Escudo de la Hermandad del Santo Crucifijo de la SaludLA SALUD.

PONTIFICIA, ANTIGUA Y VENERABLE HERMANDAD DEL SANTISIMO SACRAMENTO Y COFRADIA DE NAZARENOS DEL SANTO CRUCIFIJO DE LA SALUD Y MARIA SANTISIMA DE LA ENCARNACION. Dos pasos.



Templo: Iglesia Parroquial de San Miguel. Esta Iglesia es una de las joyas de la arquitectura local, constituyendo, junto a la de Santiago, el máximo exponente de la arquitectura extramuros de la ciudad.

La larga duración de su fábrica, que se prolongó durante el siglo XV hasta bien entrado el XVI, le permitirá incorporar las diferentes fases del gótico y elementos del nuevo estilo renaciente que se imponía on fuerza.

Durante siglos, el barrio de San Miguel fue poblado por lo más selecto de la sociedad jerezana y en este contexto se comprende la riqueza de la iglesia que ha sido denominada "el canto del cisne" de la arquitectura jerezana.

En su interior, presenta planta de salón, con tres naves, más alta la central y formando crucero.

El gótico, con magníficas aportaciones renacentistas y barrocos se enlazan y hermanan en este bello templo.

Hermanos y Nazarenos: Cuenta con unos 850 hermanos. Procesionan unos 320 nazarenos, de ellos unos 40 son hermanas.

Tiempo de paso de la cofradía: Unos 30 minutos.

Túnicas: Túnica de cola de 2´5 metros y antifaz en ruán negros y cinturón de esparto.

Escudo: Lo primero que nos desconcierta es ver el escudo que adorna la portada del Libro de Reglas y el que está bordado en la caída del dosel que sirve de fondo al Altar de Insignias. En los dos casos el escudo es un óvalo timbrado con un capelo episcopal (posible alusión a San Agustín, obispo de Hipona, y a la sede donde se fundó la primitiva Hermandad del Santo Crucifijo). El óvalo del Libro de Reglas está cortado; en la parte superior hay un crucifijo; en la inferior un corazón atravesado por dos flechas (el corazón con dos flechas es el escudo de los Agustinos). En el dosel, el óvalo está partido, o sea el Crucifijo está a la izquierda y el corazón a la derecha.
El techo del palio sabemos que lo bordó Juan Manuel Rodríguez Ojeda y que éste murió en el año 1930. En la gloria del techo de palio está bordado el escudo de la Hermandad. Ahora no hay un óvalo sino un blasón de contornos curvilíneos, así son los blasones suizos, y está dividido en cuatro cuarteles. En el primero y en el cuarto está la Cruz alada de San Miguel sobre un montículo. En el segundo y tercero, un corazón atravesado por dos flechas. El escudo está superado por dos alas extendidas y todo queda timbrado por un capelo que, aunque todo él está bordado con hilo de oro, sabemos que es de obispo porque tiene seis borlas (el capelo de los obispos es negro y las borlas tienen que ser de color verde).
En el año 1955 la Hermandad del Santo Crucifijo se fusionó con la Sacramental de la Parroquia y desde entonces la cofradía ostenta un nuevo escudo: Una cartela barroca y de poco desarrollo enmarca un blasón francés dividido en cuatro cuarteles y con escusón. En el primer cuartel y en el cuarto hay un cáliz alado y encima de él está una forma. En el segundo cuartel y en el tercero vemos el escudo que está en el techo del palio (el escudo del palio está dividido en cuatro cuarteles: En el primero y en el cuarto está la Cruz alada y en el segundo y tercer cuartel, el corazón atravesado por las dos flechas). Por lo tanto, el escudo actual tiene dos cálices, cuatro cruces aladas y cuatro corazones con flechas. Y hay más, por detras de la cartela asoma una cruz alada y sobre ella hay un cáliz que también tiene una forma. En total hay cinco cruces aladas, cuatro corazones con flecha y tres cálices. En el escusón hay una tiara y dos llaves. El escudo, al igual que el del palio está timbrado por un capelo episcopal.
Ahora bien, en el estandarte no caben escusas de ningún tipo. Y el escudo del estandarte tiene el capelo de color verde; luego es de arzobispo. Pero el capelo de los arzobispos tiene diez borlas y éste sólo tiene seis...

