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REFUTACIÓN DEL EVOLUCIONISMO POR LA CIENCIA METAFÍSICA
( DESARROLLO SUCINTO DE LOS PRINCIPALES ARGUMENTOS )
Serge Bonaud
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Si la ciencia moderna puede siempre referirse al futuro para mantener la hipótesis evolucionista, y si la religión cristiana católica (y el Islam igualmente hoy en día), preocupada esencialmente por la salvación de las almas, permanece muy dependiente de las ideas de su tiempo, nosotros estamos aquí, con la metafísica, en el ámbito de las certezas: "Las leyes metafísicas son más precisas, más simples, más vastas, que las leyes físicas o morales".
El primer argumento (de hecho dos argumentos), permitirá presentar un conjunto de datos metafísicos, que facilitaran la comprensión de los argumentos siguientes. Constituye así la base de esta refutación metafísica.
1 - SENTIDO PROFUNDO DEL GENESIS.
No tenemos, en este momento, la pretensión, ni la intención, de agotar toda la riqueza del contenido metafísico de los dos relatos bíblicos de la creación. Nos limitaremos a extraer de ellos los elementos esenciales, en lo que concierne a nuestro tema, es decir, los que se relacionan con el paso de lo uno a lo múltiple, y a la jerarquía de los seres.
Indicaremos antes que nada, cuan impropio es el termino "creación" para designar la génesis del mundo (y de este mundo), y veremos que diferentes niveles de realidad es susceptible de describir esta génesis.
CREACIÓN - MANIFESTACIÓN
Si hablamos de creación (para designar el acto creador), se nos evoca la idea de la producción de un mundo en un vacío preexistente. Ahora bien, esta concepción es metafísicamente falsa, puesto que hace suponer la preexistencia de un vacío, no "llenado" de la presencia de Dios (1). Por otra parte, no tiene en cuenta de que la Creación es la expresión de posibilidades (arquetipos o ideas platónicas) contenidas en el Principio (la Deidad, ver más abajo), y no una invención situada en el tiempo. Por estas razones, el termino manifestación es preferible.
Pudiendo estas posibilidades ser ordenadas cualitativamente (con relación a su grado de absolutidad (2)), su manifestación se hará según este orden cualitativo (que se establece entonces en función del grado de esencialidad de las manifestaciones), lo menos (posibilidad inferior) precediendo a lo más (posibilidad superior). Esta manifestación (situada fuera de un tiempo o de un espacio, siendo estas condiciones propias de nuestro mundo) no se puede considerar como salida del Principio, puesto que un surgimiento implicaría la coexistencia de un vacío (y caeríamos en el mismo error que el creacionismo). Sin embargo la manifestación nos da la impresión de "salir", con relación a nosotros que estamos en lo manifestado, lo cual justifica el empleo del término "ex-istencia".
La manifestación es, así, la expresión invertida de las posibilidades contenidas en el Principio. Es por eso que puede ser comprendida como siendo el espejo en el cual Dios (la Deidad) se contempla ("Yo era un Tesoro escondido, y he querido ser conocido. He creado el mundo con el fin de ser conocido" - Hadith del profeta Mahoma ) (3)
VARIOS NIVELES DE SIGNIFICADO- UNA UNIDAD FUNDAMENTAL (EL AXIS MUNDI)
En su sentido literal, los dos relatos describen la creación del Paraíso terrestre. Sin embargo, nos damos cuenta ya de dos formas de expresión diferentes, el segundo relato, que es el más antiguo, utilizando un lenguaje más condensado, y por lo tanto más simbólico, que el primero. Este lenguaje, que resume el Génesis a lo esencial, se presta entonces más directamente a una interpretación según varios niveles de significado.(4)
Los relatos del Génesis pueden ser leídos como la manifestación del cosmos entero, es decir, de las esferas angélicas (los "cielos" de los evangelios; el Paraíso celeste, descrito por Dante en "La Divina Comedia"), que son los mundos supralunares (no formales, estado no-individual de los seres), y los mundos sublunares, que revelan el ámbito de la forma (estado individual de los seres - la forma física es característica de nuestro mundo, y es sutil en diferentes grados para los demás mundos).(5 y 6)
Esta división entre mundos formales y mundos informales, es uno de los sentidos de la separación de lo seco y de lo húmedo (el 3er día), o de la separación de las aguas (el 2º día) si se considera desde el punto de vista de la jerarquía de los mundos.(7)
El relato del Génesis puede también ser leído como describiendo el mundo de la no-manifestación, es decir, de aquello que está "contenido" en el principio, o sea "las posibilidades de manifestación (arquetipos; los diferentes seres, las especies del primer relato), y las posibilidades de la no-manifestación (que permiten hablar de un Dios absoluto, sin nombres ni atributos. - por ejemplo la Deidad de Eckhart, la teología apofática)(8). Esta distinción (que no existe más que con relación a nosotros que estamos en lo manifestado, donde todo es percibido en modo distintivo) entre estos dos ordenes de posibilidades es el sentido profundo de las diferentes separaciones y dualidades evocadas en los dos relatos (el cielo y la tierra, el Espíritu y las aguas, la luz y las tinieblas...) que expresan entonces diferentes aspectos de esta distinción.
