Martin Rev y Alan Vega dejaron verdaderas canciones de avanzada en un momento en el que urgía el movimiento. Así, el tiempo ha pasado y ambos han continuado juntos y por separado sin dejar que les sepulte el olvido. Por eso la aparición de este “Strangeworld” de Martin Rev llega oportunamente, tras la controvertida visita del dúo al pasado Sónar.
El ofrecimiento de este trabajo no es otro que la sencillez, si se le puede atribuir esta palabra a lo último de este hombre de eternas gafas oscuras, porque lo que te encuentras son bonitas canciones con reminiscencias al pop ensoñador de los cincuenta y alguna que otra espiral a lo Suicide de siempre. Eso sí, todo con ecos y reverberaciones bajo el tamiz electrónico de Rev.
Escoger alguna canción como bandera de este disco es tarea difícil. Cada una de ellas contiene el talento de este neoyorquino que ha sabido ensamblar sus preciosas melodías al armazón de circuitos que supone su propuesta. “My Strange World”, “Solitude”, “Ramblin’”, “Trouble”, “Cartoons”, “One Track Mind”, “Jacks And Aces”, “Reading My Mind” o “Day And Night” suenan sin problemas junto a las correosas “Sparks”, “Splinters” o “Chalky” sin perder la ternura, unas, y el sentido del humor, otras.
Entre lo más dulce de Buddy Holly y lo más sugerente de Orange Cake Mix, este disco de Martin Rev es aire fresco. No es techno-pop pero al mismo tiempo lo es más que cualquier disco que lleva la bendita etiqueta en su portada.
¿Que por qué se ha editado un trabajo así en un sello como Sähkö?. Averígualo tu mismo y no te hagas preguntas inútiles.
Terra - Aldo Linares