El timo de la bruja de blair:




          Narraba un famoso cuento infantil la odisea de un rey que desfilaba casi sin ropa por las calles de su reino en tanto que cortesanos y público alababan la excelencia de su traje. Hubo de ser un niño ingenuo e inocente el que exclamara: "pero si el rey va desnudo".

          Gran mérito supone, sin duda, hacer creer a mucha gente - de todo país y condición - que "El proyecto de la bruja de Blair " es una película “innovadora”,"original" y "antesala del futuro". Tal vez más de un espectador, quien sabe si muchos, se hayan quedado asombrados al contemplar unas burdas imágenes de video casero, una historia absurda en la que apenas se ve (incluso hay fundidos en negro larguísimos) y tan solo se oyen gritos de presunto susto.

          Los autores de la bruja de Blair merecen admiración por su magistral campaña de relaciones públicas, por vender un producto inexistente y hacer creer a muchos lo contrario (incluidos los críticos de cine convencionales).

           Sugiero que en la segunda parte de la película no rueden nada, utilicen el negro profundo para todo el metraje y que el argumento se desarrolle en una grabación de sonido. No faltará quien alabe " el gran hallazgo estético de una película sin imagen.