VALLE DEL ISUELA

          SITUACION LEGAL:

          El área descrita en el presente capítulo entra de forma muy parcial dentro de la reciente ampliación del Parque Natural del Moncayo (Decreto 73/1998 de 31 de marzo, del Gobierno de Aragón); concretamente, buena parte de la cabecera del valle, en los términos de Purujosa y Calcena, forman actualmente parte de dicho Parque Natural, actuando el propio río Isuela como límite de su borde oeste.

          El resto del área carece de cualquier figura de espacio protegido, existiendo algunos Montes de Utilidad Pública, principalmente en las poblaciones citadas junto con Tierga y Trasobares. La gestión cinegética se desarrolla a través de Cotos Deportivos de Caza, por lo general de titularidad municipal.

          DESCRIPCION DEL MEDIO:

          El valle del Isuela es una buena muestra de espacio de montaña mediterránea; se extiende desde la localidad soriana de Beratón, donde nace, hasta Morata de Jalón, en donde, después de recoger los aportes del Aranda, comunican sus cauces con el del Jalón. A pesar de su corto recorrido, presenta muestras de tres pisos bioclimáticos. En las costas superiores del valle, por encima de los 1500 m en la zona del Morrón, se delimita el piso oromediterráneo, caracterizado por la presencia de matorrales de aspecto achaparrado debido a la influencia de los vientos y de la innivación invernal, dominados por piornales y enebrales, que se alternan en las zonas de drenaje de los barrancos con algunos pastizales.

          El piso supramediterráneo se extendería desde el límite con el anterior y los 900 o 1000 m de altitud aproximadamente. Éste se encuentra bien representado en la sierra del Tablado y en general en toda la cabecera del valle hasta dicha cota, y aparece dominado por los robledales, estando bien representados los rebollares o marojales (Quercus pyrenaica) en las localizaciones más húmedas, y los quejigares (Quercus faginea). Por debajo de este nivel se extiende, de forma amplia, el piso mesomediterráneo, con presencia de la encina (Quercus rotundifolia) y los matorrales subseriales a que da lugar la degradación de sus formaciones boscosas, siendo especialmente reseñable por su abundante presencia los matorrales de romero (Rosmarinus officinalis).

          Toda el área, con la excepción de la sierra del Tablado, tiene un sustrato geológico de carácter básico dominado por la roca caliza, a veces alternada con areniscas rojas triásicas, siendo predominantes los terrenos secundarios. Ello posibilita que exista una abundancia de cantiles rocosos que pueden llegar a ser muy espectaculares por la altura que alcanzan (hasta más de 100 m) y por las formas de erosión que presentan, existiendo buenas muestras en los sectores de Calcena y Purujosa, y en Morata de Jalón. La sierra del Tablado, de edad paleozoica, tiene un sustrato de pizarras y areniscas silíceas, lo que se traducirá en la presencia de formaciones vegetales peculiares respecto al entorno dominante.

          ESPECIES DE FLORA Y FAUNA

Composicisn.           Dada la variedad de pisos climáticos y de microambientes, es lógico pensar que nos encontramos con una diversidad de comunidades igualmente elevada. En las cotas más altas observaremos muestras de matorrales oromediterráneos dominados por el piorno (Cytisus purgans), sabina rastrera (Juniperus sabina) y, sobre todo, por Vaccinium myrtillus y enebro (Juniperus communis), acompañados de algunas plantas llamativas como el Helleborus foetidus, el Geranium robertianum o el tóxico Aconitum napellus. En este medio se encuentran algunas formas vivas aisladas geográficamente por el contraste de altitudes y los factores de éstos determinan (clima, etcétera), actuando estas sierras como auténticas islas biogeográficas. Las mejores muestras se encuentran en el terreno de la botánica y en el campo de la entomología y de los invertebrados en general, pero dicha circunstancia alcanza incluso a los vertebrados. Por citar alguna curiosidad mencionaremos una mariposa, la Parnasius apollo laufferi, que tiene una subespecie endémica del Moncayo, la culebra lisa europea (Coronella austriaca), ausente en puntos más meridionales del Sistema Ibérico hasta reaparecer en los grandes macizos del sur de Teruel, y un ave, el bisbita alpino (Anthus spinoletta), con su límite de distribución como reproductor, en las elevaciones del Moncayo. Otras aves que podemos observar en este medio serían el acentor común (Prunella modularis), muy característico de estos matorrales, y con distribución mucho más amplia la collalba gris (Oenanthe oenanthe), el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), el pardillo común (Carduelis cannabina) y el escribano montesino (Emberiza cia). En los pinares de repoblación próximos (Pinus mugo uncinata, Pinus sylvestris), tres especies características, el verderón serrano (Serinus citrinella), el bisbita arbóreo (Anthus trivialis), que tienen en el Moncayo y sus aledaños un núcleo igualmente aislado, y el piquituerto (Loxia curvirostra).

