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NATXO
ZENBORAIN
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Diario
de Noticias
lunes 17 de diciembre 2001 El
artista Natxo Zenborain recibe el V premio 'Lorenzo Magnífico' en la
Bienal de Florencia MARCOS
IRIARTE-
Pamplona
El artista navarro Natxo Zemborain ha sido
galardonado con el V premio Lorenzo Magnífico en la Bienal Internacional de
Arte Contemporáneo de Florencia. “Creo que no está nada mal”, afirmó
Zemborain tras recibir el premio, ya que en la misma categoría competían más
de 600 artistas. El artista navarro recibió un diploma acreditativo firmado por
siete críticos de arte de renombre internacional. Veronika Birke (Austria),
Stefano Francolini (Italia), Teresa Ortega Coca (España), Matty Roca (México),
Barbara Rose (USA), David Rubin (USA) y John T. Spike (USA). Además, Zemborain
recibió una medalla junto al diploma que le acredita como poseedor del V premio
Lorenzo Magnífico. Zemborain que acudió a la cena de la gala después de la entrega de premios aseguró sentirse contento y emocionado al recibir el prestigioso galardón: “Durante la cena, la gente me felicitaba en varios idiomas”. El artista pamplonés fue el único navarro que ha participado en la Bienal de Arte Contemporáneo de Florencia de este año. La presente edición se inició el pasado día 7 de diciembre y ayer fue clausurada en Florencia. En su stand de la Bienal, Zemborain, polifacético pintor, escultor y fotógrafo pamplonés, ha presentado con un soporte digital varias fotocalcografías, diapositivas de un diaporama manual y un CD Rom en el que se repasan las obras más significativas de su trayectoria. Según explicó el propio autor, se trata de “obras interrelacionadas pero independientes entre sí”. “Mi obra se aleja de la realidad porque
lo que yo hago es una manipulación de esa realidad”, afirma Zemborain quien
siempre se ha caracterizado por buscar en sus composiciones las singularidad. El
artista pamplonés fue seleccionado para participar en la Bienal de Arte de
Florencia a través de la Fundación Ángel Orensanz de Nueva York cuando envió
a ésta una instalación basada en el mosaico del Museo de Navarra. Esta misma
instalación que le abrió las puertas de la Bienal había permanecido en el
olvido en el Museo de Navarra hasta que el propio Zemborain la enviara a Nueva
York, donde tuvo gran acogida. |