CONTRATO CON ESPAÑA

 

"¿Nación plural o Estado plurinacional? A este interrogante trascendental e inescapable deberemos dar cumplida respuesta los españoles en los años que vendrán. Mi única y modesta aspiración era enunciarlo sin circunloquios claudicantes ni eufemismos sedantes, porque siempre he sido un convencido de que si la claridad en el filósofo es cortesía, en el político es obligación moral".

 

ALEIX VIDAL QUADRAS ("La reinvención de España. Noviembre 1996)



I- VISTA AL NUEVO SIGLO

II- LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA

III- IDEAS Y PRINCIPIOS

IV- EL CONTRATO CON LAS PERSONAS

V- LA ESTRATEGIA

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I- VISTA AL NUEVO SIGLO

          "La tradición no se adquiere por herencia, hay que conquistarla con fatiga " T.S.ELIOT ("Tradition and the individual talent").

          Una generación nueva de hombres y mujeres (los nacidos entre la década de los cincuenta y los setenta) se enfrenta en el inicio de la plenitud de su vida con el reto del nuevo siglo que aporta, además, una zozobra añadida: la inauguración de un milenio, el tercero de la Era Cristiana. ¿Pero es realmente una novedad?, ¿va a ser distinto el ser humano?, ¿pueden la física o las matemáticas por sí mismas explicar la finalidad de la existencia? . Una mirada reflexiva a través de la Historia revela una respuesta negativa a la cuestión, a la vez que una continua necesidad de equilibrar los dos esfuerzos humanos - el físico y el metafísico - para llegar a encontrar una reflexión que permita el encuentro con la verdad. No estamos hechos del mismo material que las piedras, y nuestros problemas humanos, nuestras emociones y anhelos vitales, o la organización social y política, no se pueden estudiar con las operaciones que explican la composición química de las piedras. Tampoco la desaparición de una roca o la muerte de una estrella en el firmamento nos explican nuestra propia muerte, y esto sucede simplemente porque el ser humano es mucho más que una composición química. El hombre y la mujer han de aceptar su maravilloso y perecedero lugar en la naturaleza, pero para ello han de acertar a engarzar la pequeñez de su tiempo con lo eterno de su potencialidad. El ser humano aspira a su propia permanencia, y si el orden y la belleza del universo reclaman una mente Creadora, la felicidad y la ética exigen esa vocación trascendente, sublimadora de lo perecedero; el equipaje del ser humano no es solo su inteligencia, también lo compone su fe, y ordenando la inteligencia con la fe, aprenderá a encontrar el sentido de la vida, el orden del Universo y la inmortalidad trascendente de su espíritu. La terrible soledad del agnosticismo (literalmente " falta de conocimiento") no explica la nada ni la muerte. El siglo XXI no podrá ser la época del materialismo ni del colectivismo) fracasado en las espantosas experiencias vividas tras el telón de acero), sino el tiempo de la libertad y la fe. ¿El futuro? .... Ortega comentaba que la vida humana es un proyecto futurizo porque ha de ir haciéndose literalmente de forma continua, sin detenerse un segundo. El futuro es por tanto el propio presente.

II- LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA

          La realidad con la que el hombre se encuentra de manera radical es su propia vida, y los actos que definen el acontecer continuo de la vida son, de por sí, históricos. De ahí que la vida individual se convierta en historia (al narrar los acontecimientos que suceden en nuestra vida estamos haciendo historia), es lo que Ortega y Julián Marías denominan " razón histórica".

          Parece claro, por tanto, que si el conocimiento histórico resulta imprescindible para acceder a una mínima comprensión de la realidad (y para poder plantear con acierto un programa de futuro) uno de los métodos más perversos para anular este proceso consiste en la manipulación de la Historia, en el falseamiento sistemático de los hechos históricos con el objeto de provocar la oscuridad, el desconocimiento y la pérdida de las auténticas raíces. Por desgracia, la realidad de los últimos años en Occidente (agravado si cabe en el caso de España) ha detectado un importante movimiento en esta línea de olvido de la Historia , llegando en algunos casos límite a la denominada por Julián Marías " historia - ficción " ( y que ha llegado a enseñarse en programas oficiales de algunas Comunidades Autónomas ).           El hecho tiene consecuencias graves y responde a un modelo denominado " corrección política " que puede poner en peligro los mejores fundamentos de la cultura occidental. Como ha escrito Enrique de Diego en su interesante ensayo "Privatizar las mentes", la única posibilidad que el socialismo tiene de sobrevivir a su tremendo fracaso intelectual es el control de la llamada " inteligencia media " y de la "excepción cultural". Es decir, un gobierno socialista, sea el que fuere, ha de mantener bajo vigilancia (a ser posible presupuestaria) la educación de las nuevas generaciones y la oferta cultural. La pérdida de las Humanidades en los planes de enseñanza, el deterioro de la calidad educativa son en este sentido factores ligados a esta idea de arrancar al ser humano de su raíz, su tradición, su historia, convirtiéndole así en un ente casi abstracto, fácil de manipular y sin un horizonte claro en su perspectiva.