Podemos así distinguir cuatro niveles de interpretación para el Génesis: principal, cósmico, celeste y terrestre)
Si el Adán del Paraíso terrestre se dice hecho a imagen y semejanza de Dios, él es símbolo de la unidad original, y representará respectivamente para los tres primeros niveles:
- el Principio (el Uno que no puede ser nombrado, el No-Ser);
- el Principio existenciador (el Uno afirmado, el Ser, la Esencia, el Dios personal de las religiones);
- el Adán celeste (el intelecto, el Verbo, el Logos) (9)
A través de la manifestación, Adán se vuelve entonces el símbolo del Axis Mundi (el eje que religa los mundos = el Espíritu ) (10), y es totalmente una unidad con este eje por su intelecto (Adán celeste, Adán terrestre, así como todos los seres centrales y centrados de los diferentes mundos por medio de su Intelecto) (11).
Visto en su estado primordial (en el sentido de esencial; unido al Ser), cada "Adán" es, para el mundo que le corresponde, como el punto de origen de su manifestación, (siendo el Adán celeste el origen de toda la manifestación) (12).
Debemos añadir que, según la ciclología tradicional, nuestro mundo a conocido siete ciclos principales (quedan otros siete ciclos por venir), al comienzo de los cuales han correspondido otras tantas "creaciones" nuevas (que se deben de entender en el sentido de una renovación y no en el de una verdadera re-creación), y por tanto otros tantos Adánes diferentes.
EL PASO DE LO UNO A LO MÚLTIPLE - LA JERARQUIA DE LOS SERES
La manifestación del cosmos o de un mundo particular debe poder inscribirse en una "extensión" o dimensión. Esta "extensión" resulta de la "primera" dualidad, a saber la separación esencia - substancia, que son respectivamente el polo activo y el polo pasivo de la manifestación (13 y 14).
Esta separación "original" corresponde al primer "engendramiento" (no se puede decir todavía manifestación) del Principio (que es por lo tanto el de la posibilidad más inferior); la llamada "materia prima" por los escolásticos ("la tierra informe y vacía" del comienzo del primer relato, todavía llamado el "caos"), la omni-potencialidad. Es lo que encontramos simbolizado en el relato bíblico de la creación de Eva a partir de la costilla de Adán.
Principio substancial (polo pasivo) de la manifestación, ni siquiera esta "materia prima" está contenida en la manifestación. El polo activo, el Ser , no corresponde a un "engendramiento" sino es la afirmación del Principio (15).
Por analogía, esta bipolarización puede ser concebida para cada uno de los mundos particulares, y la "materia prima" se vuelve la "materia secunda" que determina la substancialidad propia al mundo.
La manifestación de nuestro mundo puede por tanto ser comprendida como producida entre los dos polos que simbolizan Adán y Eva. La aparente contradicción entre los dos relatos puede entonces ser resuelta: si en el segundo relato, Eva es la última en ser creada, situando la Creación entre Adán y Eva, es que se trata de una representación simbólica de la creación en conformidad con la cosmogonía.
Por otra parte, el orden de la manifestación de los seres y cosas (a partir del Adán "principal") explica, en el primer relato, la sucesión de los tres reinos (que por ello se deben de comprender como siguiendo un orden cualitativo creciente), y la creación última de Adán (el Alfa y el Omega) (16). La jerarquía de los seres nos es así dada.
Adán conteniendo (en potencia) todo nuestro mundo, puede nombrar toda cosa (Ge. 2,20)
Debemos aquí en razón de nuestro tema, hacer una precisión importante. Acabamos de ver que siguiendo el orden cualitativo de las posibilidades, lo "más" sucede a lo "menos" en su manifestación. Sin embargo la manifestación de las posibilidades no se opera según este orden, más que en la fase original de la manifestación de un mundo (la creación), determinando el conjunto de formas y condiciones "madres" de este mundo. En efecto, una vez que estas formas y condiciones originales se han manifestado (después de la salida del Paraíso), es lo "menos" lo que sucede a lo "más" en el despliegue de las posibilidades que le son propias (despliegue que reproduce el alejamiento del Principio indicado por la salida del Paraíso).
