Los 72 Angeles de la Cabala
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HARAHEL: 'LOS CUATRO
RIOS' Algo
extraqo, muy extraqo estaba sucediendo en la fertil
comarca de Merjup. Los
cuatro rios que baqaban sus tierras se habman secado.
La espesa vegetacion que cubrian sus campos estaba
muriendo. Los animales huian despavoridos intuyendo que
un terrible mal estaba asolando aquel territorio, y las
mujeres que habitaban aquella region no podian tener
hijos. Lo que
un dia fue un reino rico y fertil, se habia convertido en
pobre y esteril. Pero, que estaba sucediendo? Acaso
era una terrible plaga con la que el Creador les estaba
castigando?. Aquellas
y otras muchas, eran las reflexiones que se hacian los
sabios del reino. Su rey el admirable Hod, que siempre
habia sabido guiar sabiamente a su pueblo, ahora se
encontraba desorientado y muy contrariado. Viendo
que aquella situacion se hacia cada vez mas insostenible,
el rey reunio a sus doce consejeros. pues tenia una
proposicion que hacerles. - Queridos amigos y sabios
consejeros. He meditado mucho la situacion y al igual que
a vosotros, las horas de sueqo han desaparecido. No
tengo una solucion, no tengo una respuesta, lo unico que
me queda es el valor. Es por ello que maqana al alba,
partire en busca de soluciones y de respuestas. Las
palabras del rey fueron escuchadas como siempre con un
profundo respeto, pero su mensaje habia despertado un
expresivo revuelo que les llevo a replicar: - No Majestad,
no podemos permitir que afronteis esa empresa. Cualquiera
de nosotros esta dispuesto a... No
pudo terminar de hablar, cuando una voz interrumpio su
discurso. -Yo lo hare. Yo
partire maqana al alba y conseguire encontrar la
solucisn, la respuesta. Se
trataba de Harahel, el joven hijo de Hod. Era muy
admirado por todos y de los siete hermanos era el mas
inteligente. Hod miro a los ojos de su hijo y vio en
ellos esa pertinaz expresion que tan bien conocia. Sabia
que nadie lograria convencerle para que no emprendiera
aquella aventura, y por ello, le dijo: - Esta bien
hijo, partiras al alba y encontraras la respuesta. Con
ese proposito partio el inteligente joven. Dirigio su
montura hacia el Norte donde las tierras de Fuego de
Kether le aguardaban. En ellas, se apodero de la Piedra
Ardiente y la guardo en su alforja. Mas
tarde se dirigio a las tierras Acuosas de Hochmah, y de
ellas tomo en un recipiente un poco de aquellas aguas
fecundadoras. Siguio
su camino y llego a las tierras Etereas de Binah, donde
forjo una espada con un metal invencible, y por
ultimo, dirigio su cabalgadura basta las ricas tierras de
Hesed donde crecia el fruto de la fertilidad. Largo
fue el camino recorrido por Harahel, pero al final tenia
en sus manos el Poder que iba a salvar a su pueblo. Tan
solo quedaba encontrar el nacimiento de los cuatro rios
cuyas aguas regaban sus tierras. Tras
muchos esfuerzos, lo encontro, y vio como una pesada
piedra impedma emanar sus aguas. Tomando la piedra de
Fuego froto con ella la espada y de ella emano un
extraqo poder. La elevo al cielo y la dejs caer sobre
la piedra. Esta se quebro por la mitad y de nuevo el agua
comenzo a fluir. Pero habia estado tanto tiempo estancada
que era impura. Harahel
tomo el recipiente de agua fecundadora y la mezclo con el
fruto de la fertilidad. Aquel fruto tomo el poder de
purificar y al contacto con el agua putrefacta la
transformo dejando de ser impura. Asi
fue, como Harahel devolvio a la comarca de Merjup su
respuesta. Desde aquel dia los cuatro rios no dejaron de
emanar y la vida se multiplicaria por los siglos de los
siglos. Fin |
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