          Cualquier programa de futuro precisa de un riguroso examen de los datos previos a la situación que se va a analizar. Para enarbolar un proyecto es preciso construir antes la armadura de ese proyecto y saber cual es el horizonte al que se quiere encaminar, solo si se tiene un rumbo claro será posible obtener algún viento favorable.

         La Historia, narración de hechos y personas humanas al fin y al cabo, tiene secretos y misterios, pero con esfuerzo, dedicación y humildad pueden desvelarse los secretos e iluminarse los misterios. El conocimiento, la razón, el "logos", son los instrumentos humanos por excelencia. ¿Porqué no aplicarlos con valor, tenacidad y decisión?

III- IDEAS Y PRINCIPIOS

          La biografía intelectual de Occidente se inicia seguramente con el gran descubrimiento de Parménides: "Hay un ser específico de las cosas, y es su propio consistir". De este punto se puede generar toda una construcción de filosofía capaz de asumir lo grandes problemas de cada tiempo.

Russell Kirk ("The conservative movement", "Un programa para conservadores") encuentra una serie de derivaciones fundamentales del principio de Parménides. Todas ellas tienen óptima aplicación en el momento actual y constituyen espléndidas plataformas intelectuales para el siglo XXI que ya se inicia:

a- Creencia en que existen unas reglas naturales de inspiración divina, que en ultima instancia rigen la vida humana. Los problemas políticos son en no pocas ocasiones problemas éticos y morales.

b- Aprecio por la variedad y el misterio de la vida en sus múltiples alternativas en contraposición al igualitarismo absurdo de ciertos sistemas radicales.

c- Convicción de que la sociedad civilizada parte del principio de igualdad de oportunidades, pero sobre él requiere la participación, la búsqueda de la excelencia y la valoración del orden y las élites.

d- Fe en la libre iniciativa y desconfianza de las planificaciones sofisticadas (la llamada " arquitectura social") que se introducen de forma subrepticia en la vida y trata de controlar los movimientos más íntimos del ser humano. La proyección vital necesita el programa, pero la naturaleza humana y sus manifestaciones artísticas no pueden encorsetarse en los rígidos límites de una estructura cerrada.

e- El cambio imprescindible para la adecuación de las soluciones a los problemas reales (estar en expresión de Ortega a la " altura de los tiempos") se ejecuta habitualmente mediante la reforma, nunca con la ruptura violenta.

f- Realismo en el enfrentamiento con los problemas políticos, sociales y culturales. La realidad de las cosas es la medida para poder intentar su mejora.

¿Cuantas veces los llamados intelectuales no han seguido estos sabios consejos y se han embarcado en aventuras revolucionarias que han desembocado en catastróficos resultados que tal vez hubiesen podido ser evitados con un mínimo de reflexión y humildad? La recuperación de la misión del intelectual es una de las grandes tareas pendientes para el siglo XXI, y esta pasa por el esfuerzo, el realismo, la tolerancia en el error y la práctica de la excelencia, por muy incorrecto políticamente que pueda sonar a cuantos aún viven anclados en las ajadas visiones del más rancio de los " sesentayochismos".

El secreto del conservatismo reside, en suma, en saber conocer en cada tiempo lo que es permanente y lo que es mudable.

El compromiso del intelectual - el que lanza al debate las ideas, conceptos y principios que luego servirán al ejecutor de la política concreta - y del artista creador tiene poco que ver con la ganga propagandística que suele acompañar a tales términos (tantas veces desprestigiados en listas de firmas de apoyo a causas insalvables). Es la hora de romper ese falso" compromiso" para apostar por una auténtica misión que de cara al siglo XXI ha de residir en la libertad, la verdad y la esperanza. Y con la libertad la responsabilidad, como escribiera Cervantes en frase certera: "Y he de llevar mi libertad en peso sobre los propios hombros de mi gusto " .Eugenio D'Ors ("Principios de política de misión") recogía en hermoso lenguaje algunas de estas ideas clave que tal vez debieran ser repetidas y aprendidas y practicadas en la medida de lo posible por los altos cargos de los partidos políticos, sobre todo cuando poseen responsabilidades de gobierno:

- El espíritu debe redimir a la naturaleza. La cultura debe redimir a la nación.

