A muchos les sorprenderá la pregunta pero la mayoría de los que lean esto sabrán a qué nos referimos.
Terapias interminables, peregrinaje de un especialista a otro, medicaciones que se cambian a los quince días, etc. Pero, ¿qué dicen las estadísticas (americanas, claro)?. Pues que sí, que se cura hasta la agorafobia más rebelde. Concretamente se da por buena una tasa de curación del 80 o 90%. El 20 % restante de fracasos se atribuyen a una mala praxis de la terapia o a una mala actitud del paciente.
Lo cierto es que una combinación de terapia conductista-cognitivista, fármacos adecuados (caso de ser necesarios) y una buena actitud del paciente, llevan a la curación de la mayoría de los trastornos.
Un consejo que sirve como regla general. Si usted practica un tratamiento (farmacológico, psicoterapia, etc) y no nota mejoría en un plazo de tres a cinco meses no dude en cambiar de terapia o de especialista. Es lo mejor para usted y para su terapeuta. Quede claro que si usted no pone todo lo necesario por su parte, no existe terapia alguna que venza la ansiedad. En este tipo de trastornos la colaboración del paciente es decisiva.
Así
pues, ánimo y adelante. Nosotros desde aquí os ayudaremos en lo posible.