...en los días luminosos del instinto.

"Cierzo". Dibujo de Sheila Enfedaque, 5º de Primaria. Sástago

 Cuando acabé Magisterio en el 74, -como Dionisio-, aquel inolvidable bicho raro de la Normal de Zaragoza, emigré a Hospitalet (Barna.). Puse en mis maletas la costumbre de ir de vinos, las canciones de la Bullonera, Labordeta y Carbonell; Andalán y las películas de Buñuel. Casi 25 años me costó volver.

¡Ni había oído hablar de Petisme! Andaba matando el tiempo por el Corte Inglés, esperando la salida del tren que me traería aquí, donde muere la carretera, cuando el magnetismo de un mosaico naranja-butano me envolvió.  Compré aquel CD-libro del Europeo: "CIERZO, viento en la sangre". Me acompañó, con la Ronda de Boltaña en la otra cara del cassette,  durante 44.000 km. Su berrea era la mía: un tranvía verde para volver a casa y renacer. Vertebrar Aragón, esa asignatura tan pendiente como desesperada, que necesita invocar a sus muertos para sobrevivir en la mesa, -en los bolsillos el cierzo-, de ningún despacho de la DGA.

Pregunté por los iluminadores del currículum aragonés infantil, ¡patético desierto!: Pinocho de Antonio Saura, Javier Blasco, las Unidades Didácticas de la AGA, Titiriteros de Binéfar, Cano, Tinaja, él y, casi casi,  para de contar. De nuevo, el cubano de Calatayud, el ángel Petisme me saca del apuro y con su CD-libro de Prames puedo explicar a mis alumnos de Sexto de Primaria quién era Buñuel y  por qué debajo de nuestra cama hay un cadáver de tantos olvidados.

Poeta que no usa rima, músico eco-rockero, internauta con bitácora que engancha, apedrea, ama y respira. Pata negra aragonés. Pedagogo. Tiene gato, recuerdos de seminario, plegarias, latinajos, y una generosa y vibrante "Habitación salvaje" con una pista en CD-Rom.

¡Un placer! Una yesca para la inteligencia.

Huellas y horizontes    -   @ Lola Bielsa