Esta manifestación de un mundo terrestre se ha reproducido entonces de manera análoga para cada nueva tierra de los ciclos pasados (con la diferencia de que no se ha tratado de una recreación total sino de una renovación, solo siendo recreados los seres) (17).
EN RESUMEN
El Adán terrestre es el origen (en su estado principal) de la manifestación de nuestro mundo. Símbolo del Axis Mundi, imagen de Dios, El es uno (monogenismo). Según el orden de manifestación de las posibilidades, la jerarquía de los seres y cosas sigue el orden inverso de la sucesión presentada en el primer relato de la creación (o de la jerarquía presentada por los evolucionistas materialistas, para los cuales lo "más" es la materia ( el monismo)).
2- ARQUETIPOS
¿FORMAS INTERMEDIARIAS?
Platon nos enseña que nosotros no somos más que las sombras proyectadas de arquetipos celestes (las ideas). Así, cada forma de ser o cosa corresponde a un modelo celeste preestablecido. ¿cómo entender entonces las formas intermedias?
La aparición de una forma se sitúa en una relación vertical (posibilidad hacia la potencialidad) y no en una relación horizontal (que se mantendría únicamente en la potencialidad) (18).
ORIGEN DE LA ILUSION TRANSFORMISTA
Nos conformaremos con citar a un autor sufí: "Cada forma esencial - o cada arquetipo- comprende a su manera todas las demás, sin que haya confusión; es como un espejo reflejando a otros espejos, que le reflejan a su vez"
Y además el siguiente comentario: "Según su significado más profundo, la reflexión mutua de los tipos, es la expresión de la homogeneidad metafísica de la Existencia, o de la unidad del Ser".
3 - LO MAS Y LO MENOS
Lo "más" no puede surgir de lo "menos", como podemos constatarlo en las menores cosas de la vida cotidiana (p.ej. no podemos hacer salir agua de un botijo vacío).
Sin embargo los evolucionistas pretenden que lo más evolucionado salga de lo menos evolucionado. Para escapar a la refutación radical de "lo más de lo menos", ellos responden que lo menos evolucionado tiene en germen aquello que seguirá (se le considera así como un "más"), y según este razonamiento, la materia original habría contenido en ella los gérmenes de todos los seres y cosas por venir (monismo).
Podemos constatar una primera absurdidad: si el continente no evoluciona en el mismo sentido que el contenido ¿por quien este continente puede ser mejorado? Habría hecho falta, al menos al comienzo, que un factor exterior interviniese (19). Segunda absurdidad: ¿cómo la materia original, que está por definición desprovista de vida, puede engendrar vida? Decir que los componentes del cosmos habrían, en un momento dado, dado forma a un contexto favorable no hace mas que hacer retroceder el problema, puesto que esos componentes siguen siendo materia (20).
4 - DESPLIEGUE Y NO EVOLUCION
Como los ciclos cósmicos nos lo demuestran, la existencia de un mundo es un desenvolvimiento obrando por agotamiento de las posibilidades que le corresponden. Esto es igualmente verdadero para cada "familia" de seres de un mundo, lo mismo que para cada ser particular al nivel de un grado de su existencia (21).
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NOTAS
(1) - Eso hacía suponer igualmente la teoría atomista de un Ptolomeo, aparecida en la fase racionalista del pensamiento griego. Por otra parte la palabra creación puede igualmente sugerir la idea de una substancia preexistente (situada fuera de Dios. La formula "ex nihilo" de los escolásticos se sobreentendía en el sentido de "a partir de nada más que de Dios", y tenía como objetivo el de evitar una concepción demiurgica de la Creación.
(2) - Sabiendo que a un ser (una posibilidad) corresponde un número indefinido de posibilidades (recortando la indefinidad de grados de la existencia -los mundos- del Ser) que él manifestará (o acogerá) según su orden cualitativo. Son entonces estas posibilidades las que se ordenan en grados, no los seres.
(3) - Esta inversión por reflejo hace que exista una analogía entre las posibilidades más alejadas cualitativamente. Es así como la materia del mundo físico, por su firmeza, refleja la inmovilidad del Ser. También en una referencia a Hermes: "lo que es abajo es como lo que es arriba, pero al revés". Es por eso también que se dice que el diablo "imita" a Dios.
(4) - Dos niveles de realidad pueden distinguirse ya para nuestro mundo: la realidad física, y la realidad sutil. No desarrollaremos este aspecto de la cuestión.
(5) - Esta pluralidad de mundos (en número indefinido) permite comprender el verdadero sentido de la reencarnación hindú.
(6) - En el Nuevo Testamento se hace alusión a la pluralidad de los mundos en:
San Juan (14), San Pablo (Ef, 3, 18) (Ep. 4,10)
(7) - Los mundos supralunares llamados "el Cielo" (por lo demás en relación analógica con el cielo astronómico de la astronomía tradicional), están en relación con cada uno de los mundos particulares (la Tierra); son ellos el "modelo de vida" de todos los mundos formales ("hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo") . Estos mundos son el lugar de salvación con relación a cada uno de los mundos formales.
