollina (2), Saucejo (1), Valle de Abdalajis (2) y Viñuela (1). Caracteres fanerópticos controlados - Color de la capa, del iris, de la piel, de la mucosa labial, de la trufa y de las uñas. - Pelo: longitud, forma y tacto. - Sexta uña: presencia o ausencia. - Cola: presencia o ausencia. B. Zoométricos Se trabajó con una población de 29 perros, 15 machos y 14 hembras. Nº Nombre Sexo Criador Propietario ============================= 1 Dígame M Mesdag Palmer 2 Silvia H Mesdag Antonio Perla García 3 Rubio M - Mesdag 4 Turco M Mesdag Blanco Domínguez 5 Estrella H Mesdag J. L. Solero 6 Turco M Mesdag Rafael Elena Solero 7 Sausa M Mesdag Gioyanna Ganzoni 8
July H Mesdag Francisco Peláez 9 Gabriel M F.Peláez Francisco Peláez 10 Caete M A. Pozo Antonio Pozo 11 Loli H Antonio Pozo - 12 Suarez M A. Pozo Juan Nevado 13 Mora H - Manuel González 14 Cuco M - A. Vega López 15 Estrella H - José Chamizo 16 Caete M A.Vega López M. García Vega 17 Mulera H - J.MI. González 18 Bolero M F. Cano Francisco Cano 19 Bolera H F. Cano Francisco Cano 20 Curro M R. Tortosa R. Tortosa Romero 21 Bolera H R. Tortosa R. Tortosa Romero 22 Mora H R. Tortosa J. Ariza Lara 23 Mora H - Francisco 24 Mora H - M. Aragón 25 Boby M A.Gª V. A. García Valderrama 26 Moro M A.Gª V. A. García Valderrama 27 Moro M González G. González González 28 Chita H - Mesdag 29 Julia H - Villafranca En todos se obtuvieron diversas medidas zoométricas. Cada medida se realizó tres veces y se efectuó la media aritmética de las mismas, anotándose ésta, expresada en centímetros en la ficha correspondiente. Las medidas tomadas fueron las siguientes: b. 1. Diámetros (tomados con compás) b. 1. 1. Longitud de la cabeza b. 1.2. Longitud del cráneo b.
1.3. Longitudinal b. 1.4. Anchura de la cabeza b. 1. 5. Bicostal b. 1.6. Dorso-esternal b.2. Alzadas (con bastón zoométrico de Aparicio) b.2. 1. A la cruz b.2.2. A la mitad de] dorso b.2.3. A la región lumbar b.2.4. Al nacimiento de la cola. b.3. Perímetros (con cinta métrica metálica) b.3. 1. De la cabeza b.3.2. Torácico b.3.3. De la caña. b.4. Indices calculados b.4. 1. Cefálico = Anchura de la cabeza x 100 : Longitud de la cabeza b.4.2. Torácico = Diámetro bicostal x 100 : Diámetro dorso-esternal b.4.3. Corporal Diámetro longitudinal x 100 : Perímetro torácico b.5. Peso vivo, medido con romana y expresado en kilogramos. b.6. Cola: Su longitud: así como si fue cortada posteriormente, a qué distancia. La expresión estadística de los datos comprende la media aritmética (X), desviación típica (S) y coeficiente de variación por cien (C.V.p. 100), con sus correspondientes errores típicos ( ). Las estimaciones realizadas se efectuaron diferenciando la muestra en dos poblaciones, machos y hembras, aplicándose posteriormente la prueba t (Student) para averiguar si existían o no diferencias significativas interpoblacionales. Productivos e higiénico-sanitarios Contemplamos en este apartado la alimentación, la reproducción, la funcionalidad, el esquileo, el alojamiento, las desparasitaciones y las vacunaciones. RESULTADOS Y DISCUSION A. Fanerópticos. Capa Siguiendo la clasificación del color de la capa y tonalidades dadas por HERRERA GARCIA (1981), encontramos que la población estudiada presenta capas uniformes monocolores en el 62'3 1 % de los ejemplares, capas manchadas bicolor en el 30'43% de los individuos, siguiéndola las capas manchadas tricolor 5'64%, por último y en escasa proporción 1'44% las capas uniformes compuestas. Dentro de las uniformes monocolores es la capa negra la más destacada (46'5 1 %), seguida de la castaña (23,25%), canela (18,60%), blanca (4,65%), rubia (4,65%) y roja (2,32'). Las particularidades complementarlas sólo se aprecian en el 18,60%. De las capas manchadas bicolor la más abundante es la pía en negro (57,14%), seguida de la pía en castaño (38,09%) y de la pía en rojo (4,76'Yo). Las cuatro capas manchadas tricolor se encuentran en idéntica proporción (25%). De la capa uniforme compuesta sólo hemos observado el color gris en su variante azulada. Todas las capas descritas pueden verse en la tabla Uniforme monocolores 93,01%. Blanca sucia 4,65% Rubia, 2,32% Rubia leonada 2,32% Canela, 4,65% Canela clara 2,32% Canela oscura 4,65% Canela oscura con degradaciones 2,32% Canela hoja muerta con corbata 2,32% Canela con oscurecimiento por la cabeza, lista hociblanco, degradado pecho y aldiblanco 2,32% Roja clara 2,32% Castaña clara 2,32% Castaña 9,30% Castaña chocolate 6,95% Castaña chocolate, hociblanco y corbata 2,32% Castaña muy oscura 2,32% Negra peceña con corbata 2,32% Negra peceña con pelo blanco en dorso de la nariz y corbata 2,32% Negra peceña con principio