No es extraño, que la
inspiración musical y culinaria hayan mantenido relaciones amorosas en
distintos momentos de la historia.
Los melómanos que disfrutan en la mesa, así como
los que "enredamos" en la cocina acompañados de una buena
pieza musical, podemos entender el idilio que puede surgir entre el oído
y el gusto. Los "Melocotones
Melba" es un claro ejemplo de ello.
Nos pondremos en antecedentes, conociendo a los dos
protagonistas de tan suculento postre: Su creador: el chef Escoffier y su
inspiración: Madame Melba.
Auguste Escoffier (1846-1935),
fue el más famoso chef de finales del siglo XIX y principios del XX,
dejando clara muestra de ello en los grandes hoteles de Europa donde
trabajó: el Ritz, el Carlton y el Savoy de Londres, donde creó
los Melocotones Melba. Añadir de este importante maestro, que hoy en
día sus obras: Le Guide Culinaire (1903), Le Livre des
Menus (1912), y Ma Cuisine (1934) son la Biblia de la Alta Cocina
Francesa.
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La soprano australiana
Nellie Melba (Hellen Porter Mitchell 1861-1931), tras debutar en Sidney con 25
años, se traslada a París para aumentar sus conocimientos,
comenzando a ser famosa desde su debut europeo en Bruselas con Rigoletto. Su
andadura será muy amplia, interpretando un gran repertorio de
personajes, algo que se podía permitir, debido a que poseía una
voz de gran extensión. Su retirada de los escenarios se produce en 1926
en Inglaterra, con el privilegio de cantar para la reina de Inglaterra. En este
país es donde inspirará el postre que nos ocupa y recuerda los
caprichos culinarios de la célebre soprano.
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Cuando Escoffier, en 1900, dedicó este delicioso helado
a Madame Melba, hacía tiempo que la conocía. Durante las
temporadas de 1892 y 1893, ésta actuaba en el Covern Garden de Londres y
se hospedaba en el Hotel Savoy, donde Escoffier dirigía la cocina. Una
noche, asistiendo a la representación que la soprano hacía de
Lohengrin, la entrada del cisne que aparecía majestuoso en escena, le
inspiró la idea de hacer una sorpresa a la cantante, a fin de
testimoniarle su admiración.
Al día siguiente, habiendo invitado Madame Melba a
algunos amigos a comer, aprovechó la ocasión y les sirvió
en una gran fuente de plata, un cisne tallado en un gran bloque de hielo; entre
las alas colocó los melocotones pochados en almíbar, reposando
sobre un lecho de helado de vainilla y cubiertos con un velo de azúcar
hilado. El efecto fue sorprendente y Madame Melba se mostró muy
agradecida a la generosidad de Escoffier.
Tiempo más tarde, volvieron a coincidir en el Hotel
Ritz de París, y en el transcurso de una conversación, ella le
recordó su inspiración culinaria vivida en Londres; para
entonces, el chef había comprobado que los melocotones simplemente
acompañados de helado no le convencían y pensó que les
faltaba algo. Ese algo fue el fino perfume de las frambuesas frescas. El
conjunto del helado a la vainilla, los melocotones y la frambuesa fue la
solución al problema.
En
la apertura del Carlton Hotel de Londres, fue donde dedicó a la
célebre cantante su creación "El Melocotón
Melba".
Ella le dedicó el guardar siempre en su recuerdo aquel
cisne helado con melocotones.
| Receta de los melocotones Melba |
3-4 melocotones frescos y cortados a la mitad y
muy fríos
250 gr de frambuesas congeladas, reservar unas
pocas para decorar
1 ½ cucharadas de azúcar
fina
3 cucharadas de Kirsch (facultativo)
2 bolas de helado de vainilla de muy buena
calidad
Triturar las frambuesas, muy secas, por la trituradora y luego
por un colador para quitarles las semillas. Pasarlas luego por la batidora a la
máxima velocidad durante 3 o 4 minutos. Transferirlas a un bol y
añadir azúcar y el Kirsch, si se va a utilizar. Cubrir y poner en
la nevera.
Colocar el helado en boles individuales. Añadir los
melocotones con la zona redonda hacia arriba y cubrir parcialmente con el
puré de frambuesa.
Servir inmediatamente.
La
salsa de frambuesa se llama "salsa Melba" y es muy utilizada para
cubrir todo tipo de postres, ya sean frutas, helados o bizcochos. |
Mestayer de Echagüe, María.
Historia de la gastronomía. San Sebastián : R&B,
1996
Mestayer de Echagüe, María.
Confitería y Repostería. Madrid : Espasa-Calpe,
1995
Gran Historia de la Música
Clásica. Barcelona : Plaza y Janés, 1991
El hechizo de Melba.
[película] (Melba). 1953. Director: Lewis Milestone. Actores: Patrice
Munsel, Robert Morley, Sybil Thorndyke, Martita Hunt. 108 minutos. |
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