Color de los cirios: Tiniebla en el cortejo del Crucificado y blancos en el de Palio.

Iconografía: En el primer paso, Cristo Crucificado. En el segundo, Dolorosa bajo palio.

Santo Crucifijo de la SaludPaso de Misterio: El paso de Misterio venera la imagen del Santo Crucifijo de la Salud, obra magistral atribuida unánimemente a las gubias de José de Haert (discípulo predilecto de Martínez Montañés y denominado José de Arce), artista de la escuela montañesina nacido en los Países Bajos, pero afincado en Sevilla y Jerez. En Sevilla se encontraba trabajando desde 1636. Fue seguidor de Alonso Cano en el barroquismo acentuado en el modo de tratar los paños. Sus mejores obras las hizo para la Cartuja de Jerez, como el Apostolado allí existente. Un dato para atribuir esta imagen a dicho autor es su gran parecido con el Cristo de la Cartuja que documentalmente se sabe que pertenece a este autor.

También realizó los relieves de las calles laterales del retablo mayor de la parroquia de San Miguel de Jerez, así como cuatro figuras policromadas para el mismo retablo mayor, que fueron ideadas y comenzadas por Martínez Montañés.

En Jerez permaneció varios años, contrayendo matrimonio con Margarita Meneses en 1650. Es Arce un escultor importantísimo en el período de transición al barroco en la escuela sevillana. Fue de los pocos artistas en esta región que practicó un arte de raíces europeas, al estilo de Rubens. Antes de afincarse en Sevilla, parece que permaneció en Italia, donde vió el arte revolucionario de Bernini y ello parece transmitirse en el ímpetu de estirpe plenamente barroca que confiere a sus figuras, como observamos en el Santo Crucifijo de la Salud. Por su origen y probable afinidad estética, pensamos que Arce conoció la pintura de Rubens y se contagió del gusto por la exuberancia y derroche de formas dinámicas, a la vez que expresivas.

En Sevilla, se vinculó Arce al grupo de artistas jovenes y renovadores, Cano, los Rivas, el flamenco Legor e, incluso, Zurbarán, con el que trabajó en la Cartuja de Jerez. Se sospechan sus actividades de imaginero, más que conocerse documentalmente. En Jerez realizó el apostolado de la Cartuja, así como Martínez Montañés, que comenzó e ideo el retablo mayor de la parroquia de San Miguel, traspasó a Arce la terminación, realizando éste los relieves de las calles laterales así como cuatro figuras policromadas del mismo.

Dicho retablo había de rematarse por un Crucificado, siendo tal escultura, a nuestro entender, la que es, actualmente, imagen titular de la Cofradía, que radica en dicha parroquia. Es el Cristo de la Salud, relacionable, por tanto, con Arce, aunque algún sector crítico lo considera atribuible, con dudas, al imaginero del que estamos hablando. Otro sector de la doctrina ha estimado que es muy extraño que en el retablo de San Miguel no aparezca un Crucifijo en su remate, que es un elemento esencial en la celebración de la Eucaristía, expresando que debió seguir existiendo el Cristo exento en la viga, que sería el que, hoy en día, se encuentra: su autor, un imaginero llamado Ortega, de principios del siglo XVII.

