SENDERISMO


Tierga - Trasobares

           Salir de Tierga tomando la carretera en dirección a Trasobares. Unos metros antes de que ésta haga una pronunciada curva a la derecha se puede ver a la izquierda el lavadero del pueblo. Se deja aquí la carretera para tomar un camino a la izquierda que pasa por delante de la ermita de Santa Rosa. Se cruza seguidamente el río Isuela por un puente y se continúa por una pista unos 200 m hasta encontrar un cruce. Tomarlo a la derecha.

          A los 35' desde el inicio la pista se corta. Seguir de frente una pista más o menos clara que asciende una loma y continúa por encima del cañón del río para bajar de nuevo al mismo y cruzarlo (15').

          A partir de aquí se toma una pista que sube hacia la derecha, da un rodeo acercándose a la carretera y vuelve a bajar hacia el río para continuar, tras bajar un escalón pétreo a la izquierda, entre choperas durante unos 300 m y cruzar de nuevo a la otra margen del río. Ascender tras cruzar una chopera, por un camino unos 15' hasta desembocar en la carretera que, por la derecha, lleva hasta Tierga en otros 10'.

Trasobares - Tierga

          Se sale del pueblo por el puente sobre el Isuela y se continúa por ancho camino entre campos. Pasados 20' dejarlo para tomar una senda a la izquierda. Ésta nos lleva a un cruce con pista que se sigue de nuevo a la izquierda. Bajando unos 200 m se llega a un arroyo que hay que cruzar para continuar por un camino de ganado.

          En 15', desde el arroyo, se desciende aun viejo corral del que se baja a los campos de la vega del río. Éstos terminan en una pared de roca enfrente de la cual se cruza el río y se continúa por su margen izquierda entre chopos. Una vez fuera de las choperas sale una pista a la izquierda para dar un rodeo pasando cerca de la carretera y volver a descender hasta el río (15' minutos desde el corral) (ocasionalmente se puede evitar este rodeo cruzando el río cuando el caudal de agua así lo permite). Se cruza de nuevo y se continúa por un camino a la derecha que va ascendiendo por el barranco sobre el río, para volver a descender por la loma del monte hasta una pista que toma dirección a Tierga (20' desde el último cruce del río). Siguiendo la pista se encuentra una bifurcación que se toma a la derecha (ascendiendo). En 10' se llega a otro cruce de pistas. Tomar la que viene de abajo por la izquierda. Pasando el puente sobre el río y la ermita de Santa Rosa, una senda conduce a la carretera y por ésta hasta Tierga.

Talamantes - Trasobares

          Salir de Talamantes a cruzar el puente sobre el barranco de Valdeherrera y llegar al depósito de agua (10') por la izquierda del barranco de Valdetreviño. Seguir una senda entre pinos, no siempre evidente y en unos 15' cruzar a la derecha del barranco. La senda muy evidente ahora, se ensancha más adelante y vuelve a cruzar el barranco para terminar ascendiendo por su margen izquierda (20'). En 10' se llega a a unos corrales en ruinas y en 5' más a una pista. Continuar por ella para alcanzar el Collado en 10'.

          Una vez en el collado dejar la pista, que continúa hacia la derecha por el PR-3, para tomar un camino a la izquierda. Seguir éste a media ladera y llegar a un llano (quedando a la derecha el cauce seco del barranco que posteriormente hay que descender). Una vez acabado el llano nacen dos barrancos, se toma el de más a la derecha y descendiendo se llega al corral de la Caseta (25'). De aquí continuar por el camino a media ladera que sigue paralelo al muro de un aterrazamiento, sin perder altura y siguiendo la derecha del barranco. La senda llega al siguiente corral en ruinas (Corral Nuevo) en 15'). Descendiendo ligeramente por la izquierda de la loma se llega a otra suave loma pedregosa. Desde aquí se baja directamente al corral de Val de Bernal, ya en el cruce con el barranco de Valdeplata, a 10' desde el último corral. Una vez en Valdeplata continuar por el mismo cauce unos 300 m para tomar una senda por la derecha. A unos 15' se vuelve a cruzar el río para seguir por unos campos abandonados y sortear de nuevo el cauce. A los 25' del último corral se llega a la antigua mina abandonada, en la cual se toma una pista que transcurre por el fondo del barranco. Se llega a la carretera de Trasobares en unos 40' desde la mina.

