Escudo de la Hermandad del PerdsnEL PERDON.

HERMANDAD Y COFRADIA DE NAZARENOS DEL SANTISIMO CRISTO DEL PERDON Y MARIA SANTISIMA DEL PERPETUO SOCORRO Y SAN JOSE OBRERO. Un paso.



Templo:  Desde 1998 hace estación de penitencia desde la Ermita de Guía.

Hermanos y Nazarenos: Tiene unos 400 hermanos de los que procesionan unos 150 nazarenos.

Tiempo de paso de la cofradía: Unos 20 minutos.

Túnicas: Túnica y antifaz de color azul marino y cinturón de esparto. Sobre el antifaz el escudo de la Hermandad,

Escudo: Representa éste a las tres cruces en el Monte Calvario y sobre ellas la mano de un sacerdote en el momento de absolver; todo rodeado por la corona de espinas.

Color de los cirios: Tiniebla.

Iconografía: En el único paso, Cristo Crucificado.

Santmsimo Cristo del Perdsn a la salida de la CatedralPaso de Misterio: La talla de este Crucificado es la efigie más moderna que procesiona en la Semana Santa jerezana. Fue realizada por el imaginero jerezano Francisco Pinto Berraquero en 1966. Este artista nació en nuestra ciudad en 1924, haciendo sus estudios en las Escuelas Superiores de Sevilla y Madrid, terminando el profesorado en 1950.

Se ha dicho que no se sabe si los hermanos de la Cofradía conocían el contrato que se suscribió, siglos antes, para realizar el Cristo de los Cálices, pero que a Pinto le dijeron lo mismo que, en su día, Vázquez de Leca le dijo a Montañés: Querían una imagen del Salvador, de tamaño natural, clavado en la Cruz, todavía vivo, con los ojos bien abiertos, mirando al penitente que se postre a sus pies, escuchando y perdonando los pecados. No se habló de estilo. Los hermanos querían que, una vez terminada la obra, nunca pudiera parecer una imagen del pasado que ellos habían hecho titular de la Cofradía. El mundo cofradiero está acostumbrado a las imágenes del siglo XVII y XVIII e, incluso hoy, son muchos los que reconocen el valor artístico del Cristo de la Viga y no pasan de ahí. Desde luego, la talla del Cristo del Perdón, encargada y realizada con criterios muy personales, causó gran impacto en Jerez. A la hora de hacer este Cristo, Pinto no pretendió ajustarse a una realidad histórica. Por ello, en la talla, se observa la imagen de un adolescente barbilampiño. Es una concepción absolutamente libre del tema de la Redención y, evidentemente, no se adapta a los Evangelios, porque nunca pretendió adaptarse a dichos textos. Nos llama la atención la corona de espinas que ciñe la frente y que, con marcadísimas aristas y punzones, corta, a modo de casquete, las sienes del Cristo. Significativo es también el hilillo de sangre que cae de la comisura del labio derecho, detalle éste que no encontramos en ningún otro Crucificado jerezano. Se ha dicho de este Cristo que es una Majestad románica, por lo que, aún crucificado, sigue, ante todo, siendo Dios, y ni la muerte le puede afectar, por lo que se olvida de su dolor y mira con afecto y compasión a los mortales que se postran a sus pies. No compartimos la teoría que ve en este Cristo a la antigua Majestad románica. Basta, en este sentido, contemplar el paño de pureza que ciñe sus caderas, reducido al mínimo, elemento éste que el arte románico desconoció, ya que a los Crucificados se les vestía con una túnica larga, que llegaba hasta los pies y que, con el Gótico, se fue acortando progresivamente. Tampoco el rostro del Cristo responde a los criterios románicos, pues se les efigiaba incruentos y concebidos sólamente desde un punto de vista divino. No así en el Cristo del Perdón, el cual aparece con un gesto de resignado y sufriente dolor, que responde, a nuestro entender, a otros postulados. Creemos que el Cristo tiene una fuerte inspiración en las representaciones paleocristianas que configuraban a Jesús como un adolescente, imberbe, idealizando el contenido puramente pasionista que, en realidad, habría debido tener. Es, por tanto, la representación, no de un dios joven, sino de un hombre joven, con algunos atributos o significaciones propias de su divinidad, como puede ser la serenidad que irradia el rostro. A partir del siglo VI, a Cristo se le empezó a representar con barba larga y cabellera espesa. De ahí que nos encontremos ante una iconografía que rememora, quizás sin buscarlo, el pasado remotísimo de los primitivos cristianos. Siendo la talla más moderna de Jerez, responde, paradójicamente, a unos postulados que, cronológicamente, son muchos más antiguos que los que aparecen en el antiquísimo Cristo de la Viga. Ver procesionar a este Cristo no deja de ser llamativo, sobre todo para los andaluces, tan apegados a las tallas barrocas y neobarrocas. En el año 1973, para la primera salida procesional, a la imagen se le cambió la cruz plana por otra ochavada, manteniendo en los extremos los mismos cortes a la berenjena; y la corona, que era de hierro originalmente, por otra hecha con ramas de acacia, o sea, de espinas de verdad.