de calzado en pie derecho 2,32% Negra 34,88% Negra con corbata 2,32% Negra con corbata y calzado muy bajo mano derecha 2,32% Uniformes compuestas 1.42% Gris azulada 1,42% Manchada bicolor 30% Pía en rojo anaranjado 4,76% Pía en castaño 14,28% Pía en castaño chocolate 19,04% Pía en castaño chocolate con reflejos anaranjados 4,76% Pía en negra 57,14% Manchada tricolor 5,71% Castaña chocolate pía negro 25% Pía en castaño y dorado 25% Pía en castaño y negro 25% Pía en negro y castaño 25% Iris Oscila desde el color amarillento, pasando desde avellana claro a oscuro. Piel Puede ser pigmentada en castaño o en negro, o ser totalmente despigmentada con ligera tonalidad rosácea. Mucosa labial Despigmentada o ligeramente pigmentada. Trufa Despigmentada en algunos ejemplares, aunque lo normal es que sea marrón (claro u oscuro) o negra. Uñas Blancas, negras o blancas y negras. Pelo Largo y uniforme en todas sus zonas corporales, denso, de ondulado a rizado y lanoso. Sexta uña Tan sólo la presentan dos perros. De los caracteres fanerópticos observados deducimos que el PERRO TURCO ANDALUZ de la provincia de Málaga se ha seleccionado atendiendo únicamente a los caracteres pelo y capa. El pelo, a rasgos generales, es fundamental signo de pureza. Con respecto a la capa, su relativa abundancia nos confirma que se selecciona el color atendiendo a criterios locales e individuales, siendo nuestra opinión que deben ser admitidas todas las capas y sus combinaciones, si bien sería deseable tratar de controlar las cubriciones entre ejemplares de capas simples y compuestas para llegar a formar líneas más homogéneas con vista a una posible comercialización. Exceptuando el color de los ojos, los otros caracteres fanerópticos no tienen, por el momento interés. B. Zoométricos Los machos difieren de las hembras en las dimensiones de la cabeza. En los primeros la cabeza es más ancha, así como, aunque el nivel de significación es menor, también permite inferir una cabeza más elongada. En cuanto al tronco, los diámetros longitudinales presentan alto grado de significación, delatando la mayor longitud corporal de los machos (47.78 +/- 1.03) sobre las hembras (45,07 +/- 0,63), no ocurriendo lo mismo en el diámetro bicostal que son muy parecidos: 15,13 +/- 0,40 en perros y 14,96 +/- 0,33 en perras. Respecto al diámetro dorso-esternal, nos demuestra la mayor profundidad torácica de los machos (19,86 +/- 0,35) respecto a las hembras (1 8,7º +/- 0,26). Las diferencias más acusadas corresponden al grupo de las alzadas, resaltando sobre éstas la de la cruz, que presenta un alto nivel de significación: éste es menos acentuado en el dorso y aún menos en la región lumbar, no alcanzándose ningún nivel de significación en el nacimiento de la cola. Las cifras medias de los parámetros de alzada nos confirma la apresiación ,isual de que los machos poseen una línea dorso-lumbar ascendente hacia la grupa, va que la alzada a la región lumbar (45,1 +/- 0,58) es mayor que la alzada a la mitad deí dorso (44,60 +/- 0.58) y también supera a la obtenida en la cruz (44.63 +/- 0,52). Sin embargo en las hembras es más horizontal pues la alzada a la cruz (42,1 +/-0,63) es un poco más elevada que la de la región lumbar ésta lo es de la mitad del dorso: (41,5 3 +/- 0,6) y (41,25 +/- 0,48) respectivamente. La mínima y máxima alzada a la cruz encontrada han sido respectivamente de 41 y 48 para los machos y de 39 y 47,5 para las hembras, indicándonos tanto estas medidas como su media aritmética que el Perro Turco Andaluz de la provincia de Málaga es un perro de talla mediana, y que esas diferencias de 6 ó 7 cm. son debidas a la alimentación y otros factores ambientales, así como a la propia variabilidad de los individuos dentro de la raza. Referente a los perímetros, el de la caña presenta discreta significación señalando la mayor robustez en los machos. Los perímetros de la cabeza y torácico en ambos sexos son semejantes. No existe diferencia significativa entre machos y hembras en lo que respecta a los índices. El índice cefálico (52,11 +/-1,36 para machos y 49,18 +/- 1,45 para hembras) nos patetiza que estamos ante una subespecie dolicocéfala. El estudio del índice corporal de la población (91,2 +/- 2,64 para machos y 94,1 +/- 4,1 para hembras) nos define un perro de proporciones longilíneas tanto en machos como en hembras, aunque no podemos generalizar, puesto que en la investigación de los índices corporales de cada uno de los animales nos hemos encontrado con ejemplares mediolíneos y hasta brevilíneos. Peso vivo Debido a la lógica dificultad que entraña el control de este dato, tan sólo 'pesamos algunos ejemplares