Febrero 2006.
ETA y negociar.
Hemos asistido en los últimos 30 años a un fenómeno nefasto para los pueblos de España, la existencia de ETA y la imposibilidad de conseguir que desapareciera. Los rasgos característicos de este fenómeno han sido: muchos ciudadanos muertos, mucho sufrimiento, muchas libertades conculcadas, mucho esfuerzo policial y una evidente incapacidad de los políticos para resolver.
Es evidente que los métodos e ideas aplicados hasta el presente no han servido para solucionar el problema, y que a pesar de la buena noticia de que llevamos un tiempo sin nuevos muertos, ETA sigue teniendo capacidad para provocarlos, y lo demuestra, en cualquier momento.
Este último año, en cambio, existe entre ciertos colectivos de uno y otro lado la convicción de que el problema puede tener solución, de que se puede llegar al final de ETA, una esperanza en la que algunos creen o parecen creer. Pues aunque sea solo sin que en nosotros cree una ilusión, dejémosles que lo intenten. El objetivo bien vale una oportunidad.
Oponerse a la única oportunidad planteada en los últimos años por ambas partes es, cuando menos intentar acabar con la única esperanza que nos queda a muchos, el fin de verdad de ETA. Y oponerse incitando la rabia de las victimas de estos 30 años es cuanto menos perverso. Es hacerles decir a las victimas lo que jamás quisieron decir: "ojo por ojo, diente por diente, muerto por muerto, y si no es así, sino los matan o encarcelan a todos," … pues sin solución, "que siga habiendo mas muertos que sumar a los nuestros".
Reflexión, soluciones y todo lo necesario para acabar con ETA de una vez por todas, todo lo necesario, incluso negociación.
Febrero 2007.
Y aunque ha habido nuevos muertos que en una primera y segunda irreflexión parecen dar la razón a los partidarios del ojo por ojo, del muerto por muerto; con mucho mas dolor en el corazón por los muertos y porque los muertos han sido mucho mas inocentes que nunca, inocentes siempre, pero esta vez mas inocentes por ajenos al problema; y a pesar de todos los “aunque”, sigo soñando en una esperanza, con una oportunidad para el fin de la barbarie, para el fin de ETA, que sigue pasando por el dolor de los muertos y por el terrible dolor de los vivos con muertos, que sigue pasando porque todo lo demás no ha funcionado, y muy a pesar de todo, sigue pasando porque incluso haya negociación.