El 12 de Febrero de 1967 fue bendecida la imagen a las 7,30 de la mañana; en el mismo año salió en Via-Crucis por las calles de la Barriada de la Plata.

A la imagen del Cristo se le modificó la corona de espinas, la cruz que lo sustenta, que en la actualidad es arbórea, y el rótulo del INRI, de estilo clásico, conteniendo la tablilla la inscripción en latín, griego y hebreo. Todo ello con motivo de su traslado a nuevas andas procesionales en 1992. La nueva cruz es obra del sevillano Francisco Bailac González.

En el antiguo paso de Misterio aparecía también la Virgen del Perpetuo Socorro, titular de la Cofradía, que es de autor anónimo y en 1975 fue retocada por Manuel Bonat y posteriormente por José Guerra Carretero, en 1979. Está realizada en terracota. Esta Dolorosa tiene una historia interesante. La Colegiata jerezana fue elevada a Catedral en 1980. Repetto Betes, deán de la misma, preocupado por el tesoro artístico del templo, encontró la primitiva Dolorosa de la Hermandad de la Flagelación, ofreciendo a la Cofradía del Perdón la imagen, la cual fue trasladada a la Parroquia de Santa Ana, procesionalmente, el 8 de diciembre de 1975, tras el retoque de Manuel Bonat. Las manos fueron donadas por la Hermandad de las Tres Caídas. Es una Dolorosa de características barrocas, fechable, con probabilidad, en los años finales del siglo XVII. En principio, era una Dolorosa de busto, completándola la Hermandad de la Amargura cuando la utilizó en sus desfiles. Tiene un rostro expresivo y una expresión de intenso dolor, apreciable, sobre todo, en el rictus de la boca, que es un detalle especial de la Dolorosa. Los labios son carnosos, turgentes. Lleva dos lágrimas en la mejilla izquierda y una en la derecha. Hasta la realización del nuevo paso de Misterio procesionaba en el mismo, dando la espalda al Cristo, componiendo la escena evangélica del Stabat Mater Dolorosa. Seguía, por tanto, una iconografía típica del sentir andaluz. La corona de la Virgen, abierta, es una obra de 1985 realizada a dos caras en plata de ley, sobredorada y con piedras de aguamarinas por la Orfebrería Mallol de Sevilla, según adaptación barroca de la corona que luce la imagen pictórica bizantina de la misma advocación, incluyendo dos arcángeles en la ráfaga a los lados del escudo de la Hermandad, atributos y demás inscripciones. En ella, el Niño Jesús está asustado por la aparición de los arcángeles Miguel y Gabriel que le muestran los instrumentos de la Pasión. También posee una diadema dorada de estrellas, obra del taller Viuda de Villarreal, de 1976. Está repujada y cincelada, y unas cabezas de angelitos forman el motivo principal de su decoración. Y a juego con la corona, un puñal de plata de ley sobredorada y aguamarinas del mismo taller y realizado en 1980. El manto de la imagen está sin bordar. El Viernes de Dolores de 1999 sufrió quemaduras en la encarnadura de la cara y manos tras el incendio de una vela durante el Besapiés al Cristo. Posteriormente fue restaurada por Mari Paz Barbero.

