Especie dura y resistente, fácil de mantener. Precisan del aditamento de yodo en el agua del acuario y ha de aclimatársele muy lentamente (1 hora y por goteo) cuando lo introduzcamos, después de adquirirlo, en nuestra urna . Cambian frecuentemente el caparazón (cada 15 ó 20 días). Alimentarlos con pequeños trozos de gamba o pescado.