El Crucifijo de la Salud es la imagen del Salvador que acaba de morir. Esta nota es visible por la leve rigidez de todos los miembros, así como por la posición colgante y encorvada, y la tensión de la musculatura del hombro, anunciando de esta manera el proceso postmortal. Es el prototipo del Cristo realista, lacerado y pendiente de la Cruz, tal como lo describe Isaías. Pero todo queda dulcificado por el influjo clásico que siempre ha caracterizado a la escultura andaluza. En la cabeza de este Cristo se concentra la emoción y la hondura de expresión que la escuela sevillana fue capaz de ofrecernos en el XVII. La cabeza del Cristo es realista pero apolínea, a pesar del pathos. Está muy herido, muy lacerado y pende de la Cruz cual lo haría un hombre, despojado de la divinidad. Esta característica se aprecia muy bien en la contraposición que ofrece el rostro con respecto al cuerpo. El rostro, de rasgos clásicos, sereno, como si estuviera dormido, refleja una profunda paz y una humilde resignación. Es un tipo de rostro clásico, donde destaca la finura de las facciones, talladas con insuperable perfección y belleza. Los cabellos sugieren el movimiento, como si estuviera agitado por el viento. La barba espesa acentúa la nota de rigidez cadavérica, pero sin restar belleza al rostro, sino más bien agudizándolo. Se ha dicho que en el torso, pese a las heridas y los chorros de sangre, expresa este Cristo la mayor prueba de su clasicismo. Pero, en nuestra opinión es en la anatomía donde mejor se revelan los rasgos barrocos de este imaginero, ya que aparecen con crudeza representados heridas y chorros de sangre. Las rodillas están destrozadas por las caídas con la Cruz a cuestas, consiguiendo el imaginero una gran riqueza plástica en estos detalles que mueven a compasión. Es en el cuerpo de este Crucificado donde se hace patente la exaltación, lo barroco, el movimiento y lo cruento del martirio. El cuello refleja la crispación de las venas, apareciendo la cabeza inclinada sobre el hombro derecho.

El paño de pureza es todo un prodigio en su composición. Es del tipo 1, se ciñe a la cintura y después de varias vueltas forma un lazo que tiene sus orígenes en los Cristos renacentistas y, como en ellos, el lazo está en la cadera derecha. Está sujeto por un lazo grande, como si estuviera agitado por el viento, lo que presta a este Cristo una silueta inconfundible a lo largo de su recorrido por las calles de Jerez. Típicamente barrocos son los tres clavos, por lo que los pies de la imagen aparecen traspasados por uno sólo. El costado de la talla aparece policromado, está abierto, tras haber recibido la lanzada. Las manos y los pies, taladrados, son de una exquisita finura y buen gusto.

Todavía se suscita la duda de si realmente este Crucificado de la Salud fue realizado pensando en que rematara el ático del retablo de la parroquia de San Miguel, o si fue pensado como escultura procesional, exenta, y con todas las características que conlleva la talle de este tipo.

Francisco Ruiz Rodríguez, que entre el pueblo se le conocía con el apodo de "Currito el Dorador", fue el realizador de las andas del paso del Cristo, modelo de clasicismo, tomando como modelo el paso del Cristo del Amor de Sevilla, que restauró este autor anteriormente. El paso se estrenó en la madrugada del Viernes Santo de 1945 y su autor no fue un artista pródigo en muchas más obras. Este paso dada su casi perfección cuenta con un pequeño problema, y es que está diseñado de tal manera que el paso, los candelabros y el Crucifijo son un solo volumen. Los puntos de luz, las flores y la encarnadura de la imagen son un sólo color con todos sus matices. Tiene cuatro cartelas policromadas, con motivos de la Pasión, una en el frontal, otra en la trasera y una en cada costado. Las dimensiones de sus andas son de 225 cms. de ancho por 378 de largo y 147 de alto.

Dos detalles hacen una referencia muy directa a este paso. Por una parte el esmero que demuestran los Hermanos de esta Cofradía en la conservación del dorado del mismo, cada Madrugada del Viernes Santo parece como si fueran estrenando dicho dorado. Asimismo resultó curioso que en este mismo paso, sin añadir ni quitar nada, procesionó la titular de la Hermandad, María Santísima de la Encarnación, en la Procesión de Minerva de 1988 con motivo del Año Santo Mariano; el conjunto resultó realmente magnífico.

Paso de Palio de Marma Santmsima de la EncarnacisnPaso de Palio: En el paso de palio se venera la imagen de María Santísima de la Encarnación. Es de candelero. Su autor fue el imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci, nacido en 1882 y muerto en 1967. Fue bendecida por el Cardenal Ilundain el 22 de septiembre de 1929. Un sector de la crítica se ha preguntado si la advocación que tiene es un recuerdo de Nuestra Señora del Socorro, cuya primera advocación era la Encarnación. También se ha apuntado si se trata de una sutileza teológica, recordándonos el paso de palio y de Misterio cómo se efectuó la Redención de la humanidad. El rostro es el de una Virgen joven idealizada, con manos finas y expresivas.