Se tiene un proyecto, obra de Manuel Salado Argudo, de paso de palio, que debido a distintos avatares se ha ido demorando. No obstante, en 1983 Luis Jiménez González realizó para esta Hermandad ochenta candeleros de plata cofradiera y estilo barroco. Y este año se aprobó en cabildo de hermanos y que estrenará María Santísima del Perpetuo Socorro en la Semana Santa de 2002. También se acordó en cabildo que dicho paso procesione con música de acompañamiento. En la figura adjunta podemos admirar el boceto de candelabros, obra de Manuel de los Ríos (Gracias al Tte.Hermano Mayor de dicha corporación, Enrique Guillén Morilla, por enviar dicho boceto).

El paso del Cristo fue realizado por Antonio Martín Fernández, adaptando el diseño original de Manuel Salado, empezándolo en 1992. Está realizado en caoba brasileña que se terminará en su color oscuro sobre el que resaltarán querubines en madera de naranjo e innumerables piezas de orfebrería que han sido encargadas al sevillano Manuel de los Rios, de los que se pueden contemplar el llamador, bandejas recogedoras y pasadores, además de sendos faroles en el centro de  los laterales, entre los hachones situados en los costados y con los que realiza la iluminación. Todas estas piezas de orfebrería se han realizado en alpaca y posteriormente plateadas. Las dimensiones de las andas son de 227 cms. de ancho por 393 de largo y 155 de alto.

La iconografía del paso fue encargada a Manuel Carmona y la carpintería la hizo Francisco Bailac González. El proyecto contempla la presencia en las múltiples capillas y cartelas de la Santísima Trinidad, Santa Ana, San José Obrero y doce estaciones del Vía Crucis en la canastilla que en las esquinas contará con una representación de los Santos Padres de la Iglesia en tono marfil. Para los respiraderos, entre otros motivos, la Hermandad cuenta con la presencia de los doce Apóstoles. Si miramos el paso de frente en la delantera de la canastilla nos encontramos con la Santísima Trinidad y en la trasera con las tres cruces con la escena de la conversión del buen ladrón, estrenados en 1994, a la derecha vemos la capilla del Bautismo de Cristo y a la izquierda con la Sagrada Familia, estrenos éstas dos de 1995. Según el proyecto de Antonio Martín, todavía faltan 20 imágenes. Los padres de la Iglesia Occidental para las capillas de las esquinas. Los arcángeles Miguel, Gabriel, Rafael y Uriel para las capillas laterales de la canastilla. Y los doce Apóstoles para los respiraderos.

Las andas del anterior fueron hechas en los talleres de Formación Profesional de los Padres Jesuitas del Puerto de Santa María. Era de ukola y acabado en su color. Constaba de tres tallas frontales, en las que se representaba el escudo de la Hermandad unido al de la Parroquia, en uno de los lados la Virgen del Perpetuo Socorro y el otro a San José Obrero, realizadas por Manuel Benítez Peña, de Vejer. Desde 1992 procesiona con la imagen del Cristo de la Misericordia, de la población de Trebujena.

Costaleros Portan el único paso 30 costaleros.

Capataz: Tomás Sampalo Torres que ya sustituyó en el 2000 como capataz del único paso a Manuel Salado Argudo, que lo había venido haciendo en los últimos años. En 1989 fue José Asencio Taboada.

Hermano Mayor: Blas Márquez Lebrón.

Vestidor Stma.Virgen: Mariano Ramírez García.

Director de Cofradía: Manuel Salado Arana.

Música: No lleva música, siendo esta Cofradía de silencio.

Marchas procesionales dedicadas: No tiene marchas dedicadas.

Flores:  Vuelve este año a tener 3200 lirios morados. En el 2000 llevó 250 docenas de clavel rojo en el único paso. En años anteriores llevó lirios morados. El autor del exorno es Juan Pinto.

Estrenos 2001: Este año no tiene estrenos, ya que todos los esfuerzos están encaminados a estrenar el paso de Palio en la Semana Santa del próximo año.

Estrenos 2000: Restauración de la imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro. La Hermandad tiene en proyecto inmediato la terminación del paso del Cristo.