para darnos una idea, pudiendo aventurar, con un gran margen de error, que el peso medio de las hembras es de 14 kgs. y el de los machos de 18 kgs. por lo que lo catalogamos como eumétrico. Cola Es costumbre generalizada el cortar la cola a los cachorros en los primeros días de su vida, bien en su unión con la última vértebra sacra o respetando las tres o cuatro vértebras coxígeas. Hemos encontrado ejemplares que nacieron sin cola ("rabones") o con la cola muy corta, pero no podemos dar su porcentaje ni la heredabilidad que este carácter presenta. Los Perros Turcos observados que nacieron con longitud de cola normal y no fueron sometidos a operación zootécnica quirúrgica, la poseían en forma de sable, superando, en aptitud de aprestamiento atencional, la línea dorsolumbar. Productivos e higiénico-sanitarios Alimentación Tan sólo cuatro perros recibían una dieta especial a base de arroz cocido con hígado de cerdo, carne de pollo o de otra especie. Uno se alimenta con sobras de un restaurante y todos los demás a base de restos de comidas de la casa de sus dueños. Unicamente dos individuos recibieron cuando cachorros un complejo vitamínico mineral. A pesar de que esta alimentación es a todas luces incorrecta, cubre, al parecer, las necesidades de mantenimiento y producción a que son sometidos. Sospechamos que ello es posible debido a que complementan su dieta con cacería de pequeños animales y otros alimentos que encuentran en el campo, lo que es causa de que ingieran cebos envenenados que le producen la muerte. Alojamiento Es de lo más diverso, desde bidones, cajones, etc., hasta pequeñas casitas de ladrillos que le sirven de refugio, aunque también son admitidos en la vivienda familiar. Reproducción Hemos controlado 21 partos. El número de cachorros nacidos por parto oscila entre un mínimo de cuatro y un máximo de ocho, siendo lo más frecuente cinco o seis. Normalmente la perra es cubierta una sola vez al año, por razones de funcionalidad, y mediante monta controlada; aunque algunas de las hembras estudiadas paren dos camadas en el mismo periodo. La capacidad maternal traducida en el nivel de producción láctea y en el instinto de protección de sus cachorros es muy buena. Funcionalidad De todos los perros controlados nueve son de compañía, dos se emplean para la caza, uno para guarda y defensa y el resto para pastoreo de cabras, ovejas, cerdas y vacas en la misma proporción. El número máximo de animales de renta de cada especie que cada perro conduce comprobado por nosotros, ha sido 550 cabras, 300 ovejas, 80 cerdas y 25 vacas. El trabajo de la guía y guarda de ganado que se le confia a los Perros Turcos lo desempeñan con una sorprendente ericacia a pesar de que no son sometidos a ningún tipo de adiestramiento por parte del ganadero. Todos los Perros Turcos tienen el instinto de pastoreo muy arraigado mostrándolo desde cachorros. El trabajo lo realizan dirigidos por el pastor por medio de voces o señales; pero también poseen iniciativa propia, permaneciendo en constante vigilancia para reagrupar al rebaño, evitar qué se introduzcan en lindes prohibidas, etc., cada vez que sea necesario. Algunos pastores acostumbran a cortar los colmillos, aunque la mayoría no realizan esta operación ya que el Perro Turco guía perfectamente al ganado mediante carreras, saltos, giros, quiebros y ladridos sin recurrir al mordisco, salvo en ciertos animales reacios a sus órdenes a los que muerde en patas y corvejones, jamás en las ubres. Opinamos que el Perro Turco no está lo suficientemente explotado en su vertiente de pastor, utilidad primordial de la raza. Sus magníficas características etnológicas de índole funcional nos permiten asegurar una mayor producción con un adiestramiento racionalizado, máxime cuando demuestra grandes habilidades al conducir con éxito piaras numerosas de animales tan independientes como son las cabras. El fomento y mejora de esta subespecie por parte de organismos oficiales tales como el Servicio de Actividades Agropecuarias de la Excma. Diputación Provincial de Málaga nos parece necesario y obligado dado que facilita el trabajo del pastor imprimiéndole categoría social más elevada. Ello podría repercutir positivamente en el manejo de las explotaciones ganaderas y mantendría a esta raza canina española en el lugar que por derecho propio le corresponde. La organización de pruebas y concursos locales, comarcales y provinciales sería un estímulo para criadores y propietarios que serviría de trampolín para la participación a escala nacional e internacional, donde estamos seguros que jugaría un digno papel. La vigilancia contra la colocación de cebos