Esta talla de Dolorosa se encuentra inmersa en lo mejor de la producción imaginera de Castrillo Lastrucci, fechable por los años 20, en la que el artista se ambientó en la estética del expresionismo realista, figurando en los anales de la escultura como auténtico neobarroco.

Al igual que el paso de palio de Nuestra Señora de las Lágrimas, este paso que porta la imagen de María Santísima de la Encarnación está enclavado dentro de los llamados palios de cajón, siendo esta tipología la más antigua de los pasos de palio, aunque dicen los que entienden de esto, que no lo es del todo, ya que tiene unos pequeños remates en su parte inferior que, al no ser totalmente rectos, provoca que no lo sea netamente. El palio es de color burdeos bordado en oro, y tanto las caídas como el techo son de diseño y realización de Juan Manuel Rodríguez Ojeda. Se estrenó en la Semana Santa de 1931. Sin embargo, tuvo la desgracia de que cuando estaba bordando el manto, concretamente llevaba realizado parte de la cenefa, falleció. Por ello, los hermanos del Santo Crucifijo tuvieron que encargar la finalización del mismo a Guillermo Carrasquilla Rodríguez (lo hicieron por contrato con su mujer Doña Encarnación Perea el 4 de noviembre de 1940), concluyéndolo en 1943, quien asimismo, realizó una toca sobremanto realmente genial en 1942 por doce mil pesetas. El manto es de terciopelo rojo y está bordado sólo con hilos de oro. Las bellotas del palio no son las originales del palio sino que se pusieron posteriormente puesto que el diseño original no contemplaba que llevase bellotas ya que está inspirado en el antiguo palio que tenía la Hermandad de la Hiniesta sevillana y que se perdió en la Guerra Civil. La saya es bordada también por Carrasquilla en 1965.

La orfebrería en su conjunto fue ejecutada por Eduardo Seco y su sobrino, Manuel Seco Velasco, destacando de una manera especial los respiraderos, realizados en 1948, que poseen un gran empaque y originalidad. Tiene varales cincelados, obra de Eduardo Seco, que, con siete cartelas representativas de los colores de la Virgen, obras del sobrino, forman un conjunto vistoso. La imagen venera de este paso es la Virgen de la Merced, de bastante calidad artística, en la cual las cabezas de los ángeles son de marfil y la de la Virgen en madera oscura. Los varales fueron restaurados en 1998 en los talleres de los Hermanos Delgado de Sevilla.

El orfebre Fernando Marmolejo Camargo fue quien realizó la corona y firmó el contrato para su ejecución con la Hermandad en 1964, terminando su ejecución al año siguiente. En dicho contrato dice que se ha inspirado en modelos del siglo XVI y que tendrá cuantos requisitos sean necesarios por si un día se quiere coronar canónicamente a la Dolorosa. Los tres kilogramos de oro que se utilizarán en hacerla costarán 195.000 pesetas. La mano de obra, contando la Cruz de amatista y los doce querubines de marfil policromado que van en la ráfaga, la calcula en 95.000 pesetas. La candelería, estrenada en 1992, aunque realizada en 1990, ha sido realizada en los talleres de Manuel de los Ríos y posee 96 puntos de luz. La que poseía anteriormente fue realizada por el jerezano Rodríguez. Los candelabros de cola, del año 1949, tienen 20 puntos de luz.

En 1992 una cuadrilla de hermanos costaleros portó por primera vez a la imagen de María Santísima de la Encarnación.

Costaleros: Llevan ambos pasos 30 costaleros debajo. Son hermanos.

Capataces: Francisco Yesa Ruiz conducen el paso del Santo Crucifijo y José María González Alvarez el de Palio.

Hermano Mayor: Juan Medrano Reinoso.

Vestidor de la Stma.Virgen: José Fernando Barea Fernández.

