La historia de Gotor se puede dividir en dos épocas:
Una primera época es la de su fundación, de fecha incierta,
si bien parece que su origen es godo, y cuyo nombre; Gotor se cree viene
de GOTORUM, cuyo significado es (Tierra de godos) o bien de GOTTEN-THOR,
que significa (Gran Trueno).
No obstante hay otras creencias que dicen que tiene su origen del árabe,
debido a que su castillo, hoy desaparecido, y cuyas ruinas aún pueden
apreciarse en el punto más alto del pueblo, sobre las cuales hoy
se alza una casa, propiedad de los herederos de D. Pedro Velilla López.
Y por otro lado su típico barrio, (conocido como del castillo) de
calles estrechas y empinadas calles, con casas de adobe y teniendo en sus
puertas el arco árabe, que desgraciadamente la piqueta ha destruido.
La influencia árabe, como en tantos otros pueblos y ciudades, terminará
con la llamada repoblación hacia el segundo tercio del siglo XII,
fecha en que podemos situar la segunda época.
En esta nueva etapa, la Reconquista de los cristianos frente a los árabes,
no fue ya de zonas yermas, como la primera, sino de ciudades que estaban
pobladas, como Gotor, donde se quedaban a vivir los árabes que las
habitaban en virtud de pactos establecidos. Es un hecho probado que muchas
familias fueron obligadas a bautizarse, siendo ya en el siglo XVI cuando
lo hizo la última de ellas que no se había mezclado con los
cristianos.
A esta 2ª época, parece ser que pertenece la que fue casa de
la familia dominante, actualmente está dividida en tres (la casa
parroquial y dos contiguas).
Al igual que alrededor del castillo se formó el barrio árabe,
en torno a la casa dominante, se construyen otros edificios con calles
más amplias y hacia esta parte del pueblo, donde se produce la ampliación
de la villa.
La voz popular dice, que cuando Antonio Pérez se escapó de
la cárcel en Madrid, acusado de la muerte de Escobedo, a la sazón
secretario de Juan de Austria, vino a refugiarse en un convento de dominicos
cerca de Calatayud, que estaba situado en el mismo sitio de otro que posteriormente
se levantaría con su ayuda económica.
La tesis de que este convento fuese el de Gotor tiene bastante fundamento,
por cuanto historiadores de prestigio, opinan que Antonio Pérez
estuvo oculto en un convento de dominicos de un pequeño pueblo,
a pocos kilómetros de Calatayud.
Del nuevo convento, hoy semiderruído, cuya construcción duró
veinticinco años, aún puede apreciarse la grandiosidad de
su obra que sin duda tuvo gran esplendor, hasta el abandono por sus moradores,
forzados a ello, por la desamortización de Mendizábal (segundo
tercio del siglo XIX).
Pero volvamos un poco al inicio de la segunda época.
El padre Mariana, en su "Historia de España" dice que ya una familia
toma el apellido GOTOR y fija la fecha en el año 1230.
Añade también el padre Mariana, que al tomar Mallorca el
año 1250 el Rey Don Jaime I de Aragón, cogió prisionero
a un hijo del Rey moro Said-Ben-Alha-Ken. Este niño tenía
tres años, lo cristianizó y fue llamado Jaime o Jacobo de
Gotor, por haberle dado el citado Rey el señorío de Gotor.
Pedro Vitales afirma que son dos los linajes de Gotor. Uno de hijosdalgo
antiguos, anterior a la toma de Mallorca, pues en el año 1221 ya
acompañaba al Rey Conquistador, Blasco de Gotor, y el otro, dimanado
de dicho príncipe moro.
Pedro Martínez Gotor fue enviado en 1307, por el Rey don Jaime II,
como Embajador suyo al Pontífice Clemente V, y Melchor Gotor asistió
entre los caballeros hijosdalgo, en 1502, a la jura de la Princesa doña
Juana. Diego Gotor, hijo de Juan Gotor, dio el hábito a don Alvaro
de Luna.
Juan Gotor era Caballero de San Juan en los comienzos del siglo XVI, y
Martín Pérez de Gotor asistió a las Cortes de 1510,
celebradas en Zaragoza. Ya había estado en las de 1498.
La descendencia del príncipe moro, es como a continuación
sigue:
I. Jaime Gotor, el príncipe moro, cristianizado por
el Rey don Jaime I, el Conquistador, casó con doña Eva Roldán
(hija de Martín Roldán) y fueron señores de Gotor
y de las Baronías de Gotor y de Illueca. Procrearon a:
II. Blasco de Gotor y Roldán, que en 1273 acompañó
al mismo Rey don Jaime a la guerra contra el Rey moro de Granada, y estuvo
de fronterizo en Murcia. Se unió en matrimonio con doña Sancha
González, de Alagón, a la que hizo madre de:
III. Miguel Pérez de Gotor y Alagón, que fue, en 1285, confirmado
en la Baronías de sus padres, por merced del Rey de Aragón
don Alonso III. Se halló en las Cortes de Zaragoza del mismo año
y en las de 1301. En 1325 estaba con don Jaime II en Barcelona y era su
Consejo. Tuvo por esposa a doña María Pérez Zapata
y fueron sus hijos:
1.º Ximen Pérez de Gotor y Pérez Zapata, y
2.º María Pérez de Gotor y Pérez Zapata.
IV. Ximen Pérez de Gotor y Pérez de Zapata, sucedió
en las Baronías de Gotor y de Illueca y falleció sin sucesión,
por lo que vino a heredarle su hermana.
V. María Pérez de Gotor y Pérez Zapata, que heredó
la Baronía de Gotor y la Baronía de Illueca, y casó
con Juan Martínez de Luna, de cuya unión nació don
Pedro de Luna y Pérez de Gotor, más conocido como el Papa
Luna (Benedicto XIII).
Dando un salto en el tiempo, Gotor llegó a tener hasta trescientos
vecinos. El terrible cólera que azotó Europa, diezmó
su población y así a principios del siglo XX, sus moradores
eran 841 y tenía 332 edificios y albergues para ir poco a poco despoblándose
y en 1920 eran solamente 706 los habitantes censados.
Hoy en el trabajo de sus gentes, mitad industrial, mitad agrícola,
se ha convertido en un pueblo próspero y acogedor, para honra de
sus habitantes y orgullo de los que allí hemos nacido.