- La condición óptima para la selección es la jerarquía mediante la excelencia y la igualdad de oportunidades.

- Cada hombre es un servidor. Cada servicio es una dignidad. Cada dignidad es un deber. Cada deber es una técnica.

- Todas las voces han de ser oídas.

- Toda misión ha de tener un carácter universal, no empequeñecedor, sino abierto al horizonte.

- No seguir la opinión pública, sino precederla.

- No servir a un señor que se pueda morir.

Ideas y principios de los que se deriva una filosofía política y un programa de actuación aplicable en todas las instancias territoriales y administrativas. Son las ideas previas que guían los programas políticos concretos, aquellos que se elaborarán en cada momento para dar respuesta a los problemas acuciantes de cada tiempo y lugar. Sin duda en ocasiones puede resultar difícil, pero el mérito del reto reside también en el valor y la decisión para intentar llevarlo a la práctica en el Estado, las Comunidades Autónomas o la Administración Local.

IV- EL CONTRATO CON LAS PERSONAS

          La novedad es un concepto difícil en el pensamiento político ya que existen muchas posibilidades de que cualquier idea que asome al debate intelectual haya sido estudiada por alguien en algunas partes. No obstante, lo que siempre resulta diverso es la aplicación práctica, ya que ésta depende en buena medida de las personas, y cada vida humana es única e irrepetible; por ello cada puesta en práctica, cada ejecución, habrá de depender en buena medida de las personas concretas.

           Hemos insistido en que la principal característica de una nueva filosofía política, merecedora de tal nombre, es el realismo y la autenticidad. Lo real sirve para enfrentarse a la verdad y a los problemas palpables que preocupan a los ciudadanos. Lo auténtico es un requisito imprescindible para la solidez de cualquier edificio humano que aspire a la permanencia.

          Uno de las características de muchos políticos contemporáneos es un cierto desdén por las ideas, tal vez a causa del desprestigio de muchas de ellas (habría que señalar que las ideologías, en afortunada expresión de Gonzalo Fernández de la Mora, son las que se han desprestigiado como degeneración de las ideas) o por el espectáculo de una concepción de la política como un mero ejercicio de poder, sin metas ni ideales más allá de la propia perpetuación. Y la consecuencia ineludible y necesaria de todo ello es la mediocridad, el cansancio, la falta de participación popular y la pereza mental.

          El pensamiento político del siglo XXI tiene por fuerza que acercarse a las personas reales , a sus sentimientos humanos y a sus problemas diarios , pero no puede dejar de lado al menos una brizna de poesía sugestiva que combine la técnica con la esperanza, el esfuerzo con el sacrificio.

          No es conveniente perder de vista que en un sistema digno y con ansia de perdurar, lo más importante es el factor humano, algo que debe ser tenido en cuenta por el experto, el técnico o el político profesional que en la soledad y aislamiento teórico de un gabinete dibuja un programa de actuaciones.

La clave estriba en una existencia de un norte y de un criterio (como expresara Jaime Balmes), que sirva como referente moral para las acciones concretas, de lo contrario no existiría más que una mera ética de situación,(característica típica y común del socialismo) que con frecuencia no opera sino como un eufemismo para ocultar la ley del más fuerte .Sin proyecto y sin ideas no queda en la acción política más que la ambición descarnada de poder . Los grupos en la oposición quieren el cambio y parecen " revolucionarios e inconformistas", pero cuando se accede al poder, a veces esos grupos se vuelven " conservadores " (nada que ver con la auténtica idea del pensamiento conservador) ya que su principal objetivo es la conservación de ese poder que con tanto esfuerzo y dificultad se ha obtenido.

          La imprescindible regeneración de la vida política española (sobre todo después del período decadente que va de 1982 a 1996) requiere la vuelta a las ideas y a los valores, recuperando así el auténtico sentido de la participación, la confianza y la democracia real.

