Géminis corresponde a la adolescencia: Mercurio, la plata viva, regente del signo, se asocia a esta fase de la vida. La curiosidad, la percepción intelectual, las primeras experiencias de relaciones sociales, la disponibilidad, el deseo de movimiento continuo y la diversidad de intereses son características típicas de quien nace bajo este signo.
De lo estático de Tauro se pasa a la movilidad, rapidez y sentido del humor con el que Géminis afronta las dificultades y los obstáculos. Es un ser nervioso, más ligero que una pluma y que vive en el aire, un ser rápido de humor cambiante, amante del movimiento, sin poder estarse quieto, que necesita espacios abiertos y hecho para el desprendimiento.
Es, también, un ser ágil, flexible, ligero, hábil, adaptable, comediante, camaleón, que toca de todo un poco, pícaro, malicioso y, en consecuencia, inestable, ligero, a la vez en todas partes y en ninguna, presa de la división interna y de los problemas que ésta plantea.
El sentido crítico y la vivacidad mental los hacen poco respetuosos de las tradiciones y convenciones sociales. Deseosos de cambios, que saben afrontar con una actitud libre de prejuicios y una pizca de juvenil inconsciencia, la movilidad y los intereses varios por los que se sienten atraídos pueden ser la causa de cierta superficialidad o de una incapacidad de especulación profunda y provechosa.
Es el signo que corresponde a la tercera casa del Zodíaco, la de las relaciones con el entorno social más inmediato, con los hermanos y amigos en general. Es el sector de las comunicaciones rápidas, del intercambio de ideas.
Los Géminis, de hecho, tienen, a menudo, un óptimo sentido dialéctico que los permite establecer relaciones fáciles e inmediatas a través de la palabra. El aire es su elemento, por esto sienten siempre la necesidad de espacio en el que puedan moverse libremente, incluso a nivel físico.
Sexualidad fría pero curiosa
Atentos a las modas, sobre todo a las de tipo intelectual, saben ir con los tiempos intentando no quedar nunca desfasados: desde el último «best-seller» al espectáculo del que todos hablan. Saben siempre expresar su opinión a propósito de cualquier cosa, aunque a menudo su conocimiento de la materia sea más bien superficial.
Los proyectos a largo plazo no están hechos para ellos. Se aburren mucho si tienen que concentrarse en un único objetivo: en consecuencia, se entregan a una pluralidad de intereses y trabajos al mismo tiempo cuando uno sólo no es lo suficientemente variado como para contactar con personas y lugares siempre distintos.
Tienen siempre la necesidad de un escenario donde interpretar papeles diferentes. Su inteligencia los lleva a ver las múltiples facetas de la realidad, y en los tipos más evolucionados se dan hábiles políticos u óptimos diplomáticos.
Las cualidades intelectuales, que indudablemente poseen, pueden llevar a ciertos Géminis a triunfar fácilmente, aunque no sepan mantener sus éxitos durante largo tiempo. La sexualidad es algo fría pero curiosa y fácilmente estimulable por la novedad, por esto puede caer en la ambivalencia.
La primariedad se combina de dos formas opuestas bajo el ángulo caracteriológico, de ahí dos tipos posibles:
El tipo Cástor: de sensibilidad inestable, constantemente en movimiento, a la vivacidad de sentimientos, a la búsqueda de emociones nuevas, al vagabundeo afectivo, a la vida guiada por impulsos sucesivos. Pasiones desordenadas y cambiantes. Ser antojadizo, viviendo en una atmósfera febril y buscando un "presente" tan intenso como maravilloso en lo posible.
El tipo Pólux: especie "de espíritu sin alma" con una gran presencia de espíritu, viviendo y actuando según su pensamiento, curioso, práctico, hábil, oportunista, inventivo, irónico, sarcástico, espiritual, de corazón reseco. A menudo, estos dos caracteres opuestos alternan o coexisten a dos niveles distintos en el mismo sujeto, pero, en general, uno de ellos predomina.