La caída del Muro de Berlín:
!Décimo aniversario hacia un nuevo orden mundial!
La caída del Muro de Berlín simbolizó la dislocación del orden mundial imperialista nacido de los acuerdos de Yalta, Postdam y Teherán tras la segunda guerra mundial imperialista. En 1916, polemizando con Kautsky y su teorización del futuro ultraimperialismo que conduciría a una paz permanente dentro del capitalismo, Lenin expresaba:
+?Es +concebible; que dentro de una veintena de años permanezca invariable la correlación de fuerzas entre las potencias imperialistas? Es absolutamente inconcebible. Por esto, las alianzas +interimperialistas; o +ultraimperialistas; en el mundo real capitalista, y no en la vulgar fantasía pequeñoburguesa de los curas ingleses o del +marxista; alemán Kautsky sea cual fuera su forma: una coalición imperialista contra otra coalición imperialista, o una alianza general de todas las potencias imperialistas, no pueden ser inevitablemente más que +treguas; entre las guerras. Las alianzas pacíficas preparan las guerras y a su vez surgen de las guerras, condicionándose mútuamente, engendrando una sucesión de formas de lucha pacífica y no pacífica sobre una misma base de vínculos imperialistas y de relaciones recíprocas entre la economía y la política mundiales;.
Con la caída del Muro de Berlín se cerraba +una fase histórica concreta; del período histórico del imperialismo.
Lenin tenía toda la razón del mundo: la correlación de fuerzas entre las potencias imperialistas ha sufrido permanentes mutaciones desde que escribió su imprescindible libro sobre el imperialismo.
Con la caída del Muro de Berlín se hundía el orden mundial que condujo al largo período de +coexistencia pacífica; entre los imperialismos más fuertes y la burocracia del Kremlin, el orden mundial que, bajo el manto de la generalización y vulgarización de la palabra +Paz;, conocería el desarrollo gigantesco de las guerras y las revoluciones en la +periferia; del mundo, la rapiña permanente de las tres cuartas partes del planeta a cargo de las potencias imperialistas más fuertes y la subyugación de todo el Este de Europa por la burocracia estalinista. El Muro de Berlín, simbolizaría en última instancia la +tregua; en el corazón de Europa, en los países industrializados, +tregua; que no podría impedir revoluciones gigantescas como la revolución China, el triunfo de la revolución en Cuba, derrotas de las potencias imperialistas en Indochina, luchas de liberación nacional y anticoloniales generalizadas en los continentes asiático y africano, en Latinoamérica
Con la caída del Muro de Berlín quedaba sentenciada de muerte la ex-Unión Soviética
Han transcurrido diez años.
Diez años en los que la lucha de clases ha conocido la aceleración vertiginosa de sus ritmos, bajo el signo de la imposibilidad de las potencias imperialistas más fuertes para alanzar un nuevo orden mundial.
El 24 de marzo Solana al frente de la OTAN brazo armado de una coalición imperialista encabezada por los EE.UU., desencadenaba las hostilidades bélicas a gran escala en los Balcanes, en el corazón de Europa. Desde hace dos meses, el imperialismo ruso ha desencadenado en el Cáucaso, las hostilidades bélicas. El actual reparto de papeles entre las potencias imperialistas más fuertes y en pugna hacia la búsqueda de un nuevo orden mundial imperialista, refleja a la perfección la situación de transitoriedad entre el equilibrio mundial inmediatamente posterior al levantamiento del Muro de Berlín y el caótico desorden surgido de la caída de aquél bajo los golpes de las inmensas luchas proletarias, principalmente en el Este de Europa, en la misma Rusia.
El imperialismo es un período histórico, la fase superior del capitalismo. Con el advenimiento del imperialismo se abría la era de las guerras y las revoluciones. La victoria proletaria en la Rusia atrasada de 1917 ponía de manifiesto que las condiciones potenciales para el advenimiento de la revolución socialista, de la destrucción del Estado burgués, de la expropiación del capital, no sólo habían llegado a una situación de madurez: ponía sobre todo de manifiesto que se podía vencer, que es lo que alcanzaron a hacer los bolcheviques al frente de proletarios y campesinos rusos en la transformación de la guerra imperialista en guerra civil, guerra entre las clases.
Pero el socialismo no puede perdurar en un solo país. La contrarrevolución se impuso en el país de los soviets. El +Estado obrero; Estado burgués sin burguesía, degeneró en un primer tiempo, dando paso después a la monstruosidad histórica del estalinismo que acabó por restablecer, bajo formas abiertamente fascistas, el régimen de la propiedad privada de los medios de producción en Rusia, en Europa del Este, una vez sellados con las potencias imperialistas más fuertes los acuerdos de Yalta, simbolizados posteriormente en el levantamiento del Muro de Berlín.
La caída del Muro ha sido pues, uno de los acontecimientos importantes de este siglo. En cualquier caso, nada es, +nada será ya igual que antes;, del mismo modo que nada +podía ser igual a antes;, una vez levantado el Muro +de la vergüenza;.
Lo que para unos ha sido +la guerra de Kosovo;, para otros +la guerra de Yugoslavia; y para los demás +la guerra de la OTAN;, no se puede aprehender sin el necesario esfuerzo de comprensión y generalización del período histórico abierto con la primera guerra mundial imperialista. Quienes defendimos en su momento que estábamos +ante el desencadenamiento de la guerra imperialista;, desencadenamiento marcado por la necesidad de alcanzar un orden mundial que suceda a aquél que se desmoronó con la caída del Muro de Berlín, pensamos que lo que ocurre hoy en el Cáucaso, esto es, la agresión imperialista rusa sobre Chechenia, es una nueva expresión de la tendencia al desarrollo de la guerra imperialista, dentro de ésta situación de +transitoriedad entre el antes y el después del Muro;.
Lo que ocurre hoy en el Cáucaso agresión del bloque imperialista de la CEI y situación de guerra abierta llamada a extenderse, junto a lo que está ocurriendo en los Balcanes tras el +fin; de las hostilidades bélicas en una situación de primera fase de la guerra que todavía no han podido cerrar y que está llamada al advenimiento de nuevos desarrollos, concentra en la actualidad todos los problemas de la crisis estructural del sistema capitalista y plantea con mayor urgencia la necesidad de la más rigurosa discusión internacional para agrupar a la vanguardia proletaria contra la guerra imperialista y por la necesidad histórica del socialismo.
Ésta sería nuestra mejor contribución al Décimo Aniversario de la Caída del Muro de Berlín.