envenenados ilegales y la educación del campesino para que sepa evaluar correctamente la propaganda que le incita a sustituir al Perro Turco por otras razas caninas extranjeras, creemos que le compete de forma muy especial a los veterinarios. Es sin duda la funcionalidad el distintivo por el cual la raza se ha mantenido en el transcurso de los tiempos. La gran rusticidad, capacidad de adaptación a los distintos habitats y manejos, resistencia a las enfermedades, etc., hacen de él un perro excepcional para el medio rural. El sentido de la propiedad que este perro posee hace posible que sea utilizado para la guarda y defensa, si se le adiestrara para con este fin. Su carácter alegre y juguetón con todos los componentes de la familia (aunque escoja preferentemente a un amo o jefe) su bella estampa y su gran capacidad de aprendizaje para efectuar ejercicios y cabriolas, nos hace comprender que el Perro Turco se esté utilizando desde hace algunos años como un perfecto perro de compañía. El Perro Turco se emplea en algunos casos para la caza del conejo por su valentía y arrojo al penetrar en la espesura del monte, tal vez por sus características descritas de su pelo que lo defienden contra los espinos. Esquileo Todos los Perros Turcos son esquilados por completo una vez al año, a partir del mes de mayo, coincidiendo con el esquileo de las ovejas. Tan sólo un pastor los esquila dos veces al año: fin de septiembre y principios de abril. Unicamente un propietario realiza esquileo "estético". En algunas zonas se acostumbra a cortarle el pelo alrededor de la cara, ojos, pies y manos varias veces en el transcurso del año, con el objeto de facilitar su trabajo al permitirle una mejor visión y evitar el enganche de esparcetas y otras semillas. Aspectos higiénico-sanitarios Todos los perros que hemos investigado estaban vacunados contra la rabia, pero sólo ocho se vacunaron contra la hepatitis vírica canina, leptospirosis y moquillo, siendo cachorros. Tan solo seis animales se someten a tratamientos para el control de los cestodos segmentados, pero sólo una vez al año o cada seis meses. Censo Lamentablemente no hemos podido establecer un censo del Perro Turco Andaluz en la provincia de Málaga, pues las dificultades al efectuar sondeos en el campo han sido muchas por el temor de los propietarios a una inspección sanitaria o a sustracción de sus animales. En vista de esto, nos dirigimos por escrito a 125 veterinarios malagueños y al Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga. Esta entidad publicó la petición de información sobre el Perro Turco en su boletín n, 100 del 28-11-81, dirigido a todos los veterinarios colegiados de la provincia. Nos duele tener que notificar que ambas gestiones no han dado ningún resultado, por la falta absoluta de colaboración. AGRADECIMIENTO Queremos expresar nuestra más sincera gratitud a todos los ganaderos y cabreros propietarios y criadores de Perros Turcos, con cuya ayuda han hecho posible la elaboración de este trabajo, así como también, y de forma muy especial a los señores Klaas y Saskia Mesdag, señora Rita Kallaskari, señor Juan José Pérez Moreno y Sr. Pozo. BIBLIOGRAFIA
Dr. Andres J. Flores Ales Editor de Veterinaria.org Avda. América, 7. Telf. y Fax.- 952 31 44 27 29006-Málaga
Estado actual y posibilidades del Turco o Perro de Agua Español* (*Publicado en "Cañadas y Veredas", revista de la Sociedad Ecologista Ibérica para la protección, investigación y fomento de las razas españolas de perros de pastoreo y su entorno cultural. nº 4, octubre 1984, pág. 9-10) Andrés J. Flores Alés Muchas horas de trabajo empleadas en averiguar la situación real de esta raza autóctona canina han sido necesarias para poder reflejar de forma científica algunos aspectos zootécnicos. El resultado de tales estudios y la perseverancia de un grupo de criadores y aficionados, han conseguido la elaboración del prototipo racial del Perro de Agua Español; prototipo que al ser admitido y aprobado por la Comisión Técnica de Razas Españolas de la Real Sociedad Canina Central adquiere, desde ese momento, carácter oficial. El reconocimiento en el ambiente cinófilo de esta raza española llega en un momento crucial para frenar, en la medida de lo posible, la pérdida de tan valioso patrimonio cultural. En Andalucía el Turco, como se le conoce, sigue desempeñando diariamente una labor social muy importante: trabajar en la conducción del ganado, a la vez que acompaña al pastor y a su familia. Aunque hay cabreros y pastores que cuidan a sus turcos, lo frecuente desgraciadamente es que los turcos en el medio rural carezcan de una alimentación correcta, sin