Los Segadores

Por la carretera vienen, madre los segadores.

Después de regar le tierra con sus sudores.

Las hoces traen afiladas y alegres

sus corazones.

Cantando y riendo vienen,

madre.

¿De qué están hechos los segadores?

Cuando a casa lleguen cansados de trabajar,

les espere humilde cena y de escasa calidad,

a la puerta de la casa se sienten a platicar,

y contar les incidencias de la cuadrilla al segar.

Cansancio y sueño les rinden y se van a descansar.

Mañana, al salir el sol, en la tierra, han de estar ya,

Doblados sobre los surcos y sin parar de segar.

Que Dios su trabajo premie,

¡Lo merecen de verdad!

Emilio Rubio


            

 

La Chinada Salas de los Infantes 2002