Cuando nos referimos a Bluetooth, hablamos de una nueva tecnología para comunicaciones inalámbricas que permite conexiones de banda estrecha entre dispositivos, ya sean ordenadores, PDA, telefonía móvil o cualquier tipo de periféricos, de tal manera que pueden comunicarse entre ellos sin hilos. Todo esto puede traducirse en una forma muy económica y sencilla de transmisión de datos entre todo tipo de dispositivos. Las aplicaciones de esta tecnología son ilimitadas. Los ordenadores ya no tendrán que estar conectados a los periféricos mediante cables. La nevera, la lavadora y todos los electrodomésticos del hogar equipados con el chip Bluetooth, serán los que ahora conocemos como "electrodomésticos inteligentes". Podremos conectarnos a Internet desde el teléfono móvil o que en éste aparezca un aviso si hemos recibido un correo electrónico en el ordenador portátil. En el entorno profesional, podremos intercambiar informes, datos o documentos de manera instantánea únicamente situando los equipos dentro de la misma habitación.
Podremos subir a un autobús y sentarnos mientras el billete nos es facturado a nuestro monedero electrónico o sacar dinero del cajero sin necesidad de abrir nuestra cartera. También podremos hacer la compra de la semana mientras la información de la tarjeta de crédito se transmite directamente a la cajera. Las aplicaciones son casi infinitas y cambiarán radicalmente nuestra forma de relacionarnos con los terminales que nos acompañan en nuestra vida cotidiana.
Luis Polo, director de marketing de producto de Toshiba, asegura que "la implantación de la tecnología Bluetooth tendrá lugar de forma simultánea en el entorno profesional y en el doméstico", y añade que "las posibilidades de comunicación, sincronización y transmisión de ficheros, proporcionarán a los usuarios múltiples ventajas, como el ahorro de tiempo en el trabajo diario".
Los sistemas Bluetooth utilizan una señal que opera en la banda de 2,4 GHz y que hace múltiples saltos de espectro para reducir las posibles interferencias con otros dispositivos. La señal cambia 1.600 veces cada segundo sobre 79 frecuencias distintas. Además, no necesita licencia y está disponible en casi todo el mundo. Su radio de acción es de unos 10 metros, es decir, se trata de un sistema de corto alcance aunque su cobertura pueda llegar a 100 metros con repetidores.
Las posibilidades son muchas y las compañías de telecomunicaciones esperan un crecimiento que genere más de 40 millones de euros durante el año 2000. Por este motivo, más de 1.800 empresas se han interesado por adoptar esta tecnología. Comienza la carrera por un trozo de la tarta sin hilos, todavía por explotar. Los dispositivos no tienen que ser de un mismo fabricante; de esta forma el usuario podrá adquirir terminales de distintas marcas y utilizarlos como estime conveniente.
En lo que a seguridad se refiere, las compañías afirman que no hay nada que haga más vulnerable a Bluetooth de lo que lo es cualquier otra tecnología. Además, la nueva tecnología hace que interceptar su señal sea especialmente difícil y caro. "Cada vez que se detecta un nuevo dispositivo Bluetooth en el radio de alcance de nuestros equipos, estos nos alertan y preguntan sobre la conveniencia o no de la inclusión a la sesión", afirma Luis Polo.
Terra / IDG.es