¡YO NO ESTOY PELEADA CON DIOS!
Esto fue lo que me dijo una joven señora al ver la placa que llevaba prendida en mi pecho, con la frase: "RECONCILIAOS CON DIOS".
La afirmación espontánea de dicha señora quizá represente el pensamiento de muchas otras personas; incluso el tuyo, que estás leyendo.
¿ESTÁS PELEADO CON DIOS?
Es posible que, de manera directa, nadie te haya hecho esta pregunta anteriormente. Pero te voy a decir algo que te puede sorprender: es exactamente igual que tu respuesta sea sí o que tu respuesta sea no; porque tu relación con Dios no depende de lo que tú pienses.
¿CUÁL DE ESTAS FRASES REPRESENTA TU PENSAMIENTO?
- "Dios, ¿por qué no actúas?"
- "Si hay Dios, ¿por qué permite que...?"
- "No hay Dios."
- "Dios tiene que estar satisfecho conmigo."
- "Dios se ha olvidado de nosotros."
- "Yo creo que 'algo' tiene que haber."
- "¿Yo?, paso de Dios.", ...
Nosotros, las personas humanas, decimos cosas parecidas a las que acabo de mencionar. Pero, en todos los casos, Dios dice:
"Buscad al Señor mientras podáis encontrarlo, llamadlo mientras está cerca. Deje el malvado su camino, y deje el perverso sus ideas; volveos al Señor, y tendrá compasión de vosotros; volveos a nuestro Dios, que es generoso en perdonar. 'Porque mis ideas no son como las vuestras, ni es como la vuestra mi manera de actuar'... Afirma."
(Isaías 55:6-8. Santa Biblia, versión popular. DHH)
Cuando llegamos a conocer los pensamientos de Dios -que están en Su Palabra, la Biblia-, pensamientos que siempre son distintos de los nuestros, aprendemos varias cosas:
1º.- Que todos, incluso los que os creéis buenos y los religiosos, tenemos necesidad de reconciliarnos con Dios.
2º.- Que es posible esa reconciliación porque Dios, que nos ama, ha tomado la iniciativa.
"Todo esto es de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo y nos dio el servicio de la reconciliación: que EN CRISTO, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no teniéndoles en cuenta sus transgresiones, y poniendo en nosotros el mensaje de la reconciliación. Por tanto somos embajadores de Cristo, como si Dios estuviese llamando por medio de nosotros. De parte de Cristo rogamos: SED RECONCILIADOS CON DIOS." (2ª a los Corintios 5:18-20)
La situación, completamente nueva, en la que se ve colocado el que ha recibido la reconciliación consiste en que de pecador se convirtió en justo; de enemigo, en hijo de Dios; de condenado a muerte, en alguien destinado a la vida.
Querido/a amigo/a: esto es realmente trascendente, querríamos hablar contigo. Si quieres tener una información más completa sobre este tema de vital importancia, escríbenos: ic.abiel@teleline.es
_________________
EFESIOS 1:7
"en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de
pecados segun las riquezas de su gracia,"
APOCALIPSIS 1:5 "y de Jesucristo el testigo fiel, el
primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la
tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su
sangre." S.BIBLIA.