| Duración del recorrido: 4 horas aproximadamente a ritmo de paseo. |

A una hora del Dique 24 nos encontramos las primeras casas de Soportújar, abundan las huertas y pequeñas eras. Entramos en el pueblo por el Camino de las Eras.
Empezamos nuestro recorrido en Cáñar, pequeña localidad cercana a órgiva y situada a una altura de 1020 mts. Es uno de los primeros pueblos que, debido a su altura, divisamos al adentrarnos en La Alpujarra.
Partimos desde la plaza del pueblo en la que hay una hermosa fuente donde es costumbre que “se mojen” todos los forasteros que llegan a Cáñar por vez primera. Una vez abastecidos de agua, tomamos la calle Real que nos lleva a las afueras del pueblo donde comienza el sendero que nos llevará hasta Soportújar. A partir de aquí comenzamos a divisar una espléndida panorámica de órgiva , todo este trayecto está salpicado por pequeñas huertas y árboles frutales. Una vez llegamos al cementerio el sendero gira a la izquierda ofreciéndose a nuestra vista parte del barranco que forma el Río Chico, empezamos a divisar el pueblo de Soportújar encaramado a una de sus laderas. Siguen predominando los bancales con cultivos de todo tipo, también abundan los almendros y chumberas.
Seguimos el sendero, el barranco del Río Chico se va abriendo y ya a lo lejos divisamos el Dique 24,
la vegetación va cambiando, empezamos a encontrarnos con algunos nogales. A unos cuarenta minutos de marcha nos encontramos con una explanada en la que predominan los cipreses, estamos en el Barranco Barjas donde, a principios de siglo, estuvo enclavada la aldea de Barjas que fue totalmente arrasada por una crecida del Río Chico. Se da la circunstancia que en este río predominan las crecidas, las cuales arrastran gran cantidad de aluvión que periódicamente arrasaba la campiña de órgiva y alrededores. Es por ello que en los años cuarenta se fueron construyendo una serie de diques a lo largo de todo el río para amortiguar los efectos devastadores de los aluviones. Se construyeron 24 diques el último de los cuales es el más grandioso, se terminó de construir en el año 1943, tiene una altura de 30 mts. aproximadamente desde la cual el agua se precipita en una hermosa cascada.
Llegamos al Dique 24 tras una hora de marcha. Es momento de tomar un pequeño refrigerio. Podemos distinguir una vegetación típica de ribera en la que predominan los chopos, mimbres y acacias que, junto a los pinos de repoblación y al agua que discurre por doquier, dotan al entorno de una belleza especial.
A partir de aquí comienza el término municipal de Soportújar. Caminamos bordeando la acequia que surte de agua al pueblo. En nuestro recorrido nos encontramos con una serie de construcciones en ruinas, son restos de antiguos molinos, algunos de los cuales conservan aún las enormes piedras de moler el grano. Predominan los castaños y los nogales.
Soportújar es un pequeño pueblo de unos 300 habitantes y una altura de 1000 mts. , tiene una orientación privilegiada, lo que hace que posea excelentes vistas y muchas horas de sol. Es un auténtico balcón desde el que se divisa Caratáunas, órgiva y toda su vega.
El sendero hacia Pampaneira lo tomamos a la salida de Soportújar, junto al cementerio. Nos encaminamos por una pequeña pendiente bordeada de olivos hacia las minas de hierro de la Virgen de Fátima ya abandonadas, seguimos subiendo hasta llegar al camino que parte de la Ermita del Padre Eterno y se dirige al paraje denominado Puente Palo, por este camino tendremos que descender un tramo hasta encontrar de nuevo el sendero. A partir de aquí nos encontramos por doquier con pequeñas acequias que riegan cultivos de huertas pertenecientes a los cortijos diseminados por este entorno.
Uno de ellos, el más característico y por cuya puerta pasamos, es el denominado Venta del Aire. A este cortijo ya hacía alusión Pedro Antonio de Alarcón en la descripción de sus viajes por estas tierras.
A una hora de camino desde Soportújar entramos en el término municipal de Pampaneira doblando un recodo del sendero a la izquierda. Ante nuestra vista se nos ofrece una espléndida panorámica del Barranco del Poqueira, aumenta la presencia del agua, predominan los castaños y las moreras, restos de aquellas que en tiempo de los moriscos dieron lugar a un importante producción de seda.
Llegamos a Pampaneira, hace cuatro horas y media que salimos de Cáñar. Mientras esperamos el autocar no estaría de más visitar su iglesia del S. XVI en la que destaca un artesonado mudéjar y un retablo del S.XVII. o perdernos por sus bellas calles, no en vano este municipio cuenta con varios premios de embellecimiento de carácter nacional.