(8) - Las posibilidades(=la potencia) son puestas en acto por el principio existenciador, que representa así la afirmación del Principio. El pertenece a la no-manifestación. Las posibilidades de manifestación se encuentran unidas a El puesto que El las manifiesta, pero (El-mismo siendo una posibilidad), no las contiene en propiedad.
(9) - Lo primero manifestado, El no está sometido a ninguna determinación particular, pero es la primera determinación por la cual el Ser (que pertenece a la no-manifestación) se afirma (de la misma manera que el Ser es la afirmación del No-Ser. Es el "sea" del Fiat Lux, que puede así ser entendido en dos niveles); El es la luz del Fiat Lux (entendido en el sentido primero de la manifestación); El es el Verbo, el Cristo del cristianismo. Origen de toda manifestación, El igualmente es el fin de ella (el Alfa y el Omega). Si Jesús es la encarnación del Verbo, no puede por esta limitación corporal (aun con todo lo perfecta que sea) ser ese Verbo mismo, el Adán celeste, solo manifiesta un aspecto particular de él (como los Avatares de la tradición hindú), sin duda el más puro, lo cual permite una identificación.
(10) - El Espíritu, Espiritu-Santo del cristianismo, corresponde al Agente creador, al Acto puro. Agente de la manifestación, pero no contenido en ella, El es un "composible" del Ser. El es el "sea" del Fiat Lux. En la reintegración (de los seres, de los mundos) que sucede a la manifestación, El es ahí "la atracción", el Amor de Dios, que devuelve a El a toda criatura.
(11) - Intelecto= facultad supra individual que permite "alcanzar" el Espíritu. Por ello se comprende que cada mundo no puede existir más que por el ser central y centrado. Este ser es el pontífice en el primer sentido del término: aquel que religa la Tierra y el Cielo. Cada hombre es virtualmente este pontífice.
(12) - El Adán celeste es lo primero manifestado (en tanto que corresponde a la posibilidad manifestable más elevada) ya que él contiene toda la manifestación. Cada "Adán" visto en el estado principal, puede ser identificado con el Verbo, pero las posibilidades del mundo que él manifiesta (los "composibles") determinan su amplitud.
(13) - Que pueden ser simbolizados por el sol y la luna (las dos luminarias del cuarto día). La bipolaridad del campo eléctrico, que participa de esta realidad cósmica, es una buena representación.
(14) - Esta primera separación es el "mal" en si, al cual corresponde una entidad bien real llamada "tinieblas" en el primer relato: "Estaban las tinieblas sobre la superficie del abismo".
(15) - La Virgen en el cristianismo simboliza esta "materia prima" (por su receptividad hacia el Espíritu Santo). Precisaremos además que la materia prima no se debe de entender en el sentido peyorativo que le da la palabra "caos". Por su pasividad absoluta ella es la Perfección pasiva; ella es también la Madre universal. En su realidad la Virgen, nueva Eva, puede ser identificada con la Eva celeste, manifestando un aspecto particular de ella. Ella es madre de los hombres y reina del cielo.
(16) - Imagen de la unidad de Dios, Adán no a podido ser creado más que único (andrógino), la separación en hombre, Adán, y mujer, Eva, se produce después, como lo revelan los dos relatos.
(17) - Los mundos de un mismo grado de existencia (las siete tierras) están religados entre ellos por una relación de causalidad. Cada mundo, en una cierta medida, determina el siguiente por lo que él haya sido. Es la noción de Karma hindú (suma de acciones de un ser determinando su estado póstumo) aplicada al nivel cósmico.
(18) - El Tribhuvana hindú, por el orden de engendramiento que da (Cielo-Atmosfera-Tierra) nos muestra igualmente que la Tierra, es decir el mundo físico, no puede ella misma engendrar nuevas formas.
(19) - Esta separación continente-contenido viene al encuentro de una ley elemental de la genética: el individuo es la expresión de su patrimonio genético. Precisamos nosotros que este patrimonio genético es él mismo determinado por el arquetipo, y más inmediatamente por el alma. Añadimos que "el punto de unión" entre el alma y el cuerpo no es el gen sino la sangre (lo cual se puede comprender por la diferencia de estado).
(20) - La discontinuidad materia-vida ha dejado caducas todas las tentativas de recreación de la vida.
(21) - La sucesión de los grados de la existencia de un ser (la cadena de los mundos) es por el contrario una evolución, aunque relativa, ya que las posibilidades que él desarrollará al nivel de cada uno de esos grados, existen desde toda la eternidad.
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