Dubovsky murió en la mesa de operaciones mientras los médicos
intentaban detener la hemorragia cerebral que le sobrevino tras
sufrir un accidente durante sus vacaciones en Tailandia, según afirmó el médico que le atendió en un hospital de Surat Thani, unos 550 kilómetros al sur de Bangkok.
Dubovsky murió a las 03.40, hora local, como consecuencia de las
graves lesiones que se produjo el jueves, al sufrir un accidente
cuando visitaba las cataratas de la turística isla tailandesa de Ko
Samui, 60 kilómetros al norte de Surat Thani, con algunos
familiares.
El doctor declaró que el accidente ocurrió el jueves a las 12.30 hora local (5.30 GMT), cuando Dubovsky se despeñó desde una altura de veinte metros. El jugador eslovaco ingresó en el hospital con hemorragia cerebral y con la pelvis y varias costillas rotas.
Herida mortal
En la medianoche del jueves fue llevado al quirófano, pero los
médicos no pudieron hacer nada para controlar la hemorragia y el
paciente falleció en la mesa de operaciones a las 3.40, según
Choomchoke.
El cuerpo de Dubovsky permanecerá en ese centro hospitalario
hasta el próximo lunes, cuando su familia, que ha regresado a Ko
Samui, podrá disponer de él, de acuerdo con la legislación
tailandesa.
Reacciones de condolencia
La muerte de Dubovsky ha provocado reacciones, sobre todo, por parte de quienes estuvieron más cerca tanto en el Real Madrid como en el Oviedo.
Así el vicepresidente del Real Madrid, Juan Onieva, manifestó que "es una enorme pérdida. Era un gran jugador y una magnífica
persona. Fue un jugador muy querido por la afición del Real Madrid y
él también quería al club. Siempre había dicho que sus mejores años
en España fueron los que pasó aquí".
Por su parte Juan Manuel Lillo, que coincidió con el jugador en el Oviedo, lamentó también su pérdida. Lillo solía hablar por teléfono con Dubovsky.
"De aquella época nos quedó una buena amistad", precisó el
entrenador al recordar a un Dubovsky por el que siempre mostró una
gran admiración, y que según aseguraba el propio futbolista le había
ayudado a jugar a su mejor nivel después de un paso fugaz por el
Real Madrid.
Entre otras reacciones hay que apuntar los telegramas enviados por el secretario de Estado para el Deporte, Gómez Angulo, y el Atlético de Madrid a la familia del malogrado jugador.
