Elaine es la secretaria de Ally, y es la
tía más cotilla y maruja del mundo: controla todo lo que
pasa en el bufete, especialmente todo lo relacionado con temas amorosos,
e incluso paga a gente para que le mantengan bien informada. En los primeros
capítulos de la serie Ally y Elaine no se llevaban muy bien, pero
poco a poco las dos van reconciliándose, aunque nunca llegan a tener
una gran amistad.
Por otra parte, Elaine es famosa por su
inventos, un tanto estúpidos: la máscara sujeta-caras,
que evita la aparición de las arrugas, ya que, según ella,
son efecto de la gravedad; el frescor viril, unos calzoncillos que
se encargan de manenter fresquito ese órgano masculino, las gafas
de hielo o la taza automática, con calefacción y levantado
automático de la tapa.
Pero el principal problema de Elaine es
su afán de protagonismo, ya que necesita sentirse el centro de atención
en cualquier fiesta, en cualquier conversación, en cualquier momento.
Es precisamente ese afán de protagonismo el que le lleva a efectuar
una demanda contra su propio bufete con el objeto de que despidan a la
repartidora de correos, o por lo que organiza la fiesta de cumpleaños
de Ally, en la que la propia Elaine realiza un baile muy provocativo, creyéndose
la estrella de la fiesta.