«…Y si a Franco no le gusta la Bandera Tricolor le pondremos una Roja con el Martillo y la Hoz…»

Eso se cantó ininterrumpidamente desde 1940 hasta 1975.

Algún Ministro del PP exmilitante del PCE-PSUC lo recordará sin duda…

ÚLTIMA HORA

La bandera rojigualda ondea en El Perejil

El patriotismo Constitucional arrasa en las Cortes del Reino…

Quienes suponían que era exclusivo del PP no daban pie con bola:

¡La Patria es Una, Grande, Libre!

—«Los nacionalismos son malos, son nefastos» —repiten hasta la saciedad los apóstoles del «sentido común».

—Tienen ustedes toda la razón del mundo. Basta con sentirse español ¿No? —respondemos con amarga ironía…

Porque, si Franco levantara cabeza, con indómita emoción se sentiría orgulloso de ser español… Tanto… ¡Cómo Federico Trillo o Sosomán Zapatero…!

Con la única abstención de Esquerra Republicana de Catalunya, las Cortes del Reino le han dado un cheque en blanco al «Gobierno de la Nación» para que «se retorne al «status quo» mediante la vía diplomática»…

«El gobierno de la Nación» con el cheque en blanco en el bolsillo, nos ha deleitado con una operación militar en el Perejil (todos los canales de televisión han patentizado que Rambo también puede ser español) y las Cortes del Reino con un debate y un consenso patriótico tan tronado como patético han puesto las cosas en su sitio:

Bla bla bla «izquierdas-derechas», para, a la hora de la verdad, dar paso a un clamor incontenible: ¡Arriba España!…

Claro que hace falta leer entre líneas: Sus Señorías son muy finos en el arte de esconder el huevo…

12 de julio del 2002

En toda la geografía peninsular, en cada centro de trabajo, en todos los bares de la esquina, un nombre propio vino a reemplazar a los muchachos de operación triunfo o al último fichaje del Barça o el Madrid (del año pasado, porque por lo que se refiere a éste, queda claro que hay crisis económica en el mundo…) o a si Armstrong ganará o no su cuarto Tour de Francia: ¡Perejil!

El día anterior seis soldados marroquíes habían ocupado la isla situada a… ¡doscientos metros de su costa!, esto es, casi a tiro de piedra…

Cierto que habían osado izar la bandera del Reino de Marruecos. ¿No sería, acaso, una forma peculiar (aquello de las culturas, tan difícil de comprender…) de festejar la boda del hijo de su padre, sí, el Mohamed, hijo de Hassan, el «hermano» de Don Juan Carlos Primero, por consiguiente su sobrino más directo?

Claro está que la cosa no era tan sencilla puesto que el Embajador de Marruecos llevaba ya más de seis meses sin aparecer por su Embajada…

Encima, la familia Real española no acudía a la boda del «sobrino magrebí» (menos mal que estamos ya, ¡por suerte! en el Siglo XXI, que si no…)

Pues bien, el 12 de julio, el nombre de Perejil inundaba toda la prensa escrita, golpeaba los oídos de todo el mundo merced a todas las emisoras de radio y dejaba perplejo a todo el personal en las imágenes que ofrecían todos los canales de televisión: El Perejil (tardamos unos días en saber que los marroquíes la denominan Leila) era un gran pedrusco en el que las cabras habían podido comer hierba (quien sabe si perejil) en otros tiempos, porque ahora, se tendrán que contentar con eso, con piedra…

A partir del día 13

A partir de ese día, comenzamos a tener acceso a una muy compleja información: resulta que lo del Perejil se las trae. Tiene mucha historia y mucha tela que cortar. ¡Vaya con el pedrusco!

Equipos enteros de historiadores nos deleitan con información exquisita, con Memoria Histórica de la de verdad.

Total, que el pedrusco no pertenece explícitamente a nadie, si bien, es más que dudosa la cuestión de las cuestiones, la madre del cordero (nunca mejor dicho), el quid de la cuestión: es más que dudoso que en su temerario acto de toma de posesión del pedrusco, los seis soldados marroquíes, con un cabo al frente de su osadía, hayan vulnerado la Soberanía Nacional Española (verdadera declaración de guerra, si tal fuese el caso)…¡Ahí es nada!

