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ANTECEDENTES Y ESTADO ACTUAL DEL TEMA |
El hecho de dar alimentos como una forma de prescripción terapeútica para la enfermedad y de asistencia en la convalecencia al enfermo, fue una constante de los antiguos médicos como Imhotep, Hipocrates, Celsius y Avicena entre otros. El término de Nutrición no aparece en la literatura hasta la segunda mitad del siglo XIX, aplicándose hasta entonces, la palabra Dietética 1.
A finales del siglo pasado hay intentos de alimentar por vía rectal y en 1876 Dukes describe un método para alimentación intragástrica. A primeros de siglo van mejorando las técnicas de acceso al tubo digestivo, utilizándose frecuentemente infusiones de leche, huevos, azúcar y alcohol. El interés por nutrir al paciente que era incapaz de comer, que no debía comer o que no comía de forma suficiente para atender a sus necesidades metabólicas aumentadas, durante graves o prolongadas enfermedades, fue tomado de forma más seria en los años siguientes. Hacia los años 50 se empezaron a usar mezclas más refinadas, siendo los avances en el estudio de las dietas espaciales, creadas para los astronautas, los que ponen a punto el desarrollo de dietas elementales 2. Posteriormente la nutrición por la vía enteral permanecerá poco conocida hasta los últimos 15 años debido al boom que significó el desarrollo de la nutrición parenteral.
En 1937 Elman3 comunica el éxito de la infusión de un hidrolizado de caseína a un paciente. Aparecen dos escuelas, una en Suecia que consigue usar lípidos intravenosos junto con glucosa y fuente de nitrógeno, en forma de hidrolizados de caseína inicialmente, y de aminoácidos cristalinos posteriormente, y otra en Filadelfia usando glucosa hipertónica y nitrógeno administrados por una cateterización venosa central, descrita por Aubaniac4. En 1967 Wilmore y Dudrick comunican un caso de un niño alimentado durante más de seis semanas por vía venosa con buenos resultados 5, momento a partir del cual comienza a generalizarse la técnica.
En los últimos 30 años el desarrollo ha sido continuo, ampliándose las indicaciones, estableciéndose de forma más adecuada el uso de las vías de administración y desarrollándose sistemas de infusión y nutrientes cada vez más específicos. Los estudios de calorimetría han ido eliminando la hiperalimentación, para hacerla de forma más aproximada a los requerimientos, en las distintas situaciones de malnutrición y estrés, disminuyendo la incidencia de complicaciones y mejorando los resultados 6.
Actualmente la desnutrición es frecuente en el medio hospitalario y aumenta los costos de manera significativa, al asociarse a mayores tasas de complicaciones7 y de mortalidad 8, 9. Numerosos estudios han demostrado que entre un 40-50% de los pacientes hospitalizados, presentan algún grado de desnutrición, siendo intensa en torno al 15% de los mismos 10, 11. Entre las causas de esta alta incidencia de desnutrición, se podría apuntar la falta de formación específica en las distintas técnicas de nutrición artificial, por parte de gran mayoría de los médicos hospitalarios, exceptuando algunas especialidades12, que se ha visto paliada en algunos hospitales con la creación de Unidades de Nutrición, que se dedican exclusivamente a este tipo de enfermos.
NUTRICIÓN ARTIFICIAL. DEFINICIÓN.
El soporte nutricional y metabólico es actualmente una modalidad de cuidado importante, en el paciente crítico 13, que pretende aportar los nutrientes adecuados a su situación metabólica, con el fin de proveer los substratos necesarios para cubrir sus requerimientos aumentados e intentar modular la respuesta del organismo a la agresión. Con los avances y aparición de nuevas tecnologías, somos capaces de mantener pacientes críticos mucho más tiempo de lo que previamente era posible. Durante la enfermedad de larga duración, la cantidad y calidad del aporte nutricional a este tipo de enfermos, puede mejorar de forma importante su resultado. Sin un adecuado aporte de nutrientes, la longevidad de los pacientes críticos se medirá en días o semanas, en vez de en meses o años.