          Continuar por la carretera y abandonarla a la derecha (11') para pasar bordeando unos antiguos panales durante unos 100 m. Seguir a la izquierda por el borde de un bello cortado sobre el Isuela, desde el que se divisan los restos de una antigua fundición. (Se debe prestar cierta atención debido a la altura del cortado). En unos 5' se deja el borde para continuar por una pista en regular estado que se encuentra a unos 10 m a la izquierda de éste y que desciende suavemente al lado de unos campos. En otros 5' girar de nuevo a la izquierda entre almendros abandonados para cruzar, posteriormente, un pequeño barranco. Tomar luego una senda que discurre entre la carretera y la margen izquierda del río. A los 20' girar a la derecha cruzando una acequia y descender hacia el río en 3', cruzándose por una piedras. Tomar un camino que asciende pegado a la margen izquierda del barranco. A los 15' se cruza entre carrascas. En 12' se llega a un alto espolón rocoso colgado sobre el barranco, ahora entre tomillos y romeros. En 25' cruzar el Isuela por un puente y llegar a Trasobares (5).

Trasobares - Talamantes

          Desde la plaza de Trasobares se sale dejando el pórtico de un antiguo convento a la izquierda. Cruzar el Isuela por un puente de cemento y continuar por camino hacia la derecha que en 35' llega a un alto espolón rocoso sobre las curvas del barranco. Descender, suavemente al principio, entre carrascas y a los 8' cruzar un barranco más pequeño. Descender más acusadamente ahora por su izquierda para llegar, en 6', al río. Cruzarlo por unas piedras y subir por un sendero hacia la derecha entre campos abandonados. A los 4' girar a la izquierda, cruzar una acequia y continuar por un sendero entre almendros que discurre a mitad de ladera entre el río y la carretera. A los 17' la senda termina en una pequeña barranquera que se cruza y tras ascender ligeramente por la derecha se atraviesa un campo de almendros abandonado. Tomar después una pista a la derecha que a los 5' se deja y se toma por la izquierda un sendero. La fundición.
Éste discurre por una cornisa sobre el barranco. A los 6' y a la altura de la antigua fundición, en el fondo del barranco, se gira a la derecha, por encima de unas colmenas abandonadas y se sale a la carretera tomándola hacia la izquierda. En 11' se llega al barranco de Valdeplata tomando la pista que sale a la derecha de la carretera, en una curva muy cerrada, justo antes de cruzar el puente.
La pista transcurre por el fondo del barranco, cruzándolo de vez en cuando, hasta llegar a una antigua mina abandonada en 40'. Todavía en esta se pueden apreciar los restos de robustos caserones de piedra que se utilizaron el siglo pasado. A partir de aquí la pista termina y da paso a un camino, muy abandonado, que asciende barranco arriba. Tras atravesar una pequeña chopera el camino sube ligeramente para llegar a un tramo en el que se sortea el río varias veces hasta continuar por su margen derecha. en unos 30' se ve un corral abandonado, e sigue por el cauce seco del barranco y se llega a otro corral, el de la Val de Bernal, a 5'. Es aquí donde hay que dejar el cauce del barranco de Valdeplata para subir hacia la derecha en dirección al Collado del Campo.
Se sube por el camino que pasa detrás del corral para ascender por el lomo rocoso del monte. Se llega a un alto, desde donde se aprecian la Peña de los Moros y las impresionantes paredes de Calcena. En 15' se asciende hasta otra antigua paridera (Corral Nuevo). Desde aquí se sigue el camino subiendo por la loma y se ve, de frente, un tercer corral (Corral de la Caseta), al que se llega en otros 15' por un antiguo camino de ganado que va a media ladera por los faldones de la Peña de los Moros.
Una vez en el corral seguir loma arriba para ir a parar a unas pequeñas barrancadas que terminan en una extensa explanada y continuar por un campo abandonado que discurre por la izquierda del barranco. Seguir de frente hacia los pinos que se ven ya en el mismo collado, donde se llega en 40' desde el último corral.
Una vez en el collado (cruce con el PR-3) tomar la pista que desciende a la derecha. En 10' se deja para coger una senda a la izquierda, unos metros antes de llegar a un puente, que en 5' llega a unos corrales abandonados. A los 10' se cruza en barranco para descender por su margen derecha. La senda se va estrechando aunque continúa con claridad. A los 20' se cruza a la margen izquierda del barranco. Continúa ahora entre pinos, no siempre demasiado evidente y en 15' alcanza los depósitos de agua del pueblo. En 10' más y tras atravesar el puente sobre el barranco de Valdeherrera, se llega a Talamantes.

