Los orígenes de Montalbán se remontan al periodo Iberico,
pues existen varios yacimientos arqueologicos datados en esa época
cerca de su actual emplazamiento. Pero es apartir del siglo XII y XIII
cuando Montalbán se ve reflejado en documentación escrita.
Anteriormente, es en en el Cantar del Mio Cid, donde
se hace referencia de la Villa en los versos, 952 y 1088,
existiendo en la actualidad un paraje con la
denominación de Peña del Cid.
Es Alfonso I el Batallador el que conquista varias localidades cercanas
para crear una linea de fuerza y reconquistar Montalbán y Tortosa y
Ramón Belenguer IV quien despues de tomar Tortosa, 1148 y
Albalate se apodera de Montalbán, Posiblemente hacia 1160.
Sobre el 1210, D.Pedro II, ordena a la Orden militar de Santiago, que tome la Villa.
El 23 de Febrero de 1225, Jaime I el Conquistador, confirma el Fuero
que Pedro II había otorgado a Montalbán.
El castillo era regido por los Comendadores de la Orden de Santiago y desde
1241 era el único convento Jacobeo de clérigos en Aragón
a la orden del Prior de Uclés.
La fortificación de la Villa se puede datar sobre el 1300.
En 1347, Pedro IV, el Ceremonioso concede en cortes, prevendas y privilegios.
Es también durante este siglo, cuando comienza la construcción
de la Iglesia de la Encomienda, hoy Iglesia Parroquial,
Santiago el Mayor. Hoy bajo la advocación de la Vigen del Castillo y San Fausto, patronos de la Villa.
Existe, durante estos años, una muy buena armonia entre las tres culturas que
viven en la Villa, Mora, Judia y Cristiana, quedando en la actualidad restos
de esta buena convivencia en los distintos barrios de la localidad.
De 1521 data el acta de fundación de un convento de Dominicos, del que
salieron personajes destacados en filosofía y letras.
Durante la guerra de Independencia, sufre duro asedio de las tropas
napoleónicas y es ocupada durante tres años, pero es la Guerra Carlista
cuando la villa es arrasada.