No. Todo parece indicar que El Perejil es un poco «Tierra de nadie»…

Es cuando al término Perejil, se le añadirá en plena competencia de reiteración multimediática y de sus usos respectivos, otra denominación sobre la que también nos deleitarán numerosos técnicos cualificados, a la cabeza de los cuales, equipos enteros de historiadores: «status quo»

Debate sobre

«el estado de la Nación»

La escalada verbal, entre «ambas Naciones amigas» seguía su curso, con las consiguientes declaraciones de la Liga Árabe por un lado, de la Unión Europea por el otro, desde la Presidencia de Dinamarca, pasando por Romano Prodi y el incombustible Javier Solana, pero con Francia como nota discordante… Entonces, en esos casos ya se sabe: Los EE.UU. pueden ser la tabla de salvación, tanto en caso de soluciones amistosas, diplomáticas y demás, como en el supuesto de que resultase indispensable alguna operación digital de esas que con tanta maestría dominan los EE.UU. para la felicidad de pueblos tan entrañables para la «comunidad internacional», como sería el caso, de Kosovo, de Afganistán y de otros dirigidos por las fuerzas del Mal, como Irak… Con algún que otro «error colateral», las fuerzas del Bien, con los EE.UU. a la cabeza de lo digital sofisticado, siempre estarán dispuestas, en última instancia, a venir a socorrer un modelo de sociedad casi perfecta en la que las «izquierdas» y las «derechas» pueden dirimir muy democráticamente, cuestiones tan serias como lo del Caso Perejil, encima, con la casi garantía de que la sangre no llegará al río, merced a la cordura, a la eficiencia, a la abnegación y al sacrificio de verdaderos patriotas, gobiernen o estén en la oposición, porque por fortuna hay cuestiones que no se discuten: por ejemplo la Patria. Por eso —no hay mal que por bien no venga— fue sublime que el conflicto pre-bélico de El Perejil ocurriese en vísperas de los apasionantes debates sobre «el Estado de la Nación»…

Todos sabemos la votación que tuvo lugar en las Cortes del Reino. Todos pudimos ver y escuchar a Aznar, a Zapatero, a Llamazares y a los del grupo mixto.

Hubo dos debates. El primero en clave de tensión y de enfrentamiento, en clave pos Huelga General del 20J. El segundo en clave de amor y fidelidad a la patria ante cualquier agresión… ¿enemiga procedente de un país amigo?

Aunque pueda parecer que no viene al caso, quiero reproducir en este punto el papelucho inmundo que Papeles Para Todos y los abogados de la CGT promovieron para acabar estampando su firma a la Ley de extranjería el 8 de marzo del 2001 al grito de ¡Victoria, lo hemos conseguido! Momento sublime del movimientismo perverso…

«A la subdelegación de Gobierno de Barcelona

D……., mayor de edad, de nacionalidad marroquí, con pasaporte número…… con domicilio en……… mediante el presente escrito comparece y SOLICITA

Que le sea concedido un PERMISO DE RESIDENCIA TEMPORAL, en base a lo dispuesto en el art. 31.4 de la Ley orgánica 8/2000, de 22 de diciembre, de reforma de la Ley Orgánica 4/2000 de 11 de enero, sobre los derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, al concurrir en el solicitante circunstancias excepcionales, humanitarias así como el arraigo suficiente en España que justifican la concesión de dicho permiso o subsidiariamente le sea concedido un plazo para poder presentar una oferta de trabajo que le permita acceder a un permiso de residencia ordinario con exención de visado, según justifico en los siguientes hechos:

PRIMERO.- Que el interesado, de nacionalidad marroquí, lleva viviendo en España de forma ininterrumpida desde antes del 1 de agosto de 2000.

SEGUNDO.- Que el interesado, proviene de un país donde las circunstancias son de una gran pobreza, con un empobrecimiento generalizado, que ha llevado a un gran número de nacionales de ese país a emigrar, después de abandonar sus estudios y obligar a sus padres a vender lo más caro que tienen (casas, tierras…) para pagar el viaje de la muerte.

Es un país donde un gran número de personas carecen de los medios suficientes para poder subsistir ni cubrir sus necesidades más elementales.

Que la situación de empobrecimiento de la zona de que provengo es tal, que ARROJA A LOS SÚBDITOS marroquíes A JUGARSE LA VIDA PARA CRUZAR EL ESTRECHO EN PATERAS.

Solamente una situación desesperada de gran pobreza puede llevar a una persona a aceptar morir para intentar conseguir una situación económica mejor y digna a la que todo ser humano tiene derecho y que sólo unos pocos disfrutan.

Estos argumentos me permiten solicitar un permiso de residencia especial por circunstancias humanitarias, apelando a la solidaridad y al vínculo que une España con Marruecos.