22.-Por el barranco de Valdeplata

Duración: 3 horas y 15 minutos. Distancia: 10 km. Desnivel: 400 m. Dureza: media-baja. Interés: antiguas minas de plata, peña de los Moros. Tipo de camino: camino, senda y campo a través.

Buena parte de este itinerario discurre sobre las huellas dejadas en el siglo pasado por el ir y venir de los carros que transportaban la plata extraída de las entrañas de la sierra del Moncayo.

Un camino todavía marcado nos conduce desde el kilómetro 34 de la carretera que une Trasobares con Calcena hasta la mina donde se sustraía tan preciado mineral. El camino va serpenteando el arroyo de Valdeplata, entre chopos, sauces y abundantes juncos. Las laderas, donde donde la disponibilidad de agua es menor, están salpicadas de encinas y carrascas.

Cruzamos varias veces el arroyo, que, aunque pequeño, ha ido encajándose desde su nacimiento, dando lugar a este pronunciado barranco. Algunos resaltes formados por las pizarras han sido aprovechados por los pastores como abrigos para el ganado, construyendo debajo un pequeño corral y un refugio. Estas construcciones, que iremos viendo a lo largo de nuestro itinerario, junto con los restos de antiguos aterrazamientos, campos abandonados y algunos olivos que crecen entre la vegetación natural, atestiguan la pasada explotación agrícola y ganadera de este barranco que ha sido abandonado al olvido de los tiempos.

Esta sensación de soledad y olvido es patente durante casi todo el itinerario, y sólo se nota por los gritos de las aves en su huída precipitada ante la desacostumbrada presencia humana. Petirrojos, perdices, pequeñas rapaces y otras especies ribereñas habitan en este retirado paraje.

En poco más de 1 hora llegamos a la mina abandonada. Grandes escombreras, junto a edificios en ruinas que van siendo devorados por el tiempo y las hiedras no dejan lugar a dudas de que estamos en la antigua mina de plata. En el edificio, con una puerta de arco de medio punto, descubrimos entre la maleza un pozo rectangular de 4 ó 5 mts de profundidad y cuyas paredes están hechas de ladrillo. Estamos ante una de las entradas a la mina que ha sido tapada, al igual que las demás, para evitar accidentes no deseados.

Tras abandonar este lugar el camino se pierde durante un tramo. Alrededor de 20 minutos caminamos, primero, por la ribera del arroyo, atravesando campos abandonados, y más tarde por la ladera izquierda, ya que el fondo del barranco está ocupado por una densa vegetación de juncos. Estos, y a juzgar por los constantes cantos y revoloteos asustadizos de los pájaros, sirven de refugio a numerosas familias de aves.

Más adelante, el cauce del barranco se ensancha y el agua puede llegar a desaparecer debajo de una extensa alfombra de gravas sobre la que podemos proseguir más cómodamente nuestro itinerario. A nuestro frente contemplamos ya los paredones calcáreos de la peña de los Moros, hacia la que nos dirigimos.

Tras pasar al lado del corral de Bernal hallamos dos formas esculpidas en la roca que semejan dos chimeneas, y que rompen la simetría de la vertiente.

Dos horas y 15 minutos después de nuestro comienzo llegamos al pie de la Peña de los Moros, formada por colosales farallones calizos habitados por una magnifica colonia de buitres. Podemos llegar hasta el fondo de esta especie de circo desde donde, si nos volvemos, veremos mejor la senda que, por la derecha, va subiendo cómodamente hacia el collado que alcanzaremos en 20 minutos. Desde allí seguiremos el sendero que desciende hasta el corral de la Loma, donde da comienzo una pista que nos dejará rápidamente de nuevo en la carretera. a 100 mts del pueblo de Calcena.