La escuela de la " elección pública " (public choice) en Estados Unidos, desarrollada por James Buchanan y Gordon Tullock, ha puesto el acento en la recuperación del sentido de la política como compromiso con el ciudadano. De ahí ha nacido la apasionante idea del programa político como un Contrato entre el que aspira a gobernar y el elector que deposita su confianza para que se ejecute en la medida de lo posible (desterrando para siempre los comentarios de algún socialista ilustre que confesaba que los programas se hacían para incumplirlos).

          En Estados Unidos, el llamado Contrato con América ha convulsionado la escena política y está en vías de producir una importante serie de mejoras en la relación del político con su elector, sobre todo en lo que tiene de fomento de la participación y la responsabilidad.

En España, Jose María Aznar, Presidente del Gobierno desde 1996 ha puesto gran énfasis en la concepción del programa como contrato que se someterá a examen al final de cada legislatura para comprobar el grado de cumplimiento del mismo. Programa no de intenciones sino de obligaciones para el gobernante, es decir, se concibe el contrato no como un nombre literario, sino que se trata de asemejarle lo máximo posible a lo que el contrato es en el campo del Derecho: un documento con obligaciones y compromisos que deben cumplirse con rigor, eficacia y exactitud.

          ¿Cuales podrían ser algunos de los puntos de partida de ese esbozo de Contrato con España para afrontar con garantías de éxito el nuevo milenio?

El punto de partida, naturalmente, es la apuesta decidida por un proyecto común para los españoles, que es compatible con las diferencias regionales y que ha de tener en cuenta la singular proyección internacional que nos corresponde: la Unión Europea e Hispanoamérica.

1- Responsabilidad Fiscal. Corresponsabilidad de todos aquellos entes que exijan y obtengan mayor financiación para ejercer más competencias.

2- Reducción de la burocracia. El principio de eficacia no es una declaración de intenciones, sino un objetivo insoslayable.

3- Reforma de la Justicia. Adaptación de lo que en Estados unidos se ha denominado " ley de reformas legales de sentido común: costas para quien pierda, límites razonables a los daños punibles, reforma de las leyes sobre responsabilidad para detener la marea de litigios".

4- Reforma de la Ley Electoral, incluyendo una completa revisión - consensuada, naturalmente - de la financiación de partidos políticos y sindicatos.

5- Reforma de la Educación: Cultura integral. Desarrollo de la enseñanza de las Humanidades. Limitación del poder del Estado en la dirección educativa que ha de corresponder en primer término a la propia sociedad y a la familia.

6- Principio de subsidiariedad: "Lo que pueda hacer la familia no lo hará la escuela y lo que pueda hacer la escuela no lo hará el Estado". Lo que pueda hacer la empresa privada no lo hará la empresa pública. Lo que pueda hacer el municipio no lo hará la región y lo que pueda hacer la región no lo hará el gobierno central de la nación. Y así en todos los órdenes de la actividad humana, para que haya tanta sociedad como sea posible y tanto Estado como sea necesario".

7- Desarrollo sostenible: se trata de armonizar en las políticas concretas el imprescindible desarrollo económico con la conservación del medio y con la integración del hombre en su entorno físico y cultural. Se pretende de este modo el equilibrio entre el bienestar económico y la protección del ambiente y el entorno, el paisaje y la empresa, el árbol y el libro; los primeros constituyen la estructura empírica de la vida humana, aquello con lo que contamos, los segundos simbolizan la estructura analítica, la acción del intelecto y del espíritu. ¿Cómo oponer unas acciones a las otras si ambas son imprescindibles?

8- Compromiso con la verdad, frente a la demagogia, la falsedad y la mentira: destierro intelectual del gobernante que engaña.

9- Despertar al adormecimiento de las masas, presas de la plaga del pensamiento políticamente correcto, enseñando a cada uno a pensar y decidir por sí mismo.

10- Renovación de las aspiraciones espirituales del ser humano, rescatándolo así de la profunda deshumanización a la que se ve sometido por el "progresismo" y la "izquierda intelectual" .

11- Apuesta decidida por las nuevas tecnologías como medio para el desarrollo del nivel de vida, pero siempre dentro de una integración cultural profunda, inmersa en el sentido de la tradición y los valores positivos.

Estas ideas genéricas - y otras similares que pudieran añadirse - constituyen la plataforma básica, el criterio sobre el cual se construirá el programa concreto, el contrato específico para la legislatura donde se deben describir los proyectos y compromisos que la alternativa de gobierno ofrece al ciudadano: política internacional, defensa de la vida , infraestructuras, equipamientos, urbanismo, servicios sociales, promoción de la creación de empleo , defensa, vivienda, sanidad, enseñanza....