Director de Cofradía: Francisco Toro de la Barrera.

Música: No lleva. Es de riguroso silencio.

Marchas procesionales dedicadas: No tiene dedicada marchas al ser de silencio.

Flores: Claveles rojos para el Crucificado y claveles blancos para el paso de Palio.

Estrenos 2001: Dos arcángeles (San Gabriel y San Rafael)  tallados y policromados, obra de Miguel Angel Segura. Iran entrevarales. Ropones de pertiguero confeccionados por las propias hermanas de la Cofradía. Cabezas de los faroles del simpecado, obras de Jesús Rodríguez, quedando pendiente para el próximo año las peanas de los mismos.

Estrenos 2000: Restauración, limpieza y reposición de algunas piezas del paso del Santo Crucifijo de la Salud. Cambia el recorrido para coger en el itinerario de vuelta por la Alameda Vieja, una vieja aspiración de esta Hermandad. Tiene en proyecto la rehabilitación de la Casa-Hermandad, restauración del manto de María Santísima de la Encarnación, restauración del paso del Santo Crucifijo y la realización del paso y templete para la custodia sacramental.

Insignias destacadas: Cruz de Guía, de plata de ley, labrada a martillo por Francisco Solís en 1869, tal y como evidencian las reiteradas marcas que punzonan la obra, recrea los esquemas decorativos de la Platería rococó explayando a lo largod e los cañones prismáticos de la cruz una profusa ornamentación de rocalla que constituye la recreación de este estilo en una fecha muy tardía. Se realizó para que en ella estuviese la imagen del Santo Crucifijo de la Salud, posteriormente la Hermandad realizó una cruz arbórea para el crucificado y esta cruz del Cristo pasó a ser Cruz de Guía, tras ser acortada en su altura (fue restaurada en 1998 por Antonio García Falla),  que está acompañada por cuatro faroles de guía. Cruz Parroquial, con manga barroca, acompañada de dos acólitos con ciriales. Libro de Reglas, de plata de ley. Los bordes de las tapas tienen una serie de molduras cinceladas; la primera es un bocel y está decorada con una guirnalda de hojas de acanto. De las esquinas salen unas macollas, también de hojas de acanto, y sólo dejan libre el espacio necesario para el escudo. El escudo es el primitivo, el del siglo XVI. Es una cartela cortada, en la parte superior hay un crucifijo; en la inferior, un corazón atravesado por dos flechas. La cartela lleva por timbre un capelo episcopal. El fondo es de terciopelo rojo, y se ve muy poco. Este libro se podría distinguir de otros por el penacho que está en la portada; unos lambrequines rodean el anagrama de Jesús. En la cofradía va acompañado de cuatro nazarenos con bocinas de plata con paños bordados con el antiguo escudo de la Hermandad. Senatus, bordado en oro sobre terciopelo morado. La vara del mismo está rematada por un águila de madera dorada. Estandarte sacramental, con un cáliz alado bordado en oro sobre terciopelo de color damasco rojo y rematado por la cruz alada de San Miguel, acompañado de cuatro nazarenos con palermos rojos. Estandarte de la Hermandad, con el escudo bordado en oro y sedas sobre terciopelo rojo.

Lleva cinco estandartes marianos en el segundo cuerpo de Cofradía:Estandarte Mater Ecclesiae, en terciopelo azul bordado en oro, que se hizo cuando Jerez pertenecía a la archidiócesis Hispalense, en el 1965, debido a lo cual tiene la imagen de busto bordada en oro y sedas de la Virgen de los Reyes, patrona de Sevilla, y estrenado al año siguiente. Estandarte de la Realeza de María, de terciopelo rojo con una gran corona real bordada en oro, con la leyenda "Beata Virgo Mater Regina", de 1958. Mediatrix, de tisú de plata bordado en oro y sedas, donde aparece la Anunciación a María, con la leyenda "Mediatrix omnium gratiarum", cuya asta se remata con un Calvario, del que es autor Sebastián Santos, de 1957. Banderín Asuncionista, de tisú de plata bordado en oro con un ánfora en donde están unas azucenas. En el remate del asta que lo porta se contempla una reproducción del monumento de la Asunción que está en la plaza del mismo nombre, obra del escultor Vasallo, de 1954. Este banderín hace referencia al dogma de que María subió a los cielos en cuerpo y alma proclamado por el papa Pío XII en 1950; Simpecado, de 1947, con diseño de Guillermo Carrasquilla, fue bordado por Encarnación Perea Guisado. Es de trazado a base de líneas, no basado en la hojarasca, como son los realizados basados a partir de los que realizara Rodríguez Ojeda. Lo acompaña una imagen de la Inmaculada, copia de otra conocida como "La Ciegecita" de Martínez Montañés de la catedral sevillana, realizada en relieve, en madera policromada, por Sebastián Santos en Sevilla. Fue estrenado en el año 1949.