TERCERO.- Que el interesado se ha visto en la necesidad de permanecer en los encierros efectuados por otras personas que se encuentran en su misma situación, desde hace más de 30 días, habiendo incluso seguido la huelga de hambre durante quince (15) días de los encierros, como medida para dar a conocer su situación de desamparo y su voluntad firme de permanecer en España…

Sólo una persona con un deseo sincero de no abandonar un país el que se siente especialmente vinculado puede estar dispuesta a asumir los riesgos que su salud que comporta seguir una huelga de hambre, lo que demuestra un evidente arraigo, ello unido a la imposibilidad de trasladarse a su país de origen por los desastres naturales, justifica que se le otorgue el permiso de residencia solicitado, tal y como ya ha sido declarado y solicitado por el propio DEFENSOR DEL PUEBLO.

Entendemos tal como ha insistido el propio DEFENSOR DEL PUEBLO, que se debe proceder a aplicar el artículo 31.4 con criterios amplios y flexibles, para todos aquellos inmigrantes como el compareciente que acrediten su voluntad de seguir viviendo en España así como su voluntad de regularizar su situación…»

Apelar «a la amistad entre España y Marruecos», tras la descripción que antecede a la eventual «lectura positiva de parte del Gobierno del PP, por razones humanitarias», expresaba una superación del oscurantismo más bestia, con tintes de surrealismo, con pinceladas de humor negro, con derroche de un populismo demagógico digno de los mejores tiempos de una regresión histórica brutal.

Mientras ocurre lo del Perejil, mientras Sus Señorías debaten en las Cortes del Reino, sigue la Huelga de hambre en la Universidad de Sevilla, de los inmigrantes encerrados (los que quedan, puesto que van abandonando el encierro, ahora cien, ahora cuarenta, mañana…).

Igual que la vida continúa en Ceuta y en Melilla, «dos ciudades tan españolas como Sevilla…o Bilbao» había dicho Aznar…

Y Ceuta y Melilla son, más que dos ciudades, dos plataformas de un enorme tráfico comercial, pero no sólo eso, dos conjunciones de intereses entre el Estado semi feudal de Marruecos y el imperialismo algo bananero español…

Pero cuando el señor Aznar redondea la frase antes mencionada, de dos cosas una, o bien le traiciona el subconsciente (en clara demostración de que todo el andamiaje sobre el pedrusco Leila-Perejil hace falta leerlo en clave Parlamento Vasco), o bien toma sus deseos por realidades y se plantea una cierta recomposición del Imperio perdido…

Sea como fuere, en las Cortes del Reino se votó, con la abstención de ERC, el apoyo incondicional al gobierno, se votó Soberanía Nacional, se votó «cordura entre hombres de Estado, del ESTADO ESPAÑOL».

Trillo y Ana comparecen ante Sus Señorías después del éxito militar en la toma de El Perejil

Resultó muy curioso que si bien pudimos ver y escuchar en directo la totalidad de las intervenciones de los dos Ministros, todos los canales de televisión cortaron gran parte de las intervenciones de Sus Señorías, de tal manera, que tuvimos que esperar a los resúmenes de los informativos y a la prensa escrita del día siguiente…

Zapatero fue, junto al gobierno, el más patriota de todos. Alcaraz, por IU, evidenció que algunos dirigentes del PCE recuerdan, todavía, restos de lecturas de Lenin:

—«Se lo advierto, señora Presidenta, señor Ministro, señora Ministra: ¡No toleraremos una sola gota de sangre!»…

Pero ahí acaban los restos de lecturas de Lenin: felicitaciones y apoyo incondicional al gobierno en su acción «bélica» si ésta conduce, por la vía diplomática, al retorno a la situación anterior, al «status quo»…

El mejor de todos, como de costumbre fue el señor Trias, de CIU, que casi lloraba recordando los intereses económicos españoles (y muy catalanes) en Marruecos…

Los canarios de Coalición Canaria, pedían y hasta suplicaban protección al «gobierno de la Nación», recordando la ubicación geográfica de las Islas, suplicando al Ministro que tranquilizara a la población canaria explicando que lo tenían todo previsto ante cualquier agresión…

El cantautor Labordeta de la Xunta de Aragón nos volvió a recordar que ya va siendo hora que vuelva a coger la guitarra y a componer canciones, que lo suyo no es las Cortes del Reino…

Con la salvedad de alguno del grupo mixto (ERC principalmente), el patrioterismo más barato, más tirado y más vulgar, nos vino a recordar, así, de pronto, que algunas de las tesis que viene defendiendo En defensa del marxismo, son de una terrible actualidad y recobran más fuerza si cabe, en cada ocasión en la que se ponen al desnudo cuestiones que no son tan evidentes en circunstancias más «normales», esto es, más rutinarias, menos exacerbadas. Así, nos acordamos de la Semana trágica (1909) y cómo la cuestión de Marruecos se hallaba en el centro de una gran confrontación entre las clases. Pero, claro está, había clase, clase social, organizada y combatiente, a partir de las organizaciones que la configuraban como tal. Hoy hay, ¡faltaría más!, clase proletaria, clase trabajadora, pero desprovista de organizaciones basadas en los mínimos requisitos que configuran la independencia de clase.