23.-Purujosa-Cerro del Morrón-Purujosa.

Duración: 6 horas. Distancia: 14 km. Desnivel: 760 m. Dureza: media. Interés: geomorfología, y vistas panorámicas de todo el sector SE de la Sierra del Moncayo.Tipo de camino: senda y campo a través. Sugerencias: llevar unos prismáticos.

Iniciamos este recorrido partiendo de Purujosa, pueblo de pintoresca ubicación, encaramado sobre un risco calcáreo.

Saliendo de Purujosa por la carretera que se dirige a Calcena tomamos el camino que se introduce, a la izquierda, por el barranco de la Virgen. Pronto lo abandonaremos para dirigirnos a la derecha. El material es de tipo calizo y la vegetación prácticamente nula en este tramo. En este pequeño cruce existe una especie de antiguo monumento que en tiempos contuvo una imagen de una virgen, la Virgen de la Leche.

Iniciamos la suave pero continuada ascensión, casi paralelamente al curso de un pequeño arrollo. En este tramos vamos a encontrar una magnifica cueva en las paredes rocosas a la derecha de la encajada vertiente. Es la cueva de Cartún, que hasta hace poco tiempo sirvió para albergar un importante rebaño. Frente a ella unas antiguas eras que se utilizaban para cosechar el cereal de los alrededores.

Continuamos ascendiendo hasta llegar a un tramo en el que el barranco se abre y vemos cómo ya el paisaje cambia. Abunda ya la vegetación, de pino en este caso, y tenemos un horizonte más amplio. Al frente, los corrales de Cartún; el camino va a situarse, no muy bien marcado, a la derecha de ellos, para llegar hasta un pequeño collado, donde, ahora sí, el camino se aprecia fácilmente.

Continuamos por el penetrando en ocasiones en el bosque de pinos y otras teniendo éste como límite izquierdo del camino.

El camino va a girar luego hacia nuestra izquierda, justo cuando confluye en él un arroyo importante. Procede éste de la Fuente del Col, de abundante caudal y rodeado todo este sector de rica y frondosa vegetación de ribera.

Por supuesto que podemos hacer una paradita para descansar y beber de esta refrescante agua. El camino continua ascendiendo por lo que es el límite del actual bosque formado por pino silvestre.

Ya tenemos el Collado de la Estaca y el Cerro Morrón al frente; llevamos tres horas y media de ascendente caminar.

Pero todavía no hemos terminado. El Cerro Morrón está ahí retándonos a que ascendamos a su cumbre.

El ascenso resulta más fácil por la vertiente E, que se dispone a modo de suave rampa. Caminaremos en todo momento por un lapiaz kárstico formado sobre el sustrato calizo que conforma este relieve en resalte.

El Morrón, junto con la Muela de Beratón, al SO, y las Peñas de Herrera, al E, constituyen los restos del potente sustrato formado por las calizas y las dolomías que se depositaron en el Jurásico, de tonos claros gris-azulados y formas abruptas, y que ha desaparecido casi en su totalidad.

La única vegetación que encontramos durante la subida son los enebros rastreros que disputan con el lapiaz el agua de lluvia que rápidamente se infiltra en el sustrato.

Al cabo de treinta minutos alcanzaremos los 1.731 m de la cima. Esta constituye un privilegiado e inigualable mirador de todo el sector S de la Sierra del Moncayo, desde donde apreciaremos fácilmente la abrupta y magnífica morfología formada por los valle, barrancos, cimas, escarpes, cortados y praderas, y que contrasta con la llaneza de la depresión del Ebro.

Al NO destacan las cimas de la Sierra del Moncayo: Lobera, en primer lugar, y S. Miguel, al fondo. Más cerca la muela de Horcajuelo, y entre ésta y Lobera la cabecera del barranco de Valdealonso recubierta por un espeso bosque de pino negro.

Hacia el N y a nuestros pies una vista de pájaro de las praderas y del barranco de Horcajuelo que va a desembocar en el de Morana.

Al fondo se abre la gran depresión del Ebro con la divisoria pirenaica como colofón y en la lejanía de este increíble escenario natural.

Al E destacan las Peñas de Herrera y al SE las abruptas y escarpadas formas calcáreas de la Peña de los Moros.