Detrás del paso de palio, va el preste acompañado por sochantre, presidiendo la cofradía. Esta costumbre sólo la conservan actualmente, además, la hermandad de la Viga y la Lanzada.

En 1995 salieron los nazarenos del templo con el cirio encendido pero apoyándolo en el suelo y no lo levantaron hasta que el Santo Crucifijo no salió del mismo, momento en el cual uno de los servidores del paso se llegó a la Cruz de Guía y ya se lo iban transmitiendo al diputado de tramo. Lo mismo se hizo con el cortejo del palio.

Referencia histórica: Esta Cofradía se creó el 24 de marzo de 1573, Viernes Santo, según consta en el Capítulo tercero de sus primitivas reglas de fundación. En ellas se cita que fue fundada en el Monasterio de Santa María de Guía, de la Orden de San Agustín, extramuros de la ciudad, por el padre Prior fray Pedro Clavijo y Juan Martín de Ximena, mantero; siendo sus hermanos mayores, Juan Vázquez y Melchor García y mayordomo Antón Martín de Ortega, todos ellos manteros y como escribano Juan Millán Bohórquez. Al año siguiente se trasladó a la calle de Alquiladores, cerca del Arenal.

Fue aprobada el 31 de mayo de 1574, como consta en la famosa carta clasificatoria de Don Felipe Haro sobre el orden de salida de las Cofradías, ante las contínuas disputas entre ellas.

A los pocos años de su creación, se trasladó a la parroquia de San Miguel, donde ya se encontraba en 1590, como consta en la escritura del 26 de febrero del mismo año, ante Juan de Montesinos, siendo sus imágenes situadas en un altar colateral al retablo principal. Fue creada por el gremio de los manteros, aunque poco después se admitieron individuos de otras clases sociales, pero siempre de unas especiales condiciones y cualidades. Prueba de estas condiciones especiales, propias de la mentalidad del siglo XVI, es que se prohibía la entrada a los negros y mulatos como mencionan sus Reglas en el capítulo XI. Así como también el comportamiento de sus hermanos, que en el caso de no ser correcto acarrearía el destierro de ellos, como así lo prueban sus normas en su capítulo VII.

También es destacable el capítulo XIII de sus primitivas Reglas, ya que en él se cita que su recorrido penitencial comenzaba a las diez de la noche, desde la Iglesia del Monasterio de Santa María de Guía a San Salvador, Santo Domingo, San Juan de Letrán, Santiago y a Nuestra Señora de Gracia por la calle de Francos y por la Carpintería se volvía al Monasterio, tomando parte del Sábado en la estación. Como es de suponer, su recorrido se iniciaba el Viernes Santo. En cuanto al recorrido se establecen numerosas reglas donde se acentúa el carácter y la compostura que debían llevar sus hermanos en la estación penitencial y las consecuencias del desacato de estas normas.

Su primitivo cortejo realizaba estación de penitencia con las imágenes del Santo Crucifijo, Santa María de la Encarnación y San Pedro Apóstol. Sus primitivos cofrades o hermanos de luz llevaban la vestimenta prieta, que han heredado los hermanos actuales, con el escudo y el capelo. Así también los hermanos de sangre portaban vestimenta de color blanco, con el escudo y el clásico cinturón de San Agustín. Esta vestimenta blanca era usada por muchas de las por entonces cofradías de la ciudad. También es preciso dejar claro los conceptos "hermanos de luz" que era aquel que portaba antorchas o ceras y "hermano de sangre" los que más propiamente iban realizando actos penitenciales o portando cruces.