programas sanitarios o profilácticos y, en el aspecto reproductivo, normalmente se dejen aparear con perros de otras razas o de razas indeterminadas. Esto supone el despilfarro de un potencial genético nada despreciable. Los hombres del campo suelen ser prácticos y sin duda a ellos debemos agradecerles la conservación del Turco. El Perro de Agua Español ha sobrevivido gracias a su rusticidad, capacidad de adaptación y funcionalidad, a la rigurosa selección natural impuesta. Así pues, hemos iniciado una concienciación y asesoramiento técnico sobre los dueños de Turcos más receptivos: alimentación equilibrada, desparasitaciones y dirección de los apareamientos son los pilares para el mantenimiento y mejora de esta raza. La labor emprendida es muy lenta pero ya está dando resultados positivos. Independientemente estamos recuperando ejemplares destacados que atendemos en nuestros propios criaderos, siempre dentro de una ganadería, para lograr que la belleza de su estampa siga siendo compatible con su funcionalidad de perro careador. La reintroducci6n del Turco como perro de caza menor es otro aspecto que asombra a muchos. Su arrojo y valentía, unidos a su fino olfato, le hacen apto para la caza del conejo y otros roedores, aunque su fuerte es el cobro y, de forma especial, en aguas profundas. Su plástica y belleza de morfotipo y faneróptica le ha llevado a las pistas de exposiciones y concursos, donde capta rápidamente la atención del público que aún no lo conoce. Pero donde está ocupando el papel de estrella invitada es en su faceta de perro de compañía. Su agradable carácter y tamaño le abre las puertas de muchos hogares. Tanto es así que se le ha clasificado ya como la mejor raza autóctona de compañia. Cumplimos con la obligación moral de tratar de dar a conocer una raza hasta ahora lamentablemente olvidada por la oficialidad. Todos los miembros de la Sociedad Ecologista Ibérica debemos sentirnos orgullosos de que a una de nuestras mejores razas autóctonas de pastoreo se le ofrezca la oportunidad de ocupar el puesto que por derecho propio le corresponde dentro de la cinofília nacional. Dr. Andres J. Flores Ales Editor de Veterinaria.org Avda. América, 7. Telf. y Fax.- 952 31 44 27 29006-Málaga
Funcionalidad del perro de aguas español.* (*Artículo publicado en "El Mundo del Perro", año IV, nº 41, agosto 1983, pág. 41-43) Andrés J. Flores Alés Es sin duda la funcionalidad el distintivo por el cual la raza se ha mantenido en el transcurso de los tiempos. La gran rusticidad, capacidad de adaptación a los distintos hábitat y manejos, resistencia a las enfermedades, etc., hacen de él un perro excepcional para el medio rural. La utilización primordial del Perro Turco Andaluz es la de pastor o/y compañía, aunque también lo hemos visto emplear en actividades de caza y de guarda, y tenemos referencias de que se emplea en ciertas zonas para actividades acuáticas. Pastoreo El número máximo de animales de renta de cada especie que cada perro conduce, comprobado por nosotros, ha sido 550 cabras, 300 ovejas, 80 cerdas y 25 vacas. El trabajo de la guía y guarda de ganado que se le confía a los Turcos lo desempeñan con una sorprendente eficacia, a pesar de que no son sometidos a ningún tipo de adiestramiento especial por parte del ganadero, pues tienen el instinto de pastoreo muy arraigado, mostrándolo desde cachorros. Su labor la realizan dirigidos por el pastor mediante voces o señales; pero también poseen iniciativa propia, permaneciendo en constante vigilancia para reagrupar al rebaño, evitar que se introduzcan en lindes prohibidas, etc., cada vez que sea necesario. Algunos pastores acostumbran a cortar los colmillos o a ponerles un bozal, aunque la mayoría no realizan ni lo uno ni lo otro, ya aque el Perro Turco guía perfectamente al ganado mediante carreras, saltos, giros, quiebros y ladridos sin recurrir al mordisco, salvo en ciertos animales reacios a sus órdenes a los que muerden en patas y corvejones, jamás en las ubres. A los Turcos pastores se les esquila por completo una vez al año, a partir del mes de mayo, coincidiendo con el esquileo de las ovejas. En algunas comarcas se les corta el pelo de la cara, manos y pies varias veces en el transcurso del año, con el objeto de facilitar su trabajo al permitirle una mejor visión y evitar el enganche de esparcetas y otras semillas. Opinamos que el Perro Turco no está lo suficientemente explotado en su vertiente de pastor, utilidad primordial de la raza. Sus magníficas características etnológicas de índole funcional nos permiten asegurar una mayor producción con un adiestramiento racionalizado, máxime cuando demuestra