En dirección S se adivina el recorrido del valle del Isuela.

Al o destaca el relieve gemelo de la Muela de Beratón; detrás del valle del Araviana, perteneciente ya a la meseta castellana, a 1.300 m de altitud. Más al fondo las sierras sorianas de Tablado y de Toranzo.

Antes de emprender el descenso podemos recorrer la parte superior del escarpe que presenta el Morrón en su parte N.

24.-Purujosa-Cerro del Morrón-Peña de los Moros-Calcena.

Duración: 6 horas y 30 minutos. Distancia: 17 km. Desnivel: 700 m. Dureza: media. Interés: geomorfología, panorámicas y colonia de buitres. Tipo de camino: pista, campo a través, senda. Sugerencias: si se hace en un día soleado, conviene llevar agua y algo con que cubrir la cabeza, pues hay tramos totalmente desprovistos de vegetación y, por tanto, de sombra.

El recorrido que proponemos enlaza dos itinerarios, el 22 y el 23, teniendo como punto de inicio el pueblo, de Purujosa y finalizando en Calcena, a 5 Kms de distancia de aquél por la carretera.

Para la realización de la primera etapa del recorrido seguiremos las indicaciones del itinerario n.º 23 que, saliendo de Purujosa, llega hasta la base el Morrón, en el collado de la Estaca. Desde aquí continuaremos por la pista hacia la derecha para llegar enseguida al pie de una de las Peñas de Herrera. Cuesta imaginar que en el pasado una capa de caliza del mismo espesor que la peña que estamos contemplando, cubría todo este sector de la sierra formando como una bóveda. Toda ella ha sido erosionada y sólo quedan como testigo las Peñas de Herrera.

Siguiendo por la pista a nuestra derecha se abren las cabeceras del barranco de la Covachuela y de algunos de sus afluentes. Este barranco se encaja profundamente y forma una impresionante garganta entre la Peña de los Moros, que podemos contemplar, desde la pista, y por la que cruzaremos más adelante.

Para ello, deberemos abandonar la pista, poco antes de llegar a unos afloramientos de margas, e internarnos por un incipiente barranco, sin sendero, que se abre en la ladera de nuestra derecha, y que va a desembocar en el barranco de Covachuela, y que a su vez nos llevará hasta el fondo del barranco de Valdeplata. Esta zona está casi totalmente desprovista de vegetación arbórea, exceptuando alguna carrasca, y los abundantes matorrales (de aliaga, sobre todo), unidos a un piso cubierto por guijarros y cantos, hacen que el caminar sea algo incómodo y que el avance sea lento. Conforme llegamos al punto donde este barranco desemboca en el de la Covachuela, la cantidad de materiales acumulados en el lecho crece. En lo que debe ser el lecho de las aguas descubrimos algunos pequeños pilancones y marmitas, en roca caliza muy pulida. Aproximadamente a los 50 minutos (o un poco menos, si hemos ido ligeritos de paso) de haber abandonado la pista entramos en el barranco de la Covachuela; el fondo se hace ahora considerablemente más ancho, y la cantidad de cantos es mucho mayor, pues este tramo es casi llano. Siguiendo a nuestra izquierda, esto es, aguas abajo, al cabo de 5 minutos más llegamos justo debajo de la Peña de los Moros, que queda a nuestra izquierda, a partir de la cual el barranco se encaja fuertemente. A nuestra derecha, en un pintoresco resguardo, dejamos un corral que ha debido estar en uso hasta hace bien poco tiempo.

A la salida de este tramo encajado, el barranco de la Covachela desemboca en el barranco de Valdeplata. En la vertiente, de la derecha veremos la senda que sube hasta el collado, desde donde seguiremos las indicaciones del itinerario n.º 22 hasta llegar a la villa de Calcena en poco más de una hora.

25.-Por la Muela de Beratón.

Duración: 2 horas. Distancia: 5,7 km. Desnivel: 300 m. Dureza: baja. Interés: vistas panorámicas, cueva, buitres, lapiaz, adaptación de la vegetación. Tipo de camino: sendero, campo a través.

Sugerencias: hay que tener en cuenta la falta de sombra en verano que azota la plataforma superior y la ausencia de refugio en caso de lluvia o tormenta. Abunda el matorral pinchoso, por lo que recomendamos llevar pantalón largo. No es difícil orientarse en la muela, ya que hay numerosas referencias visuales.

