Parte de Guerra(Novela de política-¿ficción?)
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(extraído del libro, pág. 241 y siguientes)
En 1967, la CIA instituyó en Vietnam un programa llamado Phoenix. El nombre es una burda traducción de Phunng Hoang, también un pájaro mitológico. El programa lo dirigía William Colby, que más adelante sería director de la CIA.
Una de las frases que Teddy Brody había sacado de Faces of the Enemy, de Sam Ken, para su página de frases sobre la propaganda, pero que no había pasado el corte final, decía así: "Nótese que el tono que se esconde en la justificación de toda propaganda es la voz quejica de los niños: "Ha empezado él. Yo sólo he contestado."" La fundación Phoenix es un caso "Han empezado ellos". Además, resulta que es cierto. Empezaron ellos. El Vietcong tenía un programa terrorista extensivo y muy eficaz. Iba dirigido contra cualquiera cuyo trabajo apoyara las funciones rutinarias del gobierno: alcaldes, cobradores de impuestos, policías, carteros, maestros. La guerrilla no es agradable y oponerse al poder del Estado siempre es difícil. Sin embargo, por mucha coherencia política que tuviera el VC, debe decirse que sólo el motivo distinguía sus actos del más cruel gangsterismo. Establecieron su dominio subterráneo de un modo muy parecido al de la Mafia en Sicilia o las bandas de drogas en Colombia". Hay montones de buenas historias de atrocidades (buenas en el sentido señalado por la frase: "La experiencia indica que nada provoca tanta pasión popular como las historias de atrocidades."") sobre el terror del VC. Incluyen chicos jóvenes y adultos empalados en vergas en lugares donde el resto del pueblo pudiera verlos y mujeres embarazadas degolladas, con los fetos dispuestos en el suelo para que los viera la gente.
El gobierno de Vietnam del Sur, la CIA y las otras organizaciones norteamericanas habían intentado imitar esas tácticas antes de Phoenix. La CIA tenía varios equipos antiterroristas formados por vietnamitas, o a veces por chinos, a los que normalmente se considera como mercenarios porque no formaban parte de ningún ejército regular y cobraban por su trabajo. En algunos de estos equipos participaban asesinos convictos, violadores y otros criminales, reclutados en las prisiones vietnamitas, versiones reales de Doce del patíbulo. El Grupo de Operaciones Especiales, que se ocupó del Proyecto Delta y del Proyecto 24, los Navy Seals, equipos de cazadores asesinos, y sobre todo las PRU 12 (Unidades de Reconocimiento Provincial) se dedicaban a operaciones antiterroristas.
El programa Phoenix centralizó todos los servicios de espionaje sudvietnamitas bajo supervisión americana y atacó lo que se llamaba VCI (Infraestructura del Vietcong) de modo sistemático. Los norteamericanos y los sudvietnamitas tenían, de hecho, mucha información sobre quiénes eran los miembros del VC y sus simpatizantes. Phoenix reunió los datos. Colocaron carteles de búsqueda, ofrecieron recompensas. Instalaron centros de interrogatorios. Formaron equipos para arrestar y asesinar.
En la medida en que Phoenix llegó a ser conocido, resultó polémico desde el principio". Aún hoy lo es. Cuando un vietnamita era denunciado a Phoenix como miembro o simpatizante del Vietcong, era culpable mientras no se demostrara su inocencia. Los asesinatos no esperaban el juicio oportuno. Los sospechosos eran detenidos sin juicio, con el único aval de las acusaciones anónimas. En las prisiones, a menudo los apalizaban y torturaban. Las ocasiones para sacar provecho eran infinitas. Los oficiales sudvietnamitas de espionaje se hicieron ricos por medio de la extorsión: amenazaban a la gente con incluirla en la lista sí no pagaban, y cobraban a los que sí pertenecían al Vietcong por librarlos.
Para algunos, Phoenix era muy divertido. Era algo tropical, al estilo de Lawrence de Arabia. Vestirse con ropas de nativo, alimentarse de comida indígena, preparar emboscadas, infiltrarse en los poblados por la noche para matar en silencio, cometer actos retorcidos pero vistosos, como cortarles el hígado a las víctimas y luego meterles una tarjeta en el tercer ojo porque sino no se puede entrar en el cielo budista. De hecho, la ambientación era mejor que la de Lawrence, sobre todo para los heterosexuales: en lugar de mujeres cubiertas por un velo y tapadas por muchas capas de ropa, estaban las acomodaticias chicas de Indochina ataviadas con sus bao dais; en lugar de comer trozos de becerro y arroz con los dedos, tenían filetes y helados de Estados Unidos o de la cui'sí'ne vietnamita, que combinaba las tradiciones de Francia y del Asía sudorientas y se cuenta entre las más atractivas del mundo; no estaba prohibido el alcohol; las drogas eran de calidad superior; y ser norteamericano implicaba ser muy rico".
Con todo eso (los vaqueros, los aprovechados, la corrupción moral de
participar en torturas y asesinatos), lo más extraño es que Phoenix
funcionara. Hirió de gravedad al Vietcong. Combinado con las pérdidas
en la ofensiva de Tet, los mutiló hasta un extremo del que nunca llegaron
a recuperarse".