grandes habilidades al conducir con éxito piaras numerosas de animales tan independientes como las cabras. El fomento y mejora de esta subespecie por parte de organismos oficiales y sociedades privadas nos parece necesario y obligado, dado que facilita el trabajo del pastor imprimiéndole categoría social más elevada. Ello podría repercutir positivamente en el manejo de las explotaciones ganaderas. La organizacion de pruebas y concursos locales, comarcales y provinciales sería un estímulo para los propietarios que serviría de trampolín para la participación a escala nacional e internacional, donde estamos seguros que judaría un digno papel a igual que el Gos d'Atura y el Ca de Bestiar. La educación del campesino para que sepa evaluar correctamente la propaganda que le incita a sustituir al Perro Turco por otras raza! caninas extranjeras, el evitar cruces con perros de raza indefinida o de otras razas (por la dificultad de encontrar ejemplares Turcos de distinto sexo cercano a sus cortijos o por la comodidad que supone suprimir la operación del esquileo), el asesoramiento en la elaboración de dietas equilibradas así como planes profilácticos eficaces contra las enfermedades parasitarias e infecciosas (hasta el momento limitado a la vacunación obligatoria contra la rabia y a veces ni eso), le compete de forma muy especial. Actividades acuáticas En las costas y playas malagueñas no se utiliza al Perro Turco para estos menesteres, pero MONTESINOS tiene referencias de que antiguamente, en el puerto del río Guadalquivir, en Sevilla, eran utilizados para el atraque de los barcos, consistente en el lanzamiento de las sogas de amarre al agua que eran recogidas por la boca del perro y llevadas a tierra. En Asturias, Vascongadas y Cantabria el Perro de Aguas Español se mantiene en su labor tradicional de perros pescadores, pues bucean para recuperar peces fuera de la red. Actividades de caza El Perro Turco se emplea en algunos casos para la caza del conejo por su valentía y arrojo al penetrar en la espesura del monte. La forma de cazar es siguiendo el rastro con la nariz pegada a tierra y sin latir. También son buenos cobradores de patos en pantanos y ríos. Guarda El sentido de la propiedad que este perro posee y su natural recelo hacia los desconocidos hace posible que. sea utilizado para guardar viviendas, embarcaciones, coches, etc. Compañia Intencionadamente hemos dejado para lo último la funcionalidad de compañía, pues durante muchos años ha sido el Turco el fiel compañero del pastor y de su familia y será posiblemente esta cualidad innata la que haga que la raza tome nuevo y poderoso impulso. Afortunadamente la afición al perro en España ha crecido considerablemente en estos últimos años y el Perro Turco Andaluz está haciendo "estragos" por su simpatía entre todos los que tenemos la suerte de poseer uno o más ejemplares. Su caracter alegre y juguetón con todos los componentes de la familia, su bella estampa y su gran capacidad de aprendizaje para efectuar ejercicios y cabriolas le está situando a grandes pasos entre las razas de lujo y de compañía. Es el Turco un perro que podemos recomendar a las personas que antes han tenido ejemplares de otras razas y tambien a aquellas que jamás han poseído perro, pues por su extraordinario entendimiento sabe amoldarse a todos los temperamentos y situaciones. Dr. Andres J. Flores Ales Editor de Veterinaria.org Avda. América, 7. Telf. y Fax.- 952 31 44 27 29006-Málaga
Perro
turco andaluz alimentación, alojamiento, reproducción, contactos En general, la alimentación de los Perros Turcos pastores, está constituida por pan y por los restos de comida de las casas de sus dueños. A pesar de que esta dieta es a todas luces incorrecta, cubre, al parecer, las necesidades de mantenimiento y producción a que son sometidos. Ello es posible debido a que buscan complementación en la cacería de pequeños animales y otros alimentos que encuentran en el campo, lo que es causa de que ingiera cebos envenenados y de que caigan en lazos y cepos que le producen la muerte. La insuficiente alimentación se pone de manifiesto especialmente durante la gestación y época post-partum, pues adelgazan demasiado y es muy frecuente que pierdan el pelo. El alojamiento es de lo más diverso, desde bidones, cajones, etc., aunque también son admitidos en la vivienda familiar. En el aspecto reproductivo hemos controlado 21 partos. El número de cachorros nacidos por parto oscila entre cuatro y ocho, siendo lo más frecuente cinco o seis. La capacidad maternal, traducida en el nivel de producción láctea y en el instinto de protección de sus cachorros, es muy buena.
