Fue hace años y el encuentro tuvo lugar en el restaurante londinense Nobu. El ex tenista tuvo un affair con la modelo Angela Ermakova. Becker asegura que fue sólo un jugueteo. "Yo no sé si un cuarto de baño es un lugar bueno pero lo que realmente sucedió tuvo lugar en la escalera entre el cuarto de baño y el salón".
"Fue un acto que no duró más de 5 segundos". Boris, que ya tiene 41 años, ha asumido su culpabilidad "y la vergüenza" por lo rápido que ocurrió todo, justo después de que se retirara tras Wimbledon, en 1999. Este rápido flirteo le costó su matrimonio y el nacimiento de su hija Anna.
Avergonzado
"Me sentía culpable, avergonzado. Era mi último día de tenis, engañé a mi mujer". Boris culpa de este acto a la soledad del momento y al ocaso de su carrera. "Era la estrella alemana de momento, vi a Angela. Sucedió después de anunciar mi retirada y salir a celebrarlo con amigos".
Boris, que está esperando en estos momentos su cuarto hijo con su nueva esposa, la modelo Sharlely Kerssenberg, llegó a admitir que ha tardado hasta tres años para tener el valor de volver al restaurante Nobu, el lugar de los famosos hechos. "Volví a la escena del acto y dije: '¿Cómo diablos pude hacer eso?" Es imposible".
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