Se tienen noticias de las fiestas anuales que celebraban, con solemnes triduos, con sermones al Santo Crucifijo, después de las fiestas a la Santa Cruz en el mes de mayo. Se establecía la obligación de asistencia por parte de los hermanos a los actos de la festividad de San Nicolás Tolentino, a la bendición de los panecillos que se celebraba en el Monasterio. Esta celebración de la festividad del célebre santo da indicios para creer que su devoción estaría dedicada como Patrón o cotitular.

Desde su creación se puede observar su íntima labor con la Congregación de Agustinos, por ello en sus primitivas Reglas se reconocían tres cabezas: la del prior del Monasterio y la de los hermanos elegidos por los votos de sus componentes. La Hermandad realizaba cuatro reuniones de Cabildo en el año: el Domingo de Ramos, para tratar todo lo relacionado con la próxima salida procesional; el día de Pascua del Espíritu Santo, para dar cuenta de los haberes; el día de Nuestra Señora de Agosto, y el segundo día de la Pascua de Navidad. En su primitiva normativa se desarrollaba este amplio tema de las reuniones de Cabildo y de los deberes de sus componentes. Así como también se imponía a los hermanos la asistencia de todos los primeros domingos de cada mes a la Santa Misa en la sede canónica.

Entre 1641 y 1650 se data la imagen del Santo Crucifijo de la Salud que se venera en la actualidad, por tanto anteriormente se daba culto a otra imagen de Cristo Crucificado, de la cual no se tienen datos.

La labor de la Cofradía se extiende a través de los años, hasta que en 1818 es aprobada su salida procesional por un bando de un corregidor de Jerez, en el día de Viernes Santo a las tres de la madrugada desde la parroquia de San Miguel.

En el siglo XX decayó, hasta el punto de pasar casi desapercibida. Un articulo del Diario de Jerez del día 5 de marzo de 1929, dice: "Un grupo de personas piadosas, congregantes, denominados los Luises, se congregaron en el mes de julio del pasado año, en la Iglesia de San Miguel, presididos por El Santo Crucifijo de la Salud en su anterior paso, en la actualidad el del Cristo de la VigaD.Juan Ortiz Zamudio, para reorganizar la Antigua Hermandad del Santo Crucifijo de la Salud y Nuestra Señora de la Encarnación. El cardenal D.Eustaquio Ilundain había accedido a su reorganización y aprobado sus Estatutos y en la próxima Semana Santa saldrán más de 350 cofrades con la túnica de ruán negro y se estaban constituyendo en aquel momento los dos pasos: El del Cristo, realizado por artistas jerezanos, en los talleres de carpintería de Pedro Domecq y Cía., y el de la Virgen, que llevaría una magnífica peana de plata y luciría palio, manto y zalla, bordados en una acreditada casa de Sevilla". Antes de la aprobación de los Estatutos, firmados por el Cardenal el día 6 de marzo de 1929, se celebró el primer Quinario de Reglas, los días 27 y 28 de febrero y 1, 2 y 3 de marzo, y que fue predicado por el capellán de la Armada D.José Llauradó Piñol. La primera Función Principal de Instituto se celebró el domingo 3 de marzo de 1929, a las 11 de la mañana. El 29 de marzo de 1929, realizó su primera salida tras la reorganización. En el libro de actas de la Hermandad, se reseña la primera Junta General tras la reorganización, celebrada el lunes 1 de abril de 1929, y se señalan los nombres de los componentes de la comisión reorganizadora: Hermano Mayor, D.Juan de Mata López de Meneses; Teniente de Hermano Mayor: Sr. Marqués de Domecq; Mayordomo: D. José Ruiz Crespo; Secretario: D.José de la Riva y Romero de Paso de Palio de Marma Santmsima de la Encarnacisn por la Plaza ArenalAragón; Vocales: D.Severo Daza, D.Julián Ramos Catalina, D.Juan Fernández Prieto, D.Diego Zuleta, D.Manuel Díaz Delgado, D.Salvador Martel y D.José Peña Ramírez.