Propietarios y criadores Son muchos los propietarios, si tenemos en cuenta que MONTESINOS tiene localizados 263 Turcos y nosotros, unos 100 ejemplares adultos, y que hemos trabajado en zonas distintas de Málaga; asimismo, en el Norte de España, la población parece ser numerosa. Es un censo que confiamos ampliar con la ayuda de los Colegios Oficiales de Veterinarios de las distintas provincias españolas y con la información de los aficionados al perro, lectores de esta revista, a los que agradecemos de antemano su colaboración. En cuanto a criadores de Perros Turcos en Andalucía, considerando como tal al que efectúe apareamientos programados con un criterio de selección, somos realmente pocos. Los primeros en iniciar esta ardua labor y a quienes les debemos estar agradecidos fueron los señores Klaas y Saskía Mesdag en su criterio en Churriana (Málaga); le hemos seguido casi simultáneamente don Santiago Montesínos Rubio en San Pedro de Alcántara, Marbella (Málaga) y nosotros en nuestras Perreras de la Explotación Agropecuaria Mirageníl, en Alameda (Málaga), donde pretendemos llevar una doble línea de actuación: por una parte, criar con nuestros propios perros y, por otra, el seguimiento genético de las individualidades más destacadas que poseen los cabreros y pastores de la zona. Clubs y Asociaciones Una raza que siempre ha permanecido en el anonimato del campo y que en tan sólo dos años ha saltado a las pistas a competir con los más sofisticados perros del mundo, una raza autóctono ignorada hasta hace poco por la Sociedad Canina Central (su reconocimiento oficial ha acaecido en marzo de 1983) que está introduciéndose en los hogares de las ciudades como perfecto perro de compañía y conquistando el aprecio de países exigentes como Holanda, necesita de una labor coordinada por la Comisión de Razas Españolas de la R.S.C. para que pueda ser encausada sin peligro de los típicos abusos y fraudes comerciales de los oportunistas. Una gran parte de esta misión corresponde a la Sociedad Ecologista Ibérica para la Protección, Investigación y Fomento de las Razas Españolas de Perros de Pastoreo y de su Entorno Cultural (SEIPPEC), al Club del Perro Turco y al Club del Perro de Aguas Español, con sedes sociales respectivas en Madrid, Málaga y Santander. Tres organizaciones recientemente creadas, que están abiertas a personas interesadas en la raza a cualquier nivel y que desde aquí queremos potenciar, pues objetivos como el de situar al Turco en el lugar que por derecho propio le corresponde dentro de la cinofilia internacional es algo que no dudamos se logrará. Poseemos razas autóctonas que en nada tienen que envidiar a las foráneas y por las cuales tenemos la obligación moral de trabajar. Una de ellas es el Perro Turco Andaluz o Perro de Aguas Español. Con este artículo tan sólo hemos pretendido dar una fugaz panorámica de su actual situación. Dr. Andres J. Flores
Ales
Perro
turco andaluz. Descripción biométrica y fanerotípica Descripción-biométrica Creemos que en el estado actual de la raza, seleccionada por los ganaderos y por los pescadores por su funcionalidad, sería imprudente por nuestra parte establecer un patrón racial morfológico, pues o bien caeríamos en el error de definir un prototipo demasiado irreal, o bien lo haríamos tan general que incluso a perros cruzados se les podría aplicar. Teniendo en cuenta que sólo existe un trabajo científico publicado sobre esta raza en la población de Turcos de Málaga, creemos más conveniente esperar el resultado de otros estudios en otras poblaciones o, por lo menos, discutir qué criterios hemos de seguir y eso no debemos hacerlo de forma particular, sino trabajando en equipo en el seno de los clubs y asociaciones, en donde todos los criadores y conocedores de la raza podamos cambiar impresiones y llegar a unos acuerdos viables, pues un prototipo racial, para que sea efectivo, no se puede modificar en muchos años. Actuar de otra forma es pecar de presunción. Sí podemos efectuar una descripción biométrica de la población estudiada, basada en ejemplares adultos muestreados en los municipios de la provincia de Málaga. Para ello investigamos comparativamente, entre sexos, 18 parámetros zoométricos, de algunos de los cuales podemos sacar conclusiones de morfotipo. Las diferencias más acusadas entre sexos corresponden al grupo de las alzadas, resaltando sobre éstas la de la cruz, que tiene un alto nivel de significación; este es menos acentuado en el dorso y aún menos en la región lumbar, no alcanzándose ningún nivel de significación en la altura al nacimiento de la cola. Las cifras medias de los parámetros de