          En los rebollares y quejigares encontraremos un sotobosque de brezo (Erica arborea) y de jara (Cistus laurifolius) en los sustratos ácidos. En el período de floración llamará nuestra atención la presencia de flores como las de la Viola sylvestris, o la Hepatica nobilis. Los encinares montanos, que seguirían a éstos en cuanto a altitud y a condiciones de humedad, ya en los suelos calcícolas, encontraremos un tapiz de uva de oso (Arctostaphyllus uva-ursi), y un matorral denso de jara (Cistus albidus), aliaga (Genista scorpius), y algunas especies más escasas, pero igualmente llamativas como Ruscus aculeatus o Rubia peregrina. En cuanto a la fauna, en este tipo de formaciones boscosas se puede observar, sobre todo si prestamos atención a nuestros oídos, un variado elenco de especies de aves, entre las más frecuentes, el petirrojo (Erithacus rubecula), el chochín (Troglodytes troglodytes), el zorzal común (Turdus philomelos), la curruca zarcera (Sylvia communis), y el herrerillo común (Parus caeruleus), que nos indicaran niveles mayores de humedad en el ambiente, e igualmente abundantes y muy repartidas, la paloma torcaz (Columba palumbus), el mirlo común (Turdus merula), el pinzón vulgar (Fringilla coelebs), el verdecillo (Serinus serinus), el zorzal charlo (Turdus viscivorus), el carbonero común (Parus major), el mito (Aegithalos caudatus), el agateador común (Certhia brachydactyla) y el mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli), entre otras.

          La mayor parte de estas especies son observables también en los pinares de pino silvestre y laricio existentes en la cabecera del valle. Entre las rapaces se puede observar la culebrera europea (Circaetus gallicus), el azor común (Accipiter gentilis), y el gavilán común (Accipiter nisus).

          Finalmente, entre las aves nocturnas, dos especies, el cárabo común (Strix aluco) y el chotacabras gris (Caprimulgus europaeus).

          Entre los mamíferos cabe destacar la presencia del corzo (Capreolus capreolus) que disfruta en la actualidad de una evidente expansión.

          Los encinares termófilos indican la transición a zonas más cálidas y secas, circunstancia que viene indicada por la presencia de plantas como la salvia (Salvia officinalis), el espliego (Lavandula latifolia), la aliaga (Genista scorpius), y sobre todo la coscoja (Quercus coccifera) y el romero (Rosmarinus officinalis). Esta condición la detectaremos aguas debajo de Calcena. Estos encinares suelen tener un aspecto mucho más abierto, con arbolado de escaso porte, dado su aprovechamiento ancestral por los habitantes del valle. En ellos encontramos muchas especies citadas anteriormente, a las que se añaden otras más termófilas como la tórtola común (Streptopelia turtur), la totovía (Lullula arborea), la cogujada montesina (Galerida thecklae), la curruca carrasqueña (Sylvia cantillans), la curruca mirlona (Sylvia hortensis), etc. La fauna de reptiles es relativamente abundante, aunque difícilmente observable. Por su abundancia destacan la lagartija colilarga (Psammodromus algirus), y entre los ofidios, la culebra lisa meridional (Coronella girondica). La fauna de anfibios está igualmente bien representada, con presencia de varias especies de sapos, siendo el sapo común (Bufo bufo) y el sapo corredor (Bufo calamita) los más frecuentes.

          En las zonas más cálidas y por consiguiente más secas, en el dominio del coscojar, encontramos muchas especies relacionadas al matorral mediterráneo, entre las que, además de algunas de las menos asociadas al arbolado de las citadas anteriormente, se pueden añadir la curruca rabilarga (Sylvia undata) y la collalba rubia (Oenanthe hispanica). En estos puntos, la vegetación aparece dominada por el romero, acompañado por especies ya citadas previamente.

          En el curso de los ríos encontraremos alineados bosques de ribera dominados por chopos negros (Populus nigra) y formaciones de sargas (Salix elaeagnos). Las mejores muestras se observan ya en el curso del Jalón, con presencia del álamo blanco (Populus alba) y sauce (Salix alba). En estos enclaves pueden observarse algunas especies faunísticas de carácter eurosiberiano, como la curruca capirotada (Sylvia atricapilla), que cohabitan en estos medios con otras de carácter más mediterráneo y muy características de estos ambientes como puede ser el pájaro moscón (Remiz pendulinus), limitada su presencia en estas zonas al curso del Jalón. En el curso alto del río puede observarse el mirlo acuático (Cinclus cinclus) muy escaso, mientras que más repartidos se encuentran la lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) y el martín pescador (Alcedo atthis). En las masas de agua aparecerán la rana común (Rana perezi) y la culebra viperina (Natrix maura).

