
Este bello ejemplar es quizás uno de los centropyges más fáciles de mantener, conviene proporcionarle un sistema de acuario de arrecife con numerosos escondites, ofreciéndonos así su máximo esplendor. No molesta a los invertebrados y come, una vez adaptado, francamente bien, aceptando comida seca en escamas (procurar ofrecerle espirulina) y artemia salina.
Por lo general es un pez tímido y asustadizo por lo que no conviene que lo mantengamos con un número excesivo de peces muy vivaces, ya que a la hora de alimentarse podría recibir una cantidad escasa.