Insignias: Cruz de Guía arbórea de plata cofradiera repujada, realizada por Manuel de los Ríos Navarro y estrenada en 1993, yendo acompañada por dos faroles de guía (realizados en plata cofradiera en estilo barroco por los talleres Viuda de Villarreal en 1976, cambiando en 1994 las astas de metal por otras de madera con remates de orfebrería realizadas por Manuel de los Ríos Navarro) y precedida del diputado de cruz. Dos Banderas del Señor, siguiendo a la Cruz de Guía, con pabellones de seda en color azul marino con cruz en granate, siendo el asta de madera y remates en plata cofradiera, realizados por Manuel de los Ríos Navarro en 1994. Libro de Reglas, con tapas en terciopelo azul con cantoneras y escudo de la Hermandad en el centro realizados en orfebrería de plata de ley; realizado por el taller de Viuda de Villarreal en 1973; Bandera Concepcionista, con pabellón en raso blanco con cruz color celeste y asta lisa de plata cofradiera, realizada en 1983 por el orfebre sevillano Luis Jiménez González; Estandarte de la Hermandad, con el escudo de la misma bordado sobre terciopelo azul, realizado en 1969 por las Hermanas de la Caridad del Colegio de San Salvador de Jerez. El mástil, de plata cofradiera, es obra del taller Viuda de Villarreal del año 1973 y está rematado por la cruz característica de la Hermandad en la cual los brazos terminan cortados a 45 grados. Seis Dalmáticas, de terciopelo color morado con galones de oro viejo, siendo realizadas por las hermanas de la Cofradía. Cuatro ciriales, de metal niquelado, donación de la Hermandad de las Tres Caídas. Dos incensarios y una naveta, de plata cofradiera y estilo barroco, fueron realizadas por Manuel de los Ríos Navarro en 1992.

Además tiene 10 insignias de varas de latón niquelado y galletas de plata cofradieraa dos caras realizadas por el Taller Viuda de Villarreal en 1975 y otras 10 insignias con varas de madera y remates de plata cofradiera y galletas a dos caras ejecutadas por Manuel de los Ríos Navarro en 1994. En 1995, reconvirtió las varas de las presidencias, en su parte central en madera conservando el escudo superior y parte inferior en plata. Todos los enseres de la Hermandad posteriores a 1981 fueron diseñados por Manuel Salado Argudo, hermano de la Cofradía.

Referencia histórica: Sus primeros comienzos tuvieron lugar en 1963. En sus primeras manifestaciones como Institución, aparecen un grupo de vecinos del barrio cercano a la Parroquia de Santa Ana. El primer comienzo fue atraer al obrero a la Iglesia y se creó, de este modo, una Junta Organizadora. Desde los inicios está sostenida por sus hermanos, manteniendo que lo más importante es la Hermandad en sí misma y no la salida procesional. De 1963 a 1967 demostró la verdadera finalidad de sus principios, a pesar de no haber sido reconocida aún oficialmente. El 10 de enero de 1967 se aprobaron sus primeras normas de funcionamiento. El 19 de marzo de 1972, un grupo de componentes de la Hermandad consiguió una audiencia con el Cardenal Bueno Monreal, que ordenó la constitución de los Estatutos que la regirían como Asociación penitencial. Tras unas correcciones, fueron aprobadas el 28 de marzo de 1973. El 4 de abril se constituyó una nueva Junta de Gobierno que sustituyó a la que se creó con la aprobación de sus primeras normas el día 29 de enero de 1967. Desde un principio mantuvo la idea de su carácter penitencial, pero siempre manteniéndose la suplementariedad de los desfiles procesionales.

De 1963 a 1965, los hermanos realizaron gestiones para que se llevara a cabo la imagen de este Crucificado. Se encargó a Pinto. Los datos que se dieron para la realización de la talla fueron pocos, pero siempre moviéndose sobre la base de ser auténticamente original y guardara la actitud del perdón en el momento del diálogo con el Buen Ladrón. La imagen, en principio, se creó para ser acompañada por las dos figuras de los ladrones, pero, más tarde, para un mayor lanzamiento de las bases de la Institución se mantuvo el Cristo solo. La Hermandad mantuvo la talla en el domicilio del escultor, en tanto se reconocía su carácter penitencial. Al poco tiempo, se consultó al escultor, por parte de una Cofradía de una ciudad vecina, si le era posible realizar otra talla de similares características, a lo que Pinto contestó que no realizaría nada igual, ni por supuesto, copias. El 12 de febrero de 1967 fue bendecida la imagen a las 7,30 de la mañana.

