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PRESENTACION DE LA EXPOSICIÓN
4 ESPACIOS (del 1 al 15 de marzo, 1991.)
por el crítico de arte JUAN ZAPATER
AQUÍ NO SE ACABA LA COSA
Esta exposición, a la que acompaña este escrito, inevitablemente
y corno casi todas posee dos lecturas
distintas según el grado de conocimiento que el espectador tenga
del autor. El autor responde al nombre de
Natxo Zemborain y posee un extraño poder, una virtud que lo
convierte en un buscador inagotable de
experiencias. Pertenece a una escasa - lamentablemente - raza de vitalistas
empedernidos, gentes que en el
fondo poco importa qué disciplina ejerzan, sobre qué
o quienes se ciñe su curiosidad y de qué viven
Si en todos los casos el autor despeja aspectos concretos de su obra,
en Natxo acontece justo lo contrario, se
abre un caudal de sorpresas que hablan de él de muchas maneras,
voces diferentes aunque haya que convenir
en que parecen emanar del mismo lugar y la misma época. Este
hombre ejerció alguna vez la meritoria
vocación del periodismo, decidió que tal y como está
concebida la sociedad actual, era menos aburrido
solazarse con aquel tiempo en que la psicodelia abría una puerta
de colores tras cuyo umbral se percibía un
mundo lleno de vértigos. Tal vez sea ese el único común
denominador de todas las experiencias que subyacen
en lo que Natxo crea. Hay movimiento, una sensación de ingravidez,
una atmósfera de límites imprecisos y
borrosos, laberinto de apariencias, en definitiva, puro juego.
Esa actitud que no se circunscribe a ningún "ismo" concreto,
encuentra reflejo en la disposición de este sujeto
heterodoxo. Prolíficos y versátiles los trabajos que
aquí se muestran no son sino un aperitivo, una muestra
significativa pero incompleta de ese universo que gira alrededor de
este hombre. No en vano; del experimento
y su repetición nace un cruce que tiene la virtud de sugerir
destellos de originalidad, un divertimento que en el
fondo se encarga de desvelar que el autor y su goce es lo primero.
Por eso resulta aconsejable conocer a este
autor. Porque parece inagotable. Pero llegar hasta allí no es
cosa de emisarios ni intermediarios. Es cosa de
cada uno y el buen mérito de Natxo estriba en que es capaz de
ser uno para muchos
JUAN ZAPATER
PRESENTACION DE LA EXPOSICION
CONJUNCION ATEMPORAL
(del 11 al 23 de marzo, 1997.)
por el crítico PEDRO USANOS.
Si tuviera que describir a Natxo Zenborain con una sola palabra, esta
sería inquietud .
Si uso esta palabra es, porque para mi en la obra de Natxo queda plasmado
su impulso natural de búsqueda de
innovación en diferentes facetas artísticas, ya sean
plásticas (escultura, pintura, fotografía), visuales
(diaporamas y tratamiento de imágenes por ordenador) o literarias
(publicación de fanzines unipersonales y
algún escarceo periodístico.)
En todas estas actividades trabaja con claro espíritu autodidacta
que rehuye el estancamiento y la rutina,
haciéndonos viajar a través de sus imágenes, a
un mundo de armonía y color, donde nuestra vista y cerebro
desconectan para sumergirnos en una atmósfera, que nos lleva
desde el reposo en su pintura, al optimismo y la
provocación con la fotografía a la inquietud intelectual
en su obra de síntesis virtual. Creo que se trata de una
buena oportunidad de ver una exposición que nos va a "sorprender"
, seguro.
PEDRO USANOS (con motivo de la exposición en el Palacio Vallesantoro
- Sangüesa. del 11 al 23.marzo.1997).

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