Cifrado de archivos

Cifrar un archivo consiste en hacer ilegible dicho archivo. Si es un archivo de texto e intentamos leerlo, veremos caracteres extraños; si es un programa no se podrá ejecutar, si es una imagen no podremos verla, y si es un vídeo o un sonido no se podrá reproducir. Descifrando el archivo volveremos a recuperar el documento original.

Muchas son las ocasiones en que nos interesa cifrar un archivo:

  • Si tenemos documentos privados en un ordenador que compartimos con otras personas o al que éstas pueden acceder.
  • Algunos documentos que llevamos en un portátil, en una memoria flash usb u otro soporte externo que pueden ser susceptibles de robo o pérdida.
  • Si enviamos documentos confidenciales adjuntos por correo. Los correos que enviamos a través de internet pueden fácilmente ser interceptados por terceras personas. Además, mientras no descargamos los mensajes, éstos permanecen en un servidor al que algunas personas pueden tener acceso y leer nuestros correos.

    En situaciones como las anteriores es casi obligado cifrar los documentos.

    Windows 2000, XP Profesional y Windows Vista permiten cifrar archivos y carpetas:
    se puede cifrar un archivo o una carpeta pulsando con el botón derecho del ratón sobre el archivo o carpeta, seleccionando Propiedades, pulsando el botón Opciones avanzadas y marcando la casilla Cifrar contenido para proteger datos. Este método es válido si tenemos los archivos en una partición NTFS e iniciamos la sesión con un nombre de usuario y contraseña. Sólo el usuario que cifró el archivo puede descifrarlo; si otro usuario inicia sesión en el equipo, evidentemente con otro nombre de usuario, no podrá acceder a los ficheros cifrados por la otra persona. Este método no funciona con archivos comprimidos.

    Cuando tenemos la información que pretendemos cifrar en una partición FAT o FAT32, que suele ser la empleada por disquetes y memorias flash, no podemos utilizar el método anterior. Tampoco si el archivo está comprimido o si pretendemos enviar el archivo por correo. Para estas situaciones debemos emplear una utilidad que nos permita cifrar y descifrar archivos, como por ejemplo Criptod, que protege con mucha rapidez los ficheros y carpetas con una contraseña.
    Seleccionamos el archivo o carpeta que queremos cifrar, le asignamos una clave y cifra la información en función de esa contraseña. Para descifrar un archivo se selecciona el fichero, se introduce la clave y automáticamente se descifra.

    Es importantísimo no olvidarse de la contraseña; si no, es prácticamente imposible recuperar el archivo.