La primera salida del Cristo a las calles de la Barriada se llevó a cabo en un Vía-Crucis realizado el Viernes de Dolores del año 1967, a las nueve de la noche, para así de esta manera crear una verdadera costumbre entre sus componentes. A las pocas fechas, el día 1 de abril del año 1967, se realizó a las ocho de la noche el primer quinario, que es dirigido por el redentorista Agustín García García.

La primera salida procesional la realizó en 1973 con la Hermandad de su misma parroquia (La Candelaria) portando al Cristo en el paso de Nuestro Padre Jesús de las Misericordias, llevando incluso puestas túnicas de esta Hermandad hermana, y guardando, como siempre, un absoluto silencio desde el momento mismo de vestir el hábito nazareno. Por segunda vez salieron a la Semana Santa siguiente, en 1974, habiéndolo en el paso del Santísimo Cristo de Viga, año en el que le cayó una gran tromba de agua, teniendo que reducir su recorrido. Ese año hizo estación en la tarde del Viernes Santo, ante la imposibilidad de la assitencia a los actos religiosos de la Parroquia por parte de sus hermanos, medida que tras la consulta del Párroco con el Obispo, es aceptada. La salida procesional en este año y en el anterior se realizaron desde el cercano jardín de la Parroquia y tras la debida protección de la imagen del Cristo con unos toldos. Ante este problema, las dos Hermandades de la Parroquia entran en común acuerdo y consiguen ampliar la puerta de salida del templo. Obras que son realizadas en 1975.

En nueve meses, fue hecho el paso para la Semana Santa siguiente. En 1975, la Hermandad tuvo conocimiento del hallazgo de una imagen de terracota de Dolorosa de en la entonces Colegial jerezana. Esta imagen era la primitiva imagen de la Virgen del Dolor, y que posteriormente procesionaría con el nombre de María Santisima de la Amargura en la Hermandad de la Flagelación durante algunos años y posteriormente guardada. Al poco tiempo, solicitó al Cabildo la cesión de la mencionada talla. El Cabildo la cedió a la Hermandad en depósito, con la condición de un culto continuado. Fue restaurada ese año de 1975 primero por Manuel Bonat y posteriormente por José Guerra Carretero, siendo trasladada a la sede de Santa Ana el 8 de diciembre de ese año. Esta imagen procesionó en el mismo paso del Cristo hasta 1991.

En el año de 1976 se ve suspendido el recorrido penitencial ante el mal tiempo reinante.

Desde el año 1992 esta Hermandad procesiona en la Madrugada, vieja aspiración de sus hermanos, y no la tarde del Viernes Santo como venía haciéndolo.

En 1992, estrenó paso nuevo sin tallar, sólo con la carpintería. En 1993, pesentó el tallado del frontal del paso (canastilla y respiradero) y cruz de guía arbórea de plata. En 1994, el tallado de la trasera del paso. En 1995, el tallado de los laterales de la canastilla con la capilla del Bautismo de Cristo, a la derecha de la misma, y a la izquierda con la Sagrada Familia, y reconversión de las varas de las presidencias en madera en el centro de las mismas.

Este año de 1998 cambia de sede canónica estableciéndose en la Ermita de Guía tras haber procedido a su restauración.

El Viernes de Dolores, 26 de marzo de 1999, la imagen de María Santísima del Perpetuo Socorro sufrió un desgraciado incidente al incendiarse el manto con la cera caida de un pabilo durante la ceremonia de besapies del Cristo, lo que le produjo daños en la policromía de la cara y manos, siendo restaurada posteriormente por Mari Paz Barbero.

En la festividad de la Inmaculada, celebró el 25 Aniversario de de la llegada de la imagen de María Santísima del Perpetuo Socorro a la Hermandad con Eucaristía y un Acto Poético (ver foto). Aprobandose en Cabildo de Hermanos la salida procesional del paso de palio para la Semana Santa del 2002.

Observaciones: Su salida y recogida fue la gran novedad de este año en la Semana Santa jerezana. La procesión es de las más sobrias de cuantas se celebran en Jerez, y en ella refulge y se transmite el hondo sentido ascético y penitencial que es uno de los más importantes factores de la religiosidad jerezana. Otro momento cumbre es su paso por el Arco del Arroyo.