El 22 de septiembre de 1929, el Cardenal Ilundain bendijo la nueva Dolorosa realizada por D.Antonio Castillo Lastrucci.

El día 25 de diciembre de 1955, fiesta de la Natividad del Señor, el entonces cura párroco Dr.D.Rafael Rodríguez González, comunicó a la Hermandad su decisión de unir la Hermandad del Santo Crucifijo de la Salud con la Sacramental de la Parroquia. Fueron aprobadas nuevas Reglas en las que constaban la fusión de las dos hermandades el 5 de octubre de 1956. Desde este año la Hermandad resultante celebra aparte de sus cultos penitenciales, solemnísimos cultos Eucarísticos culminados con la procesión de corpus por las calles de la feligresía de San Miguel.

En el año 1984 se constituyó una cuadrilla de hermanos costaleros para sacar la imagen del Santo Crucifijo. En 1992 fue portado el paso de Palio por hermanos costaleros por primera vez.

En 1998, se procedió a la restauración de los varales del paso de palio realizado en el taller sevillano de los Hermanos Delgado, y de la Cruz de Guía restaurada por Antonio García Falla. En 1999 se realizó el plateado de diversas piezas de orfebrería y la realización de la Casa-Hermandad.

Recientemente, el 15 de diciembre de 2000 celebró un nuevo cabildo de elecciones, en que fue nombrado nuevo Hermano Mayor en la persona de D.Juan Medrano Reinoso, sustituyendo a D. Luis Cruz de Sola.

Observaciones: La salida no se la puede perder. Es, prácticamente, de carácter obligatorio... pero si no está dispuesto a permanecer en silencio más vale que no vaya pues rompería su principal encanto.

Ha realizado un cambio total de la recogida buscando mayor recogimiento. Esta cofradía está considerada la expresión máxima del silencio "de negro".

Dirección:
Hermandad Sacramental del Santo Crucifijo de la Salud
Plaza de San Miguel, 17
Jerez de la Frontera (Cádiz)
Teléfono: 956349643

Nuevo Horario (2001):

Salida del Templo: 02,00

Santo Domingo Cruz: 03,30

Santo Domingo Ultimo paso: 04,00

Presidencia Cruz: 04,40

Presidencia Ultimo paso: 05,10

Catedral Cruz: 05,10

Catedral Ultimo paso: 05,40

Fuera Catedral Cruz: 05,20

Fuera Catedral Ultimo paso: 05,50

Entrada Cruz: 06,30

Entrada Ultimo paso: 07,00

Nuevo Itinerario (2001): Plaza San Miguel, Barja, Antón Daza, Pedro Alonso, Corredera, Plaza Arenal, Consistorio, Conde Cañete del Pinar, Plaza Plateros, Tornería, Plaza Rafael Rivero, Puertas de Sevilla, CARRERA OFICIAL, Plaza de la Encarnación, De la Rosa, Manuel María González, Alameda Vieja, Puerto, Agustinos, Rodrigo de León, Cruz de la Palma, Vicario, Santa Clara, Plaza San Miguel.

Antiguo Horario (2000):

Salida del Templo: 02,00

Rotonda Cruz: 03,15

Rotonda Ultimo paso: 03,45

Presidencia Cruz: 04,10

Presidencia Ultimo paso: 04,40

Catedral Cruz: 04,40

Catedral Ultimo paso: 05,10

Fuera Catedral Cruz: 04,50

Fuera Catedral Ultimo paso: 05,20

Entrada Cruz: 06,10

Entrada Ultimo paso: 06,45

Antiguo Itinerario (2000): Plaza San Miguel, Barja, Antón Daza, Pedro Alonso, Corredera, Plaza Esteve, Santa María, Honda, Larga, CARRERA OFICIAL, Plaza de la Encarnación, De la Rosa, Manuel María González, Alameda Vieja, Puerto, Agustinos, Rodrigo de León, Cruz de la Palma, Vicario, Santa Clara, Plaza San Miguel.


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