El recorrido tiene su inicio en el puente que cruza el río Isuela entre Purujosa y Beratón. Una chopera puede ser un buen lugar para la acampada. La senda, que apenas se distingue, parte de la carretera a unos 150 m del puente, a la altura de una señal de tráfico triangular que advierte de la presencia de curvas en los próximos 1,6 km. y recomienda circular a 40 km/h.

Los retazos discontinuos de senderos de ganado van ascendiendo entre el matorral que cubre un campo de cultivo abandonado. Ascendemos entre abundantes aliagas y algunos arces, carrascas y rosales silvestres, dejando a nuestra izquierda un pequeño curso de agua que desciende directamente de un collado abierto en la pared de la muela. El último tramo de subida es una pared calcárea que se supera con facilidad, sin necesidad de apoyar las manos. Coronamos la muela no por el collado más visible citado, sino al sur de éste, tropezando con una señal de piedra que indica Monte Público n.º17.

Desde esta atalaya se domina un amplio panorama sobre el alto valle del Isuela. Frente a nosotros, el pueblecito de Beratón, la peña caliza de San Roque horadada, con clara discordancia a su Norte, remarcada visualmente por la existencia de un barranco, entre las calizas y unas arcillas acarvacadas de tonos rojizos y amarillentos. Al NW es visible el Moncayo cuando las nubes no cubren el horizonte. Más allá de Beratón se distingue el poljé del Araviana, llanura ondulada con cultivos de cereal y pequeños pinares dispersos. Al Sur, por último, Sierra Tablado.

El paseo sobre la muela lo realizamos en sentido contrario a las agujas del reloj. No hay caminos ni sendas claras, por lo que recomendamos campo a través próximos a los escarpes que limitan la plataforma para gozar siempre de interesantes panoramas hasta rodear por completo la muela. El paisaje por el que caminamos es desolado. Se trata de una plataforma caliza de unas dimensiones aproximadas de 1.500 por 700 m. Alargada de N a S e inclinada en la misma dirección, su cota máxima se encuentra en su extremo septentrional con 1.580 m sobre el nivel del mar, por 1.420 m de su punta meridional. La roca, de tonos grises y a veces cubierta de líquenes amarillentos, se encuentra notablemente alterada por procesos de karstificación. Son abundantes las buitreras y cuevas en las paredes, y el vuelo de numerosos buitres acompañará nuestro deambular por esta superficie atormentada, apenas colonizada por una vegetación rastrera de cojín de monja, enebro, coscoja, sabina rastrera, tomillo... Sólo al Sur, donde inciden incipientes barranquillos, hay algún quejigo aislado y carrasca. Rebaños de cabras pueden animar el paseo, con pastores dispuestos a contar la historia de tremendas tormentas. No es difícil sorprender la huella devastadora del rayo sobre esta meseta fría, pelada y descarnada, casi lunar, sobre la que el sencillo caminar ya parece una aventura.

Desde la punta meridional se observa la carretera de Beratón a Purujosa. La vista hacia el Este es magnífica: al NE, el sinclinal colgado del Morrón, con cuevas y arcos en su pared caliza. A nuestros pies, la cuenca del Barranco de la Virgen está cubierta de pinos repoblados. Otras muelas y serranías ibéricas nos conducen hasta el horizonte.

Proseguimos rodeando la muela. Subimos a su proa septentrional, el punto más elevado, desde donde vemos las colinas redondeadas, donde se abren espectaculares cárcavas de tonos rojizos y morados. Nos dirigimos al collado bien marcado al W de la muela y antes de descender por el mismo podemos penetrar por alguna de las cuevas que se abren en la pared noroccidental de la plataforma. El descenso es sencillo a través del collado para enlazar con el sendero de subida y llegar en pocos minutos de nuevo a la carretera.




Bobliografía y Documentación:
GR-90 Senderos de gran recorrido - Tierras del Moncayo - Editado por PRAMES S.A.
Andar por la Sierra del Moncayo - Grupo Bortiri - Acción Divulgativa S.L.


http://www.terra.es/personal/bennetty

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(Última actualización: 29-04-2001)