Todo ello en el marco de un Contrato que puede ser con España, o con una Comunidad Autónoma, o con un municipio concreto, pero que ante todo, es un contrato con las personas que viven y trabajan , con seres humanos reales que requieren soluciones tangibles y que se cuente con ellos para resolverlas .

V- ESTRATEGIA

          El pensamiento político requiere un marco de viabilidad práctica para que sus propuestas no se queden en el campo de la teoría filosófica (que es, por supuesto, importante,) sino que bajen al campo de la realidad.

El espacio de actuación de una Plataforma Conservadora en España no se limita a la actuación política, sino que debe abarcar , como grupo de presión, todas y cada una de las facetas de la vida social :- cultura : Desde hace medio siglo, la dirección de las corrientes culturales se halla en poder de la izquierda . Urge la coordinación de todas aquellas iniciativas y actuaciones de idea conservadora que se muevan en los campos de las artes y las letras, los medios de comunicación, el cine y la realidad virtual de Internet. No se trata de unificar (la tradición conservadora se basa, precisamente en la distinción y la variedad) pero sí de coordinar esfuerzos en aras de lograr un objetivo común: la capacidad de influir.- sociedad: asociaciones culturales, universitarias, servicios sociales, laborales. Independencia de actuación de cada una de ellas, pero con la sensación de pertenecer a una idea común, a una plataforma para el conservatismo. - política: La actual situación política española impide de plano la creación y supervivencia de partidos políticos diferentes a los ya consolidados. Haría falta una gigantesca suma de millones de pesetas para que esta situación quebrase, millones que además actúe solo podrían salir de bolsillos privados. Por tanto, la aparición de partidos nuevos supone no sólo una pérdida de tiempo y energía, sino un factor negativo ya que al dividirse el voto conservador, se favorece siempre el fortalecimiento de las posiciones socialistas. Es decir, se logra el efecto contrario.

Resulta imprescindible que, siguiendo el modelo norteamericano, las tendencias y posiciones conservadoras se coordinen en plataformas y grupos de presión para actuar desde dentro del partido político que en cada momento sea mayoritario dentro del espectro polifacético de centro-derecha o derecha. En España, es evidente, que nos referimos al Partido Popular.

Los grupos culturales e intelectuales de izquierda, así como los sindicatos de clase, presionan en el PSOE para obtener programas concretos, propuestas determinadas. Este hecho produce el efecto óptico de que España es un lugar donde todas las tendencias sociales en movimiento son de izquierdas, de tal característica se derivan dos efectos perversos:- la legitimación del discurso progresista y de izquierdas. - la retirada del discurso conservador en el seno del propio Partido Popular que ha de refugiarse en el ambiguo " centro " para no resultar especialmente molesto a ese "establishment" cultural que se presume de izquierdas . ¿Donde está la presión conservadora de grupos intelectuales, culturales, sociales, laborales? Es preciso articularla para lograr el doble efecto deseado:

a- Demostrar que la sociedad española en movimiento es plural y no solo progresista u de izquierdas.

b- presionar al Partido Popular para que sea consciente de que su base y su estructura es, asimismo, conservadora ( y que este conservatismo renovado es digno de ser defendido y proclamado ) .

¿Cómo participar?: Cada uno en su ámbito; las asociaciones presionando y aportando alternativas concretas y viables que pueden ir dirigidas a dirigentes políticos y - mejor aún - a diputados nacionales, diputados autonómicos, altos cargos de las autonomías, alcaldes o tenientes de alcalde de los ayuntamientos. Los resultados podrían ser sorprendentes y muy positivos

También, naturalmente, participando en el interior de ese partido (el PP en este caso) para participar en su toma de decisiones o en su selección de candidatos o de altos cargos .¿Qué sucedería si los grupos culturales y de presión solicitaran con fuerza y razón el nombramiento de determinadas personas para los altos cargos que ahora nombra la estructura del partido sin contar con la opinión del votante o del militante?.

La sociedad, mejor dicho, los individuos que forman parte activa de esa sociedad han de ser la vanguardia de los políticos, no se puede esperar que un partido político se convierta en vanguardia y arrastre a las masas, esto sólo sucede en casos contados y cuando se cuenta con una personalidad excepcional al frente de ese partido.

 

Fernando Alonso Barahona.