(De la XXII Oración Poética Jerezana dedicada a la Hdad. de la Vera-Cruz y organizada por la Hdad. del Stmo. Cristo del Perdón. Jerez 1997)
....... Si todavía algunos dudan que hemos olvidado a nuestra madre probablemente no viven nuestra hermandad de sueños, porque os lo aseguro, sin ella no tendría sentido nuestra existencia.
Dicen que no te quiero
Y te llevo en la mente.
Eres clamor decente
Con el que rezo primero.
Suena el amor sincero
En mi pobre corazón.
Aun no encuentro la razón
De llorar en madrugada
Al encontrar la mirada
Repleta de la emoción.
Dicen que no te amo
Y la flor es mi regalo.
Eres la vela del palo
Que soplas por cada tramo.
Mis manos forman el ramo
De tu alma Inmaculada.
Diciembre aclama callada
Salves de gratitud,
Que brota con prontitud
Al celebrar tu llegada.
Dicen que te olvidé
Siendo el centro de mi vida.
Eres cuaresma vivida,
Protestación de mi fe.
A tu vera me acerqué
Para besarte la mano.
te acompañé siendo hermano
Mientras todos te veían
Y rezando se rendían
En solemne besamanos.
Dicen que te perdí
Y siempre estuve cantando.
Perdí loa voz pregonando
Que eras parte de mí.
Cada oración fue aquel sí,
Una salve a tu persona.
Mis versos fueron corona
Por cada rincón callado,
como regalo ilusionado.
Señora que me perdona.
Dicen que no te llevo
En el camino penitente.
Te recoges en mi mente
Cada madruga de nuevo.
Con mi cirio yo te elevo
De cariño consumado.
Todo Jerez ha notado
Que mi Perdón se pasea
Con su Reina que rodea
Mi corazón castigado.
Dicen que te arrincono
Y me muero en el trabajo.
Abro caminos y atajos
Para ofrecerte un trono.
Trabajamos en el tono
Por tu Ermita santa y Guía.
Serás la pura alegría
Que presidiendo ese altar
Es posada al caminar
De toda mi cofradía.
Estas en los adentros
De mi casa y mi familia.
Eres hambre de vigilia
Cuando salgo a tu encuentro.
En el caminar el centro,
La alegría y la esperanza.
Soñaré con la alianza
Cuando a mis hijos le diga,
Que tu manto les bendiga
Siendo el escudo y su lanza.
¡Que si que te quiero Señora!
¡Perpetuo Socorro mío!
¡Quiero gritar y porfio
hasta que salga la aurora!
Se acabará la demora
Y la espera tan callada.
Ya imagino madrugada
Cuando el Arroyo le rece
A ese palio tantas veces
Que en mi mente fue soñada.
¡Día a día rezaré!
Como siempre así lo hice.
Mis letanías lo dicen
Que por siempre te amaré.
Nunca en la vida dudaré
Porque siempre te he creído.
¡Quiero gritar convencido!
¡Perpetuo Socorro te espero!
¡Perpetuo Socorro te quiero!
Porque contigo he sufrido.
En el cielo despertó
La noticia y buena nueva.
Los rumores y sonidos
De la callada espera.
Ángeles de los confines
Se apresuran y vocean
Preguntan por los rincones
Desde el cielo hasta la tierra.
Algo viene pasando
Algo se ve y paladea.
Se bebe desde los aires
Se palpa con mucha fuerza.
Un vendaval de amor
Se recoge en la pureza
Ramos de la alegría
De una Ermita muy pequeña.
Desde el altar de sus rezos
Con la inocente cadencia
Lagrimas como rayos
Se revisten en la afrenta.
Y los Ángeles del amor
Ante omnipotente presencia
Reclaman al Dios bendito
Al Dios de su obediencia.
Señor mi Dios, aclaman
Los Ángeles con trompetas
Que se nos nubla la vista
Ante la enorme escena.
Que es lo que pasa en Jerez
Este día de grandeza
Este Diciembre humilde
Que ya huele a nochebuena
Y Dios con el saber bendito
Y su enorme sapiencia
Quiso calmar el terror
Quiso aplacar le demencia.
Silencio. Dijo el señor
Contadme la buena nueva
El manantial de alegría
Que del Arroyo se llena.
Manifestación de un querer
La virtud y la Realeza.
La inmaculada concepción
Del manto que le proteja.
La Asunción y afirmación
De ser la esclava, mientras
Su maternal amor
No le deja que se muera.
Decidme, Ángeles del cielo
Ahora que tanto suena
Vuestras voces proclamando
Dios te salves mañaneras.
Llamad al Ángel Gabriel
Aquel, el que en la Judea
Vivió este mismo milagro
Y logro hacerla mi Dueña.
Gabriel, Dijo el Señor
Cuéntame la belleza
Quien es esa Señora
Que en la Ermita se hace Reina.
Yo no lo sé Señor
Pero al entrar por su puerta
Me lleno de la misma gracia
Que de tu boca me besa.
Me dijo un si sincero
Una terrible sentencia
Hágase en mi Señor
Según tu palabra desea.
Con tanto y tanto cariño
Que mano en su pobreza
Yo entendí- dijo Gabriel
Bendita por siempre seas.
Y así se lo proclame
Bendita de gracias llena
Bendita entre las mujeres
Por el fruto que recreas.
Llamad también a Miguel
Dijo el Señor con presteza.
Que me cuente protector
Como Jerez quiere y reza.
Miguel- dijo el Señor
Tu que en Jerez eres pieza
De oraciones y pregones
De cánticos y de poemas.
¿ No son acaso deseos
o acaso son promesas
los rayos de luz bendita
que relucen esta fiesta. ?
Son deseos encontrados
Dijo Miguel, con voz tierna
Miles de gracias pasadas
Que en su bondad le premia.
Regalos de su hermandad
Por ser la madre primera
Que broto en su corazón
El calor de sus vivencias.
Y tu Rafael, que callas
Cuéntame lo que te tienta.
Que traes en tus adentros
De esta Reina que destella.
Yo solo traigo el cariño
De la Hermandad que le reza
Del Perdón de sus amores
De sus hijos y sus penas.
De no poder ofrecerle
Un trono que le sustenta
Por las calles de Jerez
En la madrugada eterna.
Doce varales de fe
Unos faroles que sean
Luz de candelaria
Faldones que siempre prendan.
Yo solo traigo cariño
Mucho querer que se vierta
Oración de su Socorro
Perpetua sumisión, fuerza.
Veinticinco años manando
Tomando calor en ella
Sintiéndonos mas sus hijos
En la corona que ostenta
No decid nada mas
Dijo Dios en tanta afrenta
Que más queréis saber
Si el milagro es su meta.
Perpetuo Socorro brilla
Del manantial de la tierra
De la alegría soberana
Del Perdón que la sustenta.
Así lo quiero yo sonó.
Dijo Dios así lo sea
La voluntad de sus hijos
Se rellene de certeza.
Sea el palio para la señora
De tanta y tanta pena
De la alegría divina
Del Jerez que así la quiera.
Ángeles llevad la noticia
El acontecer de buena nueva
La Señora del Socorro
Será por siempre la estrella
La estrella de este palio
Que se bordó en espera
De madrugas sagradas
En penitencias sinceras
Gritad a los cuatro vientos
cuatro camino es fiesta
De un trono para Maria
Perpetuo Socorro y Reina.
AUTOR: ENRIQUE GUILLÉN MORILLA