          En la variedad de roquedos existente pueden observarse igualmente buen número de especies, sobre todo de aves. Llamará la atención la variedad y abundancia de rapaces, dominando sobre todo la presencia del buitre leonado (Gyps fulvus), que en la zona sur del Moncayo tiene algunas de las colonias más importantes de la Comunicad aragonesa, pero igualmente podremos observar el alimoche o milopa (Neophron percnopterus), el águila real (Aquila chrysaetos) o el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus). Durante la noche, estos ambientes son dominio del búho real (Bubo bubo), con buenas poblaciones en la zona, mientras que en las zonas más cálidas encontraremos la collalba negra (Oenanthe leucura). El listado de fauna asociada a los escarpes rocosos se completaría con especies coloniales como los aviones común (Delichon urbica) y roquero (Ptyonoprogne rupestris), el vencejo real (Apus melba), la chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax) y la grajilla (Corvus monedula), y otras de carácter más territorial, como los roqueros rojo (Monticola saxatilis) y solitario (Monticola solitarius) de coloraciones muy llamativas, y el cuervo (Corvus corax). En invierno se presentan regularmente dos especies procedentes de la cordillera pirenaica, el acentor alpino (prunella collaris) y el treparriscos (Tichodroma muraria).

          GUIA PRACTICA DE VISITA Y OCIO:

          La zona puede visitarse en cualquier época del año, si bien debe tenerse en cuenta las bajas temperaturas invernales en la zona de la cabecera del valle, para lo que el visitante deberá ir convenientemente equipado en cuanto a ropa y calzado. Debe tenerse en cuenta la fuerte insolación estival, sobre todo en las zonas altas, siendo en esta época imprescindible llevar agua en cantidad suficiente. La primavera y comienzos del verano son los períodos más adecuados para recoger observaciones de flora y fauna, pero igualmente el otoño e incluso el invierno pueden dar grandes satisfacciones al naturalista en este rincón de montaña.

          Para desplazamientos largos por la sierra puede resultar útil la utilización de una senda de gran recorrido (GR-90) de la que parten otras de pequeño recorrido (PR4 a PR8) que se encuentran bien señalizadas, y que nos permitirán conocer hermosos rincones de estas montañas.

          Proponemos tres rutas que pueden satisfacer al visitante. La primera de ellas recorrería la cabecera del valle, en su nacimiento, en Beratón y terminaría en el barranco de la Virgen, que lo tomaríamos junto a la localidad de Purujosa. Primero por carretera, y después por una pista forestal, obtendremos hermosas vistas de la muela de Beratón, barranco de Castillejos, en la margen derecha del valle, y de la muela del Morrón, en la cabecera del barranco de la Virgen. Es un itinerario muy adecuado para observar rapaces rupícolas y especies asociadas a robledales, pinares y cursos de agua.

          El segundo recorrido, más breve, puede realizarse por la sierra del Tablado, ya fuera del Parque Natural, para lo que se accederá por pistas que parten frente a Purujosa o unos kilómetros antes de dicha localidad. Las observaciones se registrarán, esta vez, en un entorno de pinares y robledales, pudiendo acceder hasta más de m 1.400 m en las crestas de dicha sierra.

          El tercer y último recorrido lo podemos realizar en el otro extremo del área, en la confluencia del Isuela y del Jalón. Para acceder a esta zona deberemos acudir a las localidades de Morata de Jalón o de Chodes. En esta zona se encuentran buenas muestras de bosques de ribera en las hoces del Jalón, así como de roquedos, en la sierra de Arándiga, bien aprovechados para la escalada deportiva, y de matorrales mediterráneos termófilos.

          Desde la carretera de Morata de Jalón a Purujosa, se puede acceder a bonitos rincones del río Isuela, siendo especialmente aconsejables por su buena accesibilidad algunas zonas de Trasobares, Calcena y Purujosa, Tierga Arándiga y Nigüella (donde existe un agradable parque de ribera y desde el que se disfruta de una excepcional perspectiva del pueblo).

          ALOJAMIENTOS RURALES:

Camping TRASOBARES.

          En Calcena existe actualmente un albergue que permite atender la demanda de visitantes de esta zona del Parque Natural del Moncayo, y en Trasobares un camping de reciente creación, que está en funcionamiento desde el verano de 1.999, donde es posible la acampada durante los meses de verano. También es posible alojarse en Morata de Jalón donde existe alguna pensión, y ya fuera del valle del Isuela, y dentro de la misma comarca del Aranda; en Illueca y Brea de Aragón.


          CENTROS DE INFORMACION E INTERPRETACION:

          De momento, la zona carece de centros de información, si bien está en proyecto la apertura de oficinas de turismo en Mesones de Isuela y Aranda de Moncayo, por ahora el visitante puede informarse del Parque Natural del Moncayo en el Centro de Interpretación existente en la entrada del antiguo Parque Natural de la Dehesa del Moncayo en Agramonte, en término de Tarazona.




Espacios Naturales de Zaragoza.- Valle del Isuela por Francisco Javier Sampietro Latorre, publicado por El Periódico de Aragón con la colaboración de la D.P.Z.


http://www.terra.es/personal/bennetty

GOTOR
TRASOBARES

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(Última actualización: 29-04-2001)