Antiguamente uno de los momentos más interesantes para admirar la devota procesión era la visita a los enfermos del Sanatorio de Santa Rosalía, suspendida desde 1992 por las obras que se realizaron en el mismo y por el cambio de recorrido que se efectuó en la cofradía al trasladarse a la Madrugada del Viernes Santo. Otro momento que se podía vivir con emoción era su paso por calle Francos.

Hasta hace dos años (cuando pasó a ser Hermandad la Clemencia) era la Hermandad más joven de la ciudad. La cofradía lleva un enorme número de monaguillos. Su número oscila entre 40 y 50. Se tratan de niños que no pueden vestir de nazarenos (la edad mínima es de 14 años) y salen encendiendo velas participando así en su Cofradía.

Cultos: Celebración de la Corona Dolorosa todos los viernes del año; mensualmente solemne Hora Santa; Quinario la primera semana de Cuaresma; Triduo el 25, 26 y 27 de junio a la Virgen del Perpetuo Socorro; Función el 1 de mayo, festividad del Patrón San José Obrero; Besamanos de la Virgen el segundo domingo de Cuaresma y Besapies al Cristo el Viernes de Dolores. Tradicionalmente ha celebrado un Vía-Crucis con el Cristo el mismo Viernes de Dolores, que ha resistido a la prohibición del Obispo de 1992 a los rosarios de la aurora y los Vía-Crucis en la calle.
Todo esto se completa con la Misa de Difuntos en noviembre, convivencia y retiros en Cuaresma, excursiones, conferencias y proyecciones, actos deportivos, reuniones culturales y Belén de Navidad.

Desde 1975 se viene celebrando la Oración Poética, la más antigua de Jerez, que va pasando por cada una de las hermandades jerezanos y se celebra el sábado de la última semana de Cuaresma.

Como ejemplo ofrecemos el pregón de dicha Oración Poética del año 1997:
 
 


Pulse aqui para leerlo.


 






Dirección:
Hermandad del Perdón
c/. Ermita de Guía, Residencial Las Fresas
11408 - Jerez de la Frontera (Cádiz)

Nuevo Horario (2001):

Salida del Templo: 03,45

Santo Domingo Cruz: 06,10

Santo Domingo Ultimo paso: 06,25

Presidencia Cruz: 07,15

Presidencia Ultimo paso: 07,30

Catedral Cruz: 07,50

Catedral Ultimo paso: 08,00

Fuera Catedral Cruz: 08,00

Fuera Catedral Ultimo paso: 08,15

Entrada Cruz: 09,00

Entrada Ultimo paso: 09,15

Nuevo Itinerario (2001): Ermita de Guía, Calzada del Arroyo, Arco del Arroyo, Plaza del Arroyo (lado izquierdo), Barranco, Curtidores, Plaza Peones, Carpintería Baja, Carmen, Sedería, Plaza Plateros, Tornería, Plaza Rafael Rivero, Puertas de Sevilla, CARRERA OFICIAL, Plaza de la Encarnación, Reducto, Cruces, Plaza del Arroyo, Arco del Arroyo, Calzada del Arroyo, Ermita de Guía.

Antiguo Horario (2000):

Salida del Templo: 03,00

Rotonda Cruz: 06,00

Rotonda Ultimo paso: 06,20

Presidencia Cruz: 06,55

Presidencia Ultimo paso: 07,15

Catedral Cruz: 07,25

Catedral Ultimo paso: 07,45

Fuera Catedral Cruz: 07,35

Fuera Catedral Ultimo paso: 07,55

Entrada Cruz: 08,40

Entrada Ultimo paso: 09,00

Antiguo Itinerario (2000): Ermita de Guía, Calzada del Arroyo, Arco del Arroyo, Plaza del Arroyo (lado izquierdo), Barranco, Curtidores, Plaza Peones, Carpintería Baja, Carmen, Sedería, Plaza Plateros, Tornería, Plaza Rafael Rivero, Larga, CARRERA OFICIAL, Plaza de la Encarnación, Reducto, Cruces, Plaza del Arroyo, Arco del Arroyo, Calzada del Arroyo, Ermita de Guía..




INFORMACION PARA LOS HERMANOS

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En el cabildo del pasado 14 de Marzo acordó que la imagen de Mª Stma. del Perpetuo Socorro
procesione con MUSICA el próximo año 2002 en que estrenará el nuevo paso de palio.




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