alzada nos confirman la apreciación visual de que los machos poseen una línea dorso-lumbar ascendente hacia la grupa, va que la alzada a la región lumbar- (45,10 ± 0,58 es mayor que la alzada a la mitad del dorso (44,60 + 0,52) y también superior a la obtenida en la cruz (44,63 ± 0,52). Sin embargo, en las hembras, es más horizontal, pues la alzada a la cruz (42,10 ± 0,63) es un poco más elevada que la de la región lumbar (41,53 ± 0,60) y ésta lo es de la mitad del dorso (41,25 ± 0,47) respectivamente. La mínima y máxima alzada a la cruz encontrada han sido de 41 y 48 para los machos, y de 39 y 47,50 para las hembras, indicándonos, tanto estas medidas como su media aritmética, que el Turco Andaluz de la provincia de Málaga es un perro de talla mediana y que esas diferencias de 6 ó 7 centímetros son debidas a la alimentación y a otros factores ambientales, así como a la propia variabilidad de los individuos dentro de la raza. El estudio del índice corporal de la población (91,2 ± 2,64 M; 94,10 + 4,10 H) nos define un perro de proporciones longilíneas tanto en machos como en hembras, aunque no podemos generalizar, puesto que en las investigaciones de los índices corporales de cada uno de los animales, nos hemos encontrado con ejemplares mediolíneos y hasta brevilíneos. El Turco es un perro eumétrico ya que su peso medio es de 14 kg. en las hembras y de 18 kg. en los machos. En cuanto a la cola, es costumbre generalizada, cortársela a los cachorros en los primeros días de vida, bien en su unión con la última vértebra sacra o respetando las tres o cuatro vértebras coxígeas. Hemos encontrado ejemplares que nacieron sin cola (rabones) o con la cola muy corta, pero no podemos dar su porcentaje ni la heredabilidad de este carácter. Los Turcos observados que nacieron con longitud de cola normal y no fueron sometidos a la operación zootécnica quirúrgica de amputación, la poseen en forma de sable, superando, en aptitud de aprestamiento atencional, a la línea dorso-lumbar. Descripción faneróptica La descripción biométrica la completamos con esta otra que sigue de los caracteres derivados a la piel, con lo cual obtenemos una completa visión exteriorista: En lo que respecta a la capa o manto, seguiremos la clasificación del color y tonalidades dadas por HERRERA, por ser la mejor sin duda alguna. Según ella, encontramos que la población estudiada presenta capas uniformes monocolores en el 62,31 por 100 de los ejemplares, capas manchadas bicolor en el 30,43 por 100 de los individuos, siguiéndola las capas manchadas tricolor (5,64 Por 100); por último, y en escasa proporción (1,44 por 100), las capas uniformes compuestas. Dentro de los uniformes monocolores, es la capa negra la más destacada (46,51 por 100), seguida de la castaña (23,25 por 100), canela (18,60 por 100), blanca (4,65 por 100), rubia o leonada (4,65 por 100) y roja (2,32 por 1 00); las particularidades complementarias sólo se aprecian en el 18,60 por 100). De las capas manchadas bicolor, la más abundante es la pía en negro (57,14 por 100), seguida de la pía en castaño (38,09 por 100) y de la pía en rojo (4,76 por 100). Las cuatro capas manchadas tricolor (castaña, chocolate pía negro, pía en negro y castaño) se encuentran en idéntica proporción (25 por 100). De capas uniformes compuestas sólo hemos observado el color gris en su variante azulada. El iris oscila desde el color amarillento, pasando desde avellana claro a oscuro. La piel puede ser pigmentada en castaño o en negro, o ser totalmente despigmentada con ligera tonalidad rosácea. La mucosa labial es despigmentada o ligeramente pigmentada. La trufa es despigmentada en algunos ejemplares, aunque lo normal es que sea marrón (claro u oscuro) o negra. Las uñas son blancas, negras o blancas y negras. La sexta uña es rara. El pelo es largo y uniforme en todas sus zonas corporales, denso, de ondulado o rizado y lanoso. De las características fanerópticas investigadas, deducimos que el Perro Turco Andaluz de la provincia de Málaga, se ha seleccionado atendiendo únicamente a los caracteres pelo y capa. El pelo, a rasgos generales, es fundamental signo de pureza racial. Con respecto a la capa, su relativa abundancia nos confirma que se selecciona el color atendiendo a criterios locales e individuales, siendo nuestra opinión que deben ser admitidas todas las capas y sus combinaciones, si bien sería deseable tratar de controlar las cubriciones entre ejemplares de capas simples y compuestas, para llegar a formar líneas más homogéneas con vista a una posible comercialización. Dr.
Andres J. Flores Ales
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