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Para llegar a Arviza, otra de las aldeas de Ojacastro, el viajero ha de pasar por Santurde, en la margen izquierda de Oja, y por la parcelaria tomar el camino carretil que sube por el valle. El río Arviza, un hilo de agua la mayor parte de año,
forma un barranco considerable lleno de vegetación. Hayedos y pinos,
fresnos y chaparrales. Después de más de dos kilómetros
de subida, se llega a la aldea.
La iglesia de Santa Marta se conserva aún al culto y fue arreglada en el año l927. Celebran la fiesta el 29 de julio. El día de la fiesta, Arviza es invadida por gentes que vienen a pasar unas horas de asueto en la montaña. Las viviendas van siendo remozadas. El agua abunda, la Naturaleza fue pródiga en este lugar, situado entre La Umbría y La Solana de Santurde. |
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Valle arriba, llegamos a la aldea de Tondeluna, habitada por jóvenes que han vuelto de la ciudad al campo. Unos tres kilómetros de ascensión por el camino carretil, estrecho y terrible. Por fin, la aldea de Tondeluna, en lo alto de valle. Helechos y saúcos. Viven desde hace unos años dedicados al rebaño de cabras, a los conejos y a las gallinas y a la huerta. Elaboran quesos con la leche de las cabras. Compraron una casa por cien mil pesetas, además de una finca de quince celemines. Hace unos veranos construyeron un corral para las cabras. La vivienda ha sido remozada y adornada. Han vuelto a la vida libre, al campo y al estudio de la botánica y otros aspectos de la vida rural. En invierno prácticamente se autoabastecen. Hacen en la cocina de leña el pan. Tondeluna, con nombre tan poético, ha vuelto a ser habitada. En las ventanas de la casa han colgado guindillas y pimientos. Viven lejos de una civilización no tan convincente. Los inviernos son duros, pero son felices. Con los de Arviza mantienen excelentes relaciones. Y cuando el buen tiempo, a Tondeluna suben familiares y amigos a visitar a estos eremitas de finales de siglo XX. |
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Hemos recorrido todas las aldeas de Ojacastro que, como un trazado programado, se encuentran en los valles que forman las torrenteras de las estribaciones de la Demanda en esta parte donde ya el Oja ha pasado la garganta de Ezcaray. |