¡Hoy hay gestión! ¡Gestión del sistema! ¡Hay gestores del capital, de sus guerras!

Entonces, viejas reivindicaciones históricas del movimiento obrero como ¡Ceuta y Melilla para Marruecos!, dejan de existir, porque nadie con derecho a voz y a voto en el arcoiris parlamentario va a levantar la menor voz fundamentada en la independencia de clase, en el internacionalismo clasista. A lo sumo, encontraremos al PNV, a EA, a ERC, situarse en el terreno que cuestiona el soberanismo y el patrioterismo español, por la cuestión vasca o catalana, sin ir más allá (lo cual no es poco, porque sigue siendo, ahora mismo, el único foco de resistencia al único partido que existe en realidad en el Estado español): El PARTIDO ESPAÑOL, que del PP a IU, pasando por CIU y hasta el Bloque Nacionalista Gallego, tiene en todo el Estado las únicas excepciones de los vascos y ERC…).

La prensa

Entre la prensa española y la internacional media un abismo. El País en clara demostración de que la química entre Polanco y Felipe González sigue funcionando, se sitúa a medio camino entre el patrioterismo español y los calificativos del Financial Times «Aventura ridícula»; o Le Monde «Cruzada irrisoria»; o el Suddeutche Zeitung «Perejil=Absurdistán)» y un sinfín de comentarios y de chistes sobre «el pedrusco de las cabras y los lagartos»…

Vale la pena publicar entero el posicionamiento de ese personaje que se sitúa a caballo entre la política y el fútbol (me refiero a su tendencia al fichaje, a ser fichado) el señor Mendiluce que pagaba el siguiente documento en concepto de publicidad, esta vez como candidato a la Alcaldía de Madrid:

«Ante la crisis con Marruecos

La crisis con Marruecos no se resuelve sino que se agrava con la reacción del gobierno Aznar.

Resulta bastante sorprendente que ante una crisis internacional, con un vecino indispensable, que se produce en un territorio cuya soberanía se discute, pero situado a doscientos metros de la costa marroquí, el gobierno del PP haya utilizado una resolución votada casi por unanimidad en el Congreso de los Diputados, para abusando de ella y con una política de hechos consumados, llevar a cabo una irresponsable acción militar peligrosa en sí misma y en sus consecuencias diplomáticas, políticas y eventualmente militares hacia el futuro.

La crisis con Marruecos no se resuelve desde un falso patriotismo sino desde la sensatez.

La desgraciada acción marroquí, ocupando un islote desocupado, de valor simplemente simbólico, no puede dar pie a una acción de marcado carácter patriotero, donde en pleno siglo XXI el ejército, la bandera y una idea peculiar de la soberanía, sobre territorios en los que las dos partes no han llegado a un acuerdo definitivo, pueda convertirse en un instrumento manipulador y simplista del "orgullo nacional" por ambas partes.

La crisis con Marruecos no se resuelve volviendo al "status quo".

El famoso "status quo" al que se pretende regresar, significa la no resolución de un contencioso que viene de una larga historia colonial, que ha dejado territorios sin resolver y heridas sin cicatrizar y que afecta sin duda a millones de ciudadanos, marroquíes y españoles que asisten, estupefactos, al fracaso de la diplomacia a la hora de resolver, no sólo desde el siempre discutible derecho, sino desde la razón y la sensatez, un conflicto azuzado por intereses de políticas domésticas y por el no reconocimiento de cuestiones básicas que se evidencian echando una simple ojeada a cualquier mapa.

La crisis con Marruecos no se resuelve con la fuerza militar.

No nos parece aceptable la actuación marroquí. Pero tampoco el orgullo sobre el uso de la fuerza de la antigua potencia colonial. Entregamos el Sahara pero recuperamos Perejil (de nombre Leila). Con tantos apoyos recibidos de la UE, de la OTAN,... pareciera que las vías diplomática y de presión se han descartado precipitadamente. Y ojalá que seamos muchos los que decimos NO a las que se basan en el uso de la fuerza. Aunque otros inciten a ello. Por eso, retirada inmediata del ejército, desmilitarización de la zona y recuperación de la vía diplomática. Acabemos con todo vestigio colonial y arrogancias post-coloniales.

José María Mendiluce

Portavoz de los Verdes – Izquíerda Verde

y candídato a la Alcaldía de Madrid. »

Resulta encantadora tanta «sensatez», tanta equidistancia… Mendiluce también se refiere a la «buena vecindad» y con visión, más de visionario que de estadista pese a sus buenos propósitos en aras a serlo (estadista burgués), vuelve a ser original, en el sentido de que, a diferencia de todos los cánticos de sirena del momento, el va y afirma que «con el retorno al status quo no basta». Que es cuando se pone a divagar: «Entregamos el Sahara pero recuperamos Perejil (de nombre Leila)»…

Conclusión

Es cierto que este tipo de aventuras sabemos como empiezan y nunca se sabe como pueden terminar…

Pero una cosa son las especulaciones (a lo que nunca jugaremos) y otra cosa es la realidad, los hechos.

Hay la cuestión del Sahara. Y es cierto que Marruecos, en eso no quiere ceder ni un gramo. Como es cierto que desde la Junta de Andalucía hasta el mismísimo «Gobierno de la Nación» —que niegan hasta la legitimidad del uso del término autodeterminación con relación a Euskadi, Galicia y Catalunya— no puede haber más que demagogia y oportunismo con relación a la cuestión del Sahara.

Del mismo modo que Marruecos, en los hechos, ahora mismo, no quiere oír hablar, ni en pintura, de una eventual recuperación de Ceuta y Melilla, plataformas de tráfico gigantesco que le van de mil perillas tal y como están. Igual que a España…

Que es cuando aparece el mercantilismo político, el maniobrerismo tan grato, por ejemplo a CIU, a la hora del doble lenguaje para sacar algún provecho…

Pero por la coincidencia en el tiempo; por lo serio de la cuestión; porque estamos hablando de la quiebra potencial del Estado de las autonomías, la cuestión del pedrusco ha permitido relanzar la cuestión de la Soberanía Nacional, alineando en torno al PP a todos los partidos del sistema en un acto de fuerza que, por más simbólico, ridículo y hasta esperpéntico que sea, pone al Ejército en su justo lugar como pilar del Estado y garante de la Constitución de la España indivisible («antes roja que rota» dijo un día Franco).

Es pues en clave que apunta hacia Euskadi, como el autor de estas líneas analiza la cuestión…

Por lo demás, pienso, sinceramente, que en pocos días, tal vez con la mismísima mediación de los EE.UU. (la Unión Europea no puede alcanzar la menor homogeneidad debido a la posición de Francia), la sangre no sólo no llegará al río (el señor diputado «comunista» Alcaraz puede dormir tranquilo) y el retorno al status quo —mal le pese a Mendiluce— se alcanzará para dar paso, inmediatamente, al tira y afloja mercantilista en el que ambas partes encontrarán, a buen seguro, recompensas a sus buenos quehaceres diplomáticos, entre países amigos y otras tantas pamplinas verbales más…

Los marroquíes eso sí, seguirán exactamente igual que estaban, ya sea en Sevilla o Barcelona, en el mismo Rabat…

Y los intereses españoles tan gratos al «nacionalista catalán» señor Trias, seguirán a buen recaudo…

Y el decretazo, aquí y ahora, entrará en funcionamiento agravando las ya pésimas condiciones de centenares de millares de trabajadores del Estado español…

Y en Euskadi, inexorablemente, llegará la hora de la verdad…

Mientras tanto, que nadie lo ponga en duda, los Embajadores volverán, uno a Rabat, el otro a Madrid… Es sólo cuestión de tiempo, de oportunidad, de negociaciones y tira y afloja sobre la pesca, sobre la fruta, sobre los intereses españoles en Marruecos, sobre el papel cipayo de la Corona Marroquí sobre Palestina…

Entonces, un viaje de Sus Majestades patentizará ante el mundo entero la amistad entre Marruecos y España y, con un poco de suerte, siempre por razones humanitarias y en clara demostración de buena vecindad, un puñado de Sin Papeles alcanzarán a tener un Resguardo, demorando, así, su futura expulsión…

Es posible que para entonces, Méndez y Fidalgo se hayan sentado en la Gran Mesa del Pacto Social a la salud del 20 J.

¡GORA EUSKADI!